Cuentos de brujas de escritoras victorianas (1839-1920)

Peter Haining (Middlesex, 1940 – Londres, 2007) fue un escritor, periodista y editor inglés que dedicó gran parte de su trabajo editorial a publicar novelas y relatos sobre misterio y fantasía. En 1971 publicó A Circle of Witches. An Anthology of Victorian Witchraft Stories, de la que Alba Editorial tradujo y editó Cuentos de brujas de escritoras victorianas en octubre de 2019. Explica Haining en su nota inicial que muchas escritoras victorianas se interesaron por la brujería, tema que conectaba muy bien con el gótico y la literatura de misterio y terror tan popular en su época, pero también como una manera para refutar y combatir la superstición de siglos pasados. Se trata, pues, de una antología de investigaciones y cuentos sobrenaturales escritos por autoras victorianas y divididos en una primera parte de no ficción y en una segunda de ficción. Entre otras, encontraremos narraciones de Eliza Lynn Linton, escritora y primera mujer periodista, Lady Wilde, centro del salón literario dublinés más prestigioso de mediados del siglo XIX y madre de Oscar Wilde, Mary Lewes, Catherine Crowe, Amelia Edwards, autora de Mil millas Nilo arriba, Anna Kingsford, una de las primeras mujeres licenciadas en medicina, H. D. Everett o Mary Crawford Fraser.

«Si a una anciana malhablada se le ocurría dirigirle a un vecino un puñado de palabras más destempladas de la cuenta y, a raíz de esto, por el miedo o como venganza, el vecino sufría o fingía un ataque de nervios, se encerraba a la anciana de inmediato en el calabozo, y solo unas pocas posibilidades de escapar se interponían entre ella y la hoguera. La destreza para curar era, asimismo, tan peligrosa como la capacidad de hacer enfermar (…) quien aplicaba estos remedios podía tener la fatal seguridad de que acabaría al pie de la horca, siendo el testimonio de aquel amigo al que había sanado el ramal más resistente de la soga.»

Mis páginas favoritas de Cuentos de brujas de escritoras victorianas han sido las de la autora Eliza Lynn Linton (1822-1898), de quien Haining recoge los capítulos dedicados a describir los casos más famosos de brujería, desde el siglo XVII hasta el XIX, en Inglaterra y en Escocia. La autora narra los juicios por brujería más sonados, las acusaciones y los extraños hechos documentados por fuentes coetáneas a los terribles sucesos. Linton se pregunta por qué las brujas siempre eran viejas, feas y pobres, y, si tenían poderes mágicos, por qué no los empleaban para huir de su prisión y sus torturadores o para conseguir riquezas y todo lo que se les antojase. Su narración de los hechos tiene un tono de incredulidad, de sarcasmo, que casi resultaría divertida si no fuese por lo terrible de lo que está contando: la facilidad con la que cualquiera podía acusar a un vecino de brujería, la facilidad con la que un juez admitía la acusación más peregrina, las terribles torturas, las condenas a morir en la hoguera, las personas inocentes que murieron y fueron salvajemente torturadas por el capricho de otro… Nada tiene sentido, nos dice Eliza Lynn Linton desde estos capítulos de no ficción, porque los casos de brujería no tienen nada que ver con la Razón sino con el Miedo. Su voz moderna, periodística e inteligente, contrasta con el compendio de historias verídicas absurdas y terribles.

De la parte de ficción, me he reído muchísimo con El espectro de la bruja, un relato anónimo, basado en hechos reales, que se publicó por vez primera en 1845 en la revista The Dublin Review, dirigida durante muchos años por Sheridan Le Fanu. Trata sobre un párroco irlandés que de vuelta a casa por la campiña se cruza con unas piernas sin cuerpo que se niegan a contestar las preguntas del buen señor porque han dedicado toda la mañana a succionar leche de vacas ajenas. Esta no es la única narración enloquecida de una antología que tiene más de curiosa que de terrorífica y en la que la calidad de los fragmentos y cuentos resulta desigual. En general, ha sido una lectura grata, original e interesante, sobre todo los capítulos de no ficción, pero un poco decepcionante en lo que concierne al interés literario y argumental de algunos de los cuentos. Sin embargo, el mayor inconveniente de Cuentos de brujas de escritoras victorianas es que el editor Peter Haining no fue del todo sincero con el título de su antología: brujas vais a encontrar poquitas en este libro; no solo porque la parte de no ficción ya deja claro que no cazaron a ninguna con poderes sobrenaturales sino porque en los cuentos de ficción apenas aparecen un par de brujas entre narraciones de espíritus, maldiciones, fantasmas y posesiones demoníacas.

