Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson

Mary Katherine Blackwood tiene dieciocho años y vive en la mansión familiar, a las afueras de un pequeño pueblo estadounidense, junto a su hermana mayor, Constance, y a su tío, Julian. No le queda más familia desde que todos fallecieran en fatídicas circunstancias, pero a Mary Katherine le sobra y le basta para ser feliz, disfrutando de su libertad en los bosques, en el río, entre las ruinas del antiguo templete, corriendo descalza con su gato Jonas. Solo empañan su dicha las obligatorias visitas, dos veces por semana, al pueblo para comprar comestibles; hace tiempo que las hermanas cerraron al público el camino particular que conduce a la mansión Blackwood y no desean reanudar el contacto con sus odiosos y malvados vecinos. Sin embargo, forastero inesperado va a romper la excéntrica armonia de los tres supervivientes, incomodado sus pequeñas rutinas y el equilibrio de su inquietante felicidad en estado semi-salvaje.

«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance y Ricardo Plantagenet, y la amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.«

Esta novela, un clásico de la literatura de terror, me la recomendó hace años Zazou, una lectora voraz y exquisita con una especial debilidad por el gótico sureño. Cuando tiempo después me encontré la reseña en la casa literaria de Jan Arimany (Trotalibros), recordé que la seguía teniendo pendiente. Pero hasta este verano no he tenido oportunidad de leerla, y ya os avanzo que tanto Zazou como Jan tenían toda la razón al recomendarla como una lectura imprescindible para los amantes del género y, para el resto de lectores, también.

Shirley Jackson (San Francisco 1916 – Bennington 1965), autora de La maldición de Hill House, La lotería, The bird’s nest, entre otras, además de Siempre hemos vivido en el castillo, es uno de los referentes principales de escritores de terror como Stephen King o Richard Matheson. La influencia de Jackson en King es inconfundible en cuanto empiezas a leer el primer capítulo de Siempre hemos vivido en el castillo y te encuentras con esa atmósfera opresiva del pequeño pueblo sureño habitado por miradas maliciosas y situaciones inquietantes y llenas de maldad, de la maldad humana más cerril y primigenia, del odio del paleto ignorante y fanático. ¿No os hace pensar en esos pueblecitos inventados de Maine, de las novelas de Stephen King?

Siempre hemos vivido en el castillo está narrada en primera persona por su protagonista, Mary Katherine Blackwood, Merricat, quien cuenta cómo se siente odiada por los habitantes del pueblecito en contraste con la felicidad que le procura su aislamiento en la mansión. A través de su voz, el lector comprende que algo extraño ocurre con Merricat y su familia, que algo no está bien, desde el principio. Es la maestría de Shirley Jackson dando voz a su protagonista la clave de esta historia de miedo que resulta fascinante desde su primer párrafo hasta su opresivo (in crescendo) desenlace. Los peculiares personajes de la historia proyectan su pasado en la clausurada mansión Blackwood, que se conserva inquietantemente igual que el último día en el que toda la familia estuvo reunida bajo su techo. Esa sensación opresiva de aislamiento y cautividad acompaña al lector durante toda la historia y contribuye, como magnífico telón de fondo, a intensificar la atmosfera de miedo y suspense de este clásico de la literatura. No espere el lector, ningún elemento sobrenatural en esta novela sino la incertidumbre y el horror de la maldad humana (a veces producto del apasionamiento del momento, otras, calculada y mezquina como la naturaleza del primo Blackwood) y la desconcertante inocencia de su narradora.

Lector, un clásico soberbio con el que pasar un magnífico mal rato porque así son los maestros del terror. Ah, y sin gore ni toques paranormales, más difícil todavía.

También te gustará: Frankenstein; Los sioux; La nueva madre

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Siempre hemos vivido en el castillo

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23 respuestas a Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson

  1. Nitocris dijo:

    Vi este libro en el blog de MaraJss y le tengo en el kindle desde hace poco. A mí no me suele gustar Stephen King, así que espero que no se parezca mucho a él, jeje… Me gustan novelas góticas con un toque de terror, por ejemplo El cuento número trece (ainnsss y otra que tengo en casa y que no recuerdo el título…) así que espero que se parezca a estas… Otra cosa que me viene bien, jeje, es que aparece un gato, ¡bien otro más para mi reto de Literigatos! voy a tener que leerlo pronto antes de que se acaba el año. 😉
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Pues sí que tienes gato y además «El cuento número trece» sí que tiene escenas que te pueden recordar a estas hermanas protagonistas, pero recuerda que el clásico de Shirley Jackson es anterior 😉 Ya me contarás cuando lo leas. Un beso.

