Mariana, de Monica Dickens

Durante la Segunda Guerra Mundial, Mary y su perro Bingo pasan unos días en la aislada campiña de Little Creek End en busca de paz y sosiego. Pero cuando la radio comunica la terrible noticia del hundimiento del destructor de la Maria Real Inglesa Phantom por una mina submarina, el mundo se detiene para Mary; su marido era uno de los oficiales de ese barco. Presa de la más terrible desesperación, se va a la cama a la espera de que amanezca y pueda acercarse al pueblo para comunicarse con Londres y pedir noticias sobre los supervivientes. Sabe que tiene por delante una terrible noche en blanco, quizás por eso el único consuelo que le queda es recordar cómo ha llegado hasta allí. Sus vacaciones infantiles en Charbury, el primer amor, la vida en casa de su encantadora madre, con su tío actor y su mundo bohemio y desordenado, sus desengaños profesionales y personales, el día en el que supo que amaba a su futuro marido,… Todo lo que la ha llevado a ese preciso instante y la ha convertido en la persona que es ahora es lo único que la mantiene cuerda durante su espantosa espesa.

«¡Por Dios, no te tomes la vida tan en serio, pase lo que pase! Tienes que sacarle el jugo a cada minuto; lo comprenderás cuando seas tan vieja que ya no puedas disfrutarla como ahora.«

Monica Dickens, bisnieta del gran Charles Dickens, sirvió como enfermera durante la Segunda Guerra Mundial, una experiencia que marcó su vida y que tuvo su reflejo literario en One Pair of Feet (adaptada al cine con el título de The Lamp Still Burns). Las novelas de la autora, que señalaban con socarrón tino las absurdidades e hipocresías de la sociedad de su época, tuvieron muy buena acogida entre la crítica y los lectores británicos de los años 40 y 50, pero su fama fue declinando hacia finales del siglo XX y tras su muerte, en 1992, casi cayó en el olvido, hasta que Persephone Books reeditó, en 1999, Mariana.

En 2022, Editorial Trotalibros ha editado en castellano Mariana, una novela de aprendizaje, con pinceladas autobiográficas, el humor que caracteriza a la autora y toneladas de encanto en la Inglaterra de entreguerras. Su título hace referencia al poema homónimo, de 1830, de Alfred Tennyson, que toma la idea de la Mariana de Medida por Medida de William Shakespeare («Mariana in the Moated Grange«), la mujer que es abandonada por el hombre al que ama. El poema de Tennyson trata sobre la soledad y el aislamiento —temas recurrentes en su obra— y termina con la duda de si el amante de Mariana volverá o no y de cómo esa espera tan terrible la hace desear la muerte. El personaje de Tennyson sirvió de inspiración a una pintura de John Everett Millais y a la novela Ruth, de Elizabeth Gaskell, además de al título de Monica Dickens. Pero aunque la Mary de Dickens también espera el incierto regreso de su amante y a lo largo de su experiencia vital a menudo siente que no encaja en su sociedad, queda lejos del desgarrador dramatismo del poema de Tennyson (atención al guiño de la autora al respecto cuando a Mary le toca recitar un fragmento de Mariana, de Tennyson, en una de las escenas de su época teatral).

«Pero Mariana se equivocaba. Uno no podía morirse. Había que seguir adelante. Al nacer se nos confía una individualidad que estamos obligados a conservar. Es un gran tesoro. Las cosas que nos suceden en la vida, por mucho que tengan que ver con otras personas, desarrollan y refuerzan esa individualidad y nos convierten en personas.
Nada de lo que suceda en la vida puede borrar el hecho de que yo soy yo. Tengo que seguir siendo yo.«

Aunque el título de Monica Dickens se refiera a un personaje trágico y el arranque de la novela sea de un dramatismo terrible, no tema el lector; Mariana es una novela optimista que narra con mucho encanto y cierto sentido del humor la historia de su protagonista, una chica que se equivoca y se pierde a menudo entre personas y lugares que no van con ella, pero que finalmente encuentra la pieza que dota de sentido a su existencia sin renunciar a su individualidad. Con una prosa ágil y un registro amable y sencillo, Monica Dickens caracteriza con mucha gracia un buen elenco de personajes peculiares que entran, salen o permanecen en la vida de Mary para hacerle la existencia imposible, romperle el corazón o acompañarla con cariño. Una historia y una protagonista que reflejan muy bien el sentido de la búsqueda, el sentimiento de no encajar, lo absurdas que resultan a veces las convenciones sociales y la capacidad de mantener la esperanza incluso en los momentos más oscuros de la Historia. El magnífico final borda el espíritu de Mariana.

Lector, cambiar para encajar es rendirse.

También te gustará: Cluny Brown; El árbol de la nuez moscada; El fantasma y la señora Muir; Fresas silvestres; Villa Vitoria; Adiós, señor Chips

Compartir este contenido:Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Esta entrada ha sido publicada en Blog y etiquetada como , , , . Guarda el enlace permanente.