Lector, Linton es extraordinaria y los relatos te gustarán si no eres asiduo de los clásicos de terror.

También te gustará: Las brujas de Salem; La mujer de púrpura; Criaturas; En el tiempo de las hogueras

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8 respuestas a Cuentos de brujas de escritoras victorianas (1839-1920)

  1. Margari dijo:

    Creo que el título le hace un flaco favor a este libro. Además, es la segunda reseña que leo esta semana que señala lo mismo, que pesa mucho la ausencia de brujas en estos relatos. No creo que me anime.
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Exacto, justo lo que dices. A mí no me ha importado tanto como a MH porque he leído poquísimos relatos de la época de misterio sobrenatural, pero si eres habitual del género es un poco más de lo mismo y te quedas con ganas de más brujas. Besos.

  2. Ro dijo:

    Ains, esta editorial y estas ediciones. Lo anoto, cómo no. Un besote.

  3. Norah Bennett dijo:

    Tu opinión es muy parecida a la de Inquilinas así que mantengo mi decisión de no apuntarme. La verdad es que pinta más interesante la parte real cuabdo debería ser al contrario. A mí es que las brujas que me gustan son las del caldero y esas cosas, no las de mujeres incomprendidas.
    Por cierto, esto de cualquiera te acusaba de bruja y las pagabas caras es muy parecido a lo que hace cierta gente en Twitter. Siempre me pregunto si esos justicieros tienen el historial personal tan limpio.
    Besos
    PD me ha hecho gracia el enlace a Mil millas de Undine, es mi reseña de la semana, jeje. Otra brujería.

    • Monica dijo:

      Hemos leído los relatos al alimón con MH y ya ves que nos ha pasado lo mismo, ella con el agravante que algunos relatos ya los había leído en otras antologías similares o en novela independiente. Me encanta el paralelismo que haces con las redes sociales sobre la caza de brujas, es que es escalofriante lo sencillo que resulta acusar y linchar públicamente una persona pese a que estemos en el siglo XXI, ya ves. Ohhh, me voy ahora mismo a leer tus Mil millas, ese libro me hizó tilín desde que lo vi en casa de Undine. Besos.

  4. Hola Mónica, coincido en sensaciones con este libro. A mí me decepcionó un poco, lo leí hace ya un tiempecito y esperaba que me iba a gustar más, con el paso del tiempo confirmo que al menos la parte de ficción no me cuajó para nada. De las dos partes en la que está dividido me pareció muy interesante la primera, de no ficción, y especialmente las de Eliza Lynn Linton, sí!! Los relatos, es verdad que no todos estaban centrados en brujas precisamente, a mí no me produjo eso tanto malestar como el hecho de que hubo más que no me gustaron que los que sí xD… No sé, algunos es que ni si quiera recuerdo nada de ellos. Otros sí me entretuvieron un poco más, pero en fin, que la parte de ficción me dejo muy indiferente y en general, me esperaba más de esa lectura. Entiendo que para los que además estén muy metidos en la temática brujas (que no es mi caso) sea todavía una mayor decepción, he visto algunas reseñas muy negativas al respecto. A mí me aportó al menos lo interesante de la primera parte, que con eso sí me quedo. Un saludito.

    • Monica dijo:

      Pues coincidimos en todo, querida: la parte de no ficción es la que más nos ha gustado y, sobre todo, la de Linton. Y sí, es lo que me pasó, que como he leído pocos relatos de brujería la mayoría me gustaron, pero es cierto lo que comentas, que la antología no mantiene homogeneidad en la calidad de los relatos. Besos.

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