Hotel de las musas, de Ann Kidd Taylor

Siendo muy pequeños, Maeve y Robin se quedaron huérfanos y se fueron a vivir con su abuela Perri, propietaria de un hotel costero dedicado a la literatura. Aunque los hermanos no superaron por igual el proceso de duelo, crecieron felices en aquel fabuloso sitio junto a la playa, compartiendo infancia y adolescencia con Daniel, su mejor amigo. Ya en la treintena, Maeve se ha convertido en una entregada bióloga marina especializada en el estudio y la protección de los tiburones. Su pasión profesional se ha convertido en su vida y viaja continuamente hasta los confines de cada mar, de cada océano, para nadar entre escualos y contribuir a su conservación. Pero ese verano, cuando vuelve al Hotel de las Musas de Perri para pasar las vacaciones, todo cambiará para Maeve. Aunque por fin se le presenta la oportunidad de perdonar, de deshacerse del rencor y de la tristeza que ha arrastrado durante tantos años, sabe que no puede sacrificar al verdadero amor de su vida: su trabajo.

(…) el hotel intelectual de mi abuela estaba lleno a rebosar de libros. En el salón se celebraban lecturas y charlas y disponía de un sistema de préstamo bibliotecario, con un carrito que iba de habitación en habitación acompañando el carrito de la limpieza. Cada una de sus ochenta y dos habitaciones estaba dedicada a un autor admirado por Perri: Charlotte Brönte, Jane Austen, Gwendolyn Brooks, Octavio Paz, Edna St. Vincent Millay, Henry David Thoreau… El Tampa Bay Times lo había calificado como «el auténtico tesoro escondido de la costa del Golfo , un hotel biblioteca instalado en el Éxtasis». A finales de verano abandonaría una vez más todo aquel «éxtasis» para iniciar una investigación sobre el tiburón ballena en Mozambique.

Suma de Letras
Fecha publicación: septiembre 2018
ISBN: 9788491291794
Páginas: 368

Sorprende muchísimo, sobre todo porque esta es la primera novela de Ann Kidd Taylor, la frescura y la naturalidad de Hotel de las musas, una novela perfecta para disfrutar en verano o, mejor todavía, en septiembre, cuando esa nostalgia de las vacaciones a orillas del mar por fin nos toca con sus dedos y nos hace tan receptivos a esta historia. No se me ocurre ninguna razón por la que no me apeteciese hospedarme unos días en un hotel dedicado a la literatura, en donde cada habitación tiene el nombre de un autor (con una de sus citas decorando las paredes y todas sus obras en la mesilla de noche), con un servicio de biblioteca, reuniones de club de lectura y celebración de los cumpleaños de los escritores, por no hablar de la fiesta de disfraces literaria.

Ann Kidd Taylor conjuga muy bien los puntos fuertes de su historia para ofrecer al lector una novela entretenida y equilibrada, que huye de dramatismos exagerados, y sabe sacarle partido a sus —coherentes y complejos— personajes femeninos (Maeve, Perri, Hazel). Conservación del medio ambiente, angustia por la matanza indiscriminada de criaturas marinas, un lugar idílico asociado a los mejores recuerdos de infancia, un dramático suceso que interrumpió esa estancia en el paraíso, una oportunidad de dejarlo atrás y seguir creciendo,… Los elementos dramáticos de la historia se entrelazan y encajan a la perfección para mostrar a una protagonista auténtica y muy cercana al lector.

Brilla con intensidad la buena prosa de la autora pero, sobre todo, su inteligencia narrativa: diálogos directos, sin circunloquios ni odiosas muletillas, que muestran con autenticidad la intención y la idiosincrasia de cada personaje; escenas límpidas, que van al grano, sin enredarse en barrocas descripciones o en elementos innecesarios; paisajes que encandilan al lector (fondo del mar, costa, playas, un hotel literario…); y un transcurrir de la trama que resulta fluido, natural y agradable.

Hotel de las musas es una lectura muy agradable que se disfruta por todas las razones que te he comentado, pero también por esa conciencia de conservación de los mares y por su perfecto final. Eso sí, los personajes masculinos se merecen una colleja (a ver si espabilan, que tienen una edad), y el hotel de Perri, que da título a la novela, aunque extraordinario, solo es un magnífico telón de fondo para la historia (aviso a los literaturas más despistados no vayan a pensar que están ante una novela metaliteraria).

Lector, si pensabas que tiburones y veraneantes no hacían buena pareja este libro te demostrará lo contrario.