  2. Fantástica… una novela fantástica por muchos motivos, desde la ambigüedad de toda la narración, hasta, y por encima de todo, su protagonista. Merricat es de esos personajes que si no se lo hubise sacado de la manga Jackson, algún otro escritor tendría que hacerlo. Le cuenta a lector lo que quiere, como quiere y cuando quiere, pero dejando miguitas de pan por el camino y agujeritos por los que mirar lo que esconde. Esa verdad opaca, unida a la atmósfera desasosegante, las incertidumbres, la extraña relación que tiene con su hermana, ese final… Muy recomendable 🙂

    Y me ha encantado que enlaces con «La nueva madre», porque yo también pensé en este libro cuando leí el cuento. No tienen nada que ver, y aun así hay lazos que los unen.

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      Pues seguramente porque ambos son dos clásicos en el género del terror psicólogico (¿se puede decir así?) o de esas atmósferas góticas tan densas y esas protagonistas que ponen los pelos de punta. A Merricat la tenía calada desde el principio, no le quitaba ojo de encima, pero aún así es lo que dices tú que es muy escurridiza y siempre te sale por donde menos te lo esperas. Un beso.

  3. Mientrasleo dijo:

    Me encanta este libro, con ese punto gótico y esa narradora tan especial… que te lleva detrás de su candidez…
    Me uno a tu recomendación esta vez
    Besos

    • Monica dijo:

      ¿A que sí? Es perfecto para la noche de Halloween/Noche de difuntos, toca leer historias de terror y los clásicos siempre son la mejor opción. Me gustó especialmente esa comunidad rural tan espeluznante, además de los habitantes de la mansión Blackwood, por supuesto 😉 Besos.

  4. Natàlia dijo:

    Lo pintas muy bien, aunque a mí el género no me gusta demasiado. Pero me lo anoto por si me apetece algún día.
    Un beso 😉

    • Monica dijo:

      Me parece uno de esos clásicos imperecederos, que no importa los años que transcurran desde que se escribió porque siguen funcionando a la perfección, e inspirando a autores contemporáneos. Solo por eso, te lo recomiendo, creo que te va a gustar pese a que no seas muy del género. Besos.

  5. Kala Wolf dijo:

    Hola!
    Lo tengo pendiente, y con más ganas desde que la semana pasada leí La maldición de Hill House, me encontré un terror bastante inesperado, más psicológico pero que llega a coger al lector desprevenido.

    Besos!

    • Monica dijo:

      Sí, exacto, es que es más un terror de suspense, psicológico. En esta novela se disfruta especialmente la habilidad de Shirley Jackson para crear personajes complejos y situaciones tensas. Un beso.

  6. Literary Shadow dijo:

    La tengo en la estantería esperando su momento. Con tu reseña, quizá la saque antes de fin de año.

    Un beso

  7. Carla dijo:

    Lo tengo requete pendiente, ya son varias las reseñas que he leído que me hacen pensar que puedo disfrutarlo muchísimo, es cuestión de tiempo.
    Besos

    • Monica dijo:

      He publicado ahora la reseña, junto a la de la novela de Jesús Cañadas porque por las fechas en que estamos es lo que toca 😉 Yo creo que te gustará, ya me dirás. Besos.

  8. MaraJss dijo:

    Para mí será una de mis mejores lecturas de este año, todo un descubrimiento mi preciosa y cabrona Merricat.
    Besos.

    • Monica dijo:

      Es lo que tienen los clásicos, ¿verdad? Que además de que el tiempo no parece afectarles en absoluto, te dejan con la sensación de que es lo mejor que has leído este último año y te preguntas por qué no lo habrás leído antes. Me ha encantado eso de «preciosa y cabrona» Merricat XD ¿Una taza de té? 😉 Un beso.

  9. Marisa G. dijo:

    La maldición de Hill House fue una buena lectura pero con el gótico lo que me pasa es que el terror no me alcanza de lleno. De todos modos lo disfruto igualmente. Por eso no descarto la lectura de este libro. Tomo buena nota, te lo aseguro. Besos

    • Monica dijo:

      Sí, tienes razón, «Siempre hemos vivido en el castillo» no es una lectura de puro terror, desde luego, es más de suspense psicológico y de lo escalofriante que son los personajes (atención a los habitantes del pueblo, que se las traen). Un beso.

  10. RO dijo:

    Le tenía el ojo echado también por otroa opiniones y recomendaciones, así que anotadísimo lo tengo. Un besote!

    • Monica dijo:

      Sí, esta es una novela sobre la que voy leyendo reseñas en mis blogs preferidos y que siempre la tenía en la lista de pendientes, hasta que este verano me animé y me encantó. Qué pena que no conociese a Shirley Jackson, siendo una autora de las clásicas, inspiración de escritores como Stephen King, por ejemplo. Besos.

  11. Norah Bