Cortejo en la catedral, de Kate D. Wiggin

A finales del siglo XIX, la norteamericana Kitty Schuyler y su tía Celia se hallan en Inglaterra, de turismo por la ruta de las ciudades catedralicias. En su juventud, la tía Celia estuvo comprometida con un arquitecto y despertó en ella el amor por el arte arquitectónico pero a su sobrina todas las catedrales le empiezan a parecer un poco iguales. Pese a que sigue los dictados de tu carabina de escribir un diario sobre sus impresiones artísticas y turísticas, esas páginas pronto se llenan con otras consideraciones más mundanas, como la presencia del guapo y caballeroso Jack Copley que, casualmente, parece encontrarse en todas las ciudades que visitan ambas damas.

La tía Celia dice que no dispondremos de arquitectura respetable hasta que cada edificio se convierta en una sincera y exquisita representación de su propósito más profundo; un símbolo, por así decirlo, de su significado intrínseco. Creo que sería muy difícil proyectar un manicomio en base a eso, pero no me atreví a afirmarlo, pues la idea no parecía presentar incongruencias para el señor Copley.

Kate D. Wiggin (Pensilvania, EUA,1856 – Middlesex, Inglaterra, 1923) fue una innovadora de su época en educación infantil y en técnicas psicopedagógicas para niños, vocación a la que se dedicó profesionalmente además de publicar libros infantiles y algunas novelas para adultos, como esta que os traigo hoy al blog. dÉpoca Editorial edita en castellano, dentro de su colección dElicatessen (diseños modernistas, ilustradas y ornamentadas con guardas impresas), Cortejo en la catedral, una novelette con mucho encanto que fue publicada por vez primera por la autora en 1893.

Se trata de una breve historia, narrada en forma de diario a dos voces —la de Kitty y la de Copley—, sobre un romántico y divertidísimo romance on the road, es decir, en ruta de las ciudades catedralicias británicas. Londres, Oxford, Gloucester, Winchester, York… las ciudades y las catedrales se van sucediendo a toda prisa y la joven Kitty mezcla chapiteles con arcos, gótico temprano con imaginario románico y vidrieras con transeptos. La gracia de las entradas de su diario reside en su peculiar disfrute de la ruta y su versión del cortejo de Jack Copley. A su vez, las entradas de Copley rebosan de humor, sobre todo en su descripción de la tía Celia, y en la locura que le supone cambiar de alojamiento cada vez que a Kitty le apetece tomar habitaciones en los lugares que ostentan rótulos más raros o que son regentados por personas de nombre peculiar:

y cuando descubrió que el nombre de la doncella era Susan Strangeways (“extrañas maneras”), y que estaba prometida en matrimonio con un aprendiz de cervecero llamado Sowerbutt (“trasero sembrador”), regresó a su convencional hotel y persuadió a su tía de mudarse sin demora.

Divertida y con charming a raudales —parte del cual se debe a la visión norteamericana del universo inglés de finales del siglo XIX—, Cortejo en la catedral es una historia que apetece para evadirse de la fealdad cotidiana. Wiggin refleja, con ternura y mucho sentido del humor, la cara más amable y romántica de las atolondradas relaciones entre dos jóvenes con el telón de fondo de las hermosas catedrales británicas, la despistada vigilancia de la peculiar tía Celia y esa nostalgia de una visión amable y bucólica del viejo continente antes de desembarcar en el siglo XX.

Lector, cuqui, encantadora y dulce como una caja de bombones de Fortnum & Mason.

Nota: Tenía esta preciosidad en mi lista de deseos porque ya sabéis que me enamoran las historias de pequeñas tramas y grandes encantos, pero mi querida amiga Miss Hurst se adelantó y me dio una sorpresa enorme (además, con dedicatoria). Muchas gracias, MH, tengo esta reseña desde que terminé la lectura, en verano, quería estrenar la nueva página con ella pero al final no pudo ser. Aquí la tienes, rebosante de buen humor y de cariño, como nuestra Kitty.

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Cortejo en la catedral

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14 respuestas a Cortejo en la catedral, de Kate D. Wiggin

  1. Kala Wolf dijo:

    Me lo llevo!! Sobre todo porque dices que es cuqui, no puedo resistirme
    Besos!

    • Monica dijo:

      Ay, es una monada de librito. Además te quedas con las ganas de que dÉpoca editorial publique también la ruta de los viajes de Kate D. Wiggin. Te deja con ganas de más. Un beso.