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14 respuestas a Hotel de las musas, de Ann Kidd Taylor

  1. Norah Bennett dijo:

    No sé dónde ha ido el comentario así que igual sale repe. Digo que no compro billete para este viaje, la principal razón es que no me gusta cuando todos los personajes de un género se merece una colleja, que hay de todo en todas partes, hombre ya. Por otro lado tampoco me va mucho el tema medioambiental, veo la historia demasiado ligera. El sitio es muy chulo, lo reconozco. Es que con el feelgood son muy exigente y me gustan pocas cosas.
    Besos

    • Monica dijo:

      No sé, me da la sensación que la autora lo bordó con sus personajes femeninos pero que pasó mucho de los masculinos. Quizás lo hizo a propósito, porque estaba enfadada con los machotes, o quizás porque quería contarnos la historia de ellas y no la de ellos, como si los dejase en esbozo. Pero si dices que no te llama el tema medioambiental haces bien en dejar pasar la lectura porque aquí es el tema protagonista, sin duda. Besotes.

  2. Margari dijo:

    Pese a ver que lo has disfrutado, no termina de llamarme esta vez. Y con tanto pendiente…
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Lo leí en plena ola de calor, cuando moverse era sinónimo de muerte por deshidratación y me ayudó a olvidarme del agobio porque la prota pasa mucho tiempo bajo el agua y porque me gustó que se le diese protagonismo a la conservación de la vida marina y que no fuese solo una excusa o una “tapadera” de la prota. Besotes.

  3. Nitocris dijo:

    Hola guapa, la verdad es que la portada es de esas que, a mí, me echan para atrás… demasiados rosas y colores pastelosos, parece que la obra va a ser más tipo chick-lit… Pero si dices que está bien me fío de ti, ya lo sabes, así que la tendré en cuenta.
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Pues es verdad que la portada no acompaña demasiado… De todas formas, más que la portada me daba un poco de miedo que los lectores se animaran a leerla porque pensasen que era metaliteraria (por lo del hotel de los escritores y los libros), por eso he señalado que más que metaliteraria es un mensaje de conservación de los mares y una historia de una mujer que necesita reconciliarse con su pasado para dejar de estar atascada en la vida. Besotes.

  4. Carla dijo:

    Esta vez no me convences, no termina de llamarme, pero me alegro que lo hayas disfrutado
    Besos

    • Monica dijo:

      Pensaba que sería una cosa y ha resultado ser otra distinta, pero me ha gustado, sí señora. A veces nos ocurre, ¿a que sí? Eso de llevarnos una historia por otra y acabar bastante felices con el resultado. Muy coherente y correcta, me apunto a la autora para ver qué nos trae en el futuro. Besos.

  5. Esta vez no me animo, aunque hay que alabar que una primera novela de un autor tenga esa frescura de la que hablas.
    BEsos.

    • Monica dijo:

      Sí, es una muy buena novela, sobre todo en lo que a personajes se refiere. La psicología de su protagonista es muy correcta y super coherente, el final es el que es porque la prota es así y no se traiciona a sí misma. A veces me cabrea encontrarme personajes que van diciendo “blanco, blanco, me gusta el blanco” durante toda la novela y que terminan con “pero escojo el negro” ¿What? Un poco de seriedad. Besos.

  6. MH dijo:

    Te iba a decir que no me sonaba de nada el libro, pero acabo de darme cuenta de que es que todavía no ha salido publicado… jajaja. No es de las portadas que más me gustan de Suma, y mira que suelen ser bonitas sus portadas [modo crítiqueo off].

    Pues al contrario que a mis compis aquí arriba, a mí no me importaría nada leerlo. Haces bien en aclarar que, por mucho que el hotel esté dedicado a la literatura, la novela no es metaliteraria, que luego nos llevamos los chascos. Estaré al loro a ver si puedo hacerme con él.

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      Anda, pues ahora que comentas lo de que no está publicada (saldrá en septiembre), he pensado que igual esa portada es provisional. Es que a mí tampoco me gusta y creo que no le hace justicia a esta historia.
      Es la primera novela de la autora y me ha encantado lo bien que escribe (que no es precisamente fácil), así que me la apunto para ver qué nos trae en el futuro. Sí, sí, que quede claro que lo del hotel que da nombre a la novela es apenas decorado, que el tema principal es la prota y su pasión por la conservación del fondo marino. Aviso por si acaso. Besos.

  7. Nitha dijo:

    Reconozco que la portada no es una de esas que me haría ojearlo en la librería pero me gusta el argumento y me gusta mucho más la metaliteratura. Así que quizás le doy una oportunidad. Gracias por la genial reseña. Besotes!

    • Monica dijo:

      Es verdad que la portada no acompaña demasiado, quizás la cambien, no sé… pero incluso el título… A ver, que el hotel es el hogar de la prota y allí empieza toda la historia y allí se soluciona su futuro, pero no sé si hacen bien en darle tanto protagonismo a lo de la literatura hotelera porque es apenas decorado. Besos.

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