18 respuestas a Mariana, de Monica Dickens

  1. Nitocris dijo:

    Hola Mónica, ya sabes que compré este libro en la FLM el mismo día que salía a la venta, jeje… La verdad es que al leerte he caído que vendría muy bien para la premisa de Clásico que se desarrolla en el período de entreguerras. No había caído, como la trama comienza en la IIGM… pero claro, ella se retrotrae en el tiempo… Así que me has ayudado porque esta premisa siempre me cuesta encontrar… Así que hasta el año que viene no caerá. Eso sí, si nuestra querida MH no cambia las premisas, jeje…
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Pues te sirve perfecto para la época de entreguerras, bien visto. Yo lo he puesto en «Autora que leas por por primera vez». A mí la premisa que más me cuesta es la de clásico epistolar, siempre acabo preguntándole a MH o releyendo «Papaíto piernas largas» o algo así. De todas formas, estoy segura de que «Mariana» te va a encantar, ya verás ya… Besos.

  2. Jan Arimany dijo:

    Este libro es tan tú… Gracias, Mónica :)

    • Monica dijo:

      Qué bien me conoces, amigo mío. Me ha parecido precioso, me encanta, muy en la línea de mi querida D. E. Stevenson o de la magnífica Gwen Raverat. Sin duda, la lectura más bonita de este año, gracias por traerla a nuestras librerías. Besos.

  3. Hace mucho que no leo a Dickens, y el otro dia me llegó este título. Debe ser una premonición verlo reseñado en tu blog. Besos

  4. Norah Bennett dijo:

    Hola. Seguro que el nombre de la autora ha hecho que gane un puntillo extra, jeje. Pues yo quiero una versión en la que me ahorren ese principio, sin guerra ni tragedia, directamente a la parte luminosa y nostálgica. Por pedir… es que el principio para mí ya le deja como una capa de tristeza para el resto. Bueno, algo irá en los genes, supongo, aunque no siempre pasa, no vamos a desmerecer ahora a la pobre Mónica. Lo tendré en cuenta.
    Besos

    • Monica dijo:

      No, no, no te agobies, el principio son apenas cinco páginas y pone el punto de suspense, más que de drama porque la protagonista tiene una personalidad y una fuerza arrolladoras, ya verás. A mí me da que te va a gustar, aunque ni el estilo ni la prosa tengan nada que ver con su antepasado ;-) Besos.

  5. Rosa Berros dijo:

    No sabía que Dickens tuviera una bisnieta escritora. Me apetece mucho esta novela con ese personaje que espera y con ese final que comentas como muy bueno. Además me encantan las ediciones de Trotalibros.
    Un beso y gracias por la reseña.

    • Monica dijo:

      Pues yo tampoco lo sabía, me lo descubrió Trotalibros. A ver si se anima a traernos más títulos de la autora porque me ha encantado. Como le decía a Norah, no se parece en nada a Charles Dickens, pero tiene su propio estilo y personalidad, ya verás. Besos.

  6. MH dijo:

    ¡Hola, guapa! Oye, me acabas de descubrir que la «Ruth» de Gaskell tiene como referente el poema de Tennyson… o al lo mejor en su día cuando leí el libro lo ponía en alguna parte y lo supe, pero como lo había olvidado, doy por bueno el descubrimiento :)

    Ya sabes que lo tengo en la estantería a la espera de sacarle el momento, pero tengo muchas ganas de estrenarme con la bisnieta de mi adorado Dickens y comprobar cómo escribe. Creo que me va a gustar mucho (¡o eso espero!).

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      Bueno, no esperes nada similar a Charles Dickens, su bisnieta no se le parece en nada. Pero creo que te va a gustar la protagonista y el encanto de esta historia tan british, ya me contarás. Yo tampoco sabía lo de «Ruth», me han encantado ir tirando del hilo de la inspiración del personaje de Mariana :-)) Besotes.

  7. Marisa dijo:

    ¡Ay! Amiga, qué bonito lo cuentas :-)

  8. Hola Mónica, ¡Me acabas de descubrir una joya!. Ni sabía que Dickens tuviera una bisnieta que fuera escritora ni conocía ese poema de Tennyson. Sí que conozco a los Prerrafaelitas como Everett Millais (me encanta el arte evocador de este grupo) y por supuesto a Elizabeth Gaskell pero no conocía esa relación a través de «Mariana». Me gusta mucho esa búsqueda de individualidad y la necesidad de sobrevivir a pesar de las circunstancias así que tendré muy presente esta novela como una futura lectura, sobre todo porque afirmas que tiene un cariz optimista.
    Muchas gracias por esta reseña ;)

    • Monica dijo:

      Es una pena que Monica Dickens haya quedado olvidada, sus libros fueron muy exitosos a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado y es una autora que vale la pena recuperar. Creo que te gustará si eres fan del british feelgood y de las lecturas optimistas y de aprendizaje vital. Gracias por pasarte por aquí, un abrazo.

  9. Que agradable leerte y asegurarme así de que debo comprar este título. Quiero leerlo, sí o sí. jeje Ya me atraía desde que vi que la editorial lo sacaba, y todo lo que leo sobre ella me confirma que es buena elección, además, tiene su aquel conocer a la descendiente de Dickens (sin quitarle ningún mérito a ella, claro está). Me encanta que Trotalibros nos la haya traído, yo personalmente no tenía ni idea de su existencia. La leeré.
    Un abrazo.

    • Monica dijo:

      Estoy segura de que «Mariana» te va a gustar mucho. Como bien dices, el apellido puede ser una carga, pero las lectoras del siglo XXI sabemos leerla sin hacer comparaciones odiosas, claro que sí. Ya me contarás. Besos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.