  2. Rober dijo:

    Creo que no me pega demasiado esta vez, la verdad, aunque te mentiría si te dijese que no me pica la curiosidad sobre todo ese marco en forma casi de ruta turística.

    Un besote!

    • Monica dijo:

      Sí, como decía en el comentario anterior, sé que la autora tiene otro libro (no novela) donde narra sus peripecias recorriendo la Inglaterra catedralicia y te quedas con ganas de leer también esa especie de diario de ruta, por el sentido del humor y la gracia que tiene contando cosas. Besos.

  3. Mayte Esteban dijo:

    Oh, suena muy bien. No me extraña que te haya gustado, es muy tú, muy feelgood. Ya sabes que a esto yo me apunto. Además, solo con las citas que has puesto, creo que la sensación lectora tiene que ser buena.

    Besos!!

    PD: Es un rollo lo del formulario para comentar.

    • Monica dijo:

      Sí, es un librito cuqui, tanto por la edición como por el contenido y tiene ese toque de humor que siempre se agradece, es un humor más simple y sutil que el british que tanto me gusta, pero tiene charming. Eso sí, no te esperes una gran historia porque no la tiene. Besos.

  4. Ohhhhhhhh :))))

    Ains, me alegro muchísimo de que te haya gustado. Es que es tan cuqui, y desprende tanto amor por todo lo británico… Esa adoración de Kitty por todo lo british es muy patente sobre todo al principio y al final. y yo no soy americana, pero me sentía muy identificada. Es que soy muy fan :)) Y el recorrido por las ciudades catedralicias es fantástico, de coger el libro y hacerte una ruta turística. Las he visitado ya casi todas, pero las que no he visitado me muero por hacerlo. No sé, desprende mucha ternura, mucho sentido del humor y mucho encanto, como tú bien dices. Es muy cortita, pero yo creo que tiene las páginas justas y necesarias para no perder su esencia.

    Me alegro muchísimo de que lo hayas disfrutado :*

    (oye, sé que no te he dicho ni pío en estas semanas pero es que soy muy mala persona, ya lo sabes… el lunes cae reseña :*)

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      Totalmente de acuerdo contigo, me encantó ese amor por lo british y me quedé con ganas de hacer la ruta de Kitty :-))) Pero tendrá que esperar, porque antes tengo el plan viajero de Oxford y Cambridge. Si es que no me da la ni la bolsa ni la vida, jajajajaja. Mil gran por el regalazo, de verdad que lo tenía en la lista de “cesta de la compra”. Lo he disfrutado muchísimo, qué bien me conoces.
      P.D.: Sí que eres malvada, ahora estaré de los nervios hasta el lunes!!!

  5. Norah Bennett dijo:

    Pues no sé, parece que no pasan muchas cosas….jajaja. A ver, no necesito tramas complicadas ni saturadas de hechos que me dejan sin respiración, a veces la trama es algo sutil pero tiene que estar, eso sí. En este caso, puede que me diera el punto, ese de decir, voy a leer algo que me entre por los ojos sin más, como quien contempla un paisaje o una foto con la mente en blanco. En ese momento me podría servir esta novela. Y tiene a su favor el estilo road novel, soy muy débil con eso de los viajes.
    Ver, veremos.
    Besos

    • Monica dijo:

      Advertencia: no pasa casi nada (no me digas que no te aviso ;-)). A mí me encanta por cómo explica su ruta Kitty, me gustó mucho esa mirada de una norteamericana que descubre y se enamora de la esencia británica y, encima, con sentido del humor. Es un librito charming, pero muy cortito y en la que apenas ocurre nada. Un diario de viaje breve y encantador. Ya me dirás.
      P.D.: En la newsletter de ayer te mencioné respecto al tema de la trama ;-P

  6. Carla dijo:

    No me importaría nada leerla, es de las mías, creo que la disfrutaría mucho
    Besos

  7. Natàlia dijo:

    Me encantaría leerla, a ver si algún día tengo algo más de tiempo.
    Un beso 😉

  8. Marisa G. dijo:

    Ay… adoro estos libros y lo poco que me acerco a ellos, me refiero a los libros de la editorial. Son todos tan bonitoos.. Es para ir leyendo uno tras otro… Esto es como lo de las tazas, algún día lo conseguiré jejeje. Besos.

  9. Margari dijo:

    Ya lo tenía apuntadito, pero ahora con tu maravillosa reseña, sube más puestos!
    Besotes!!!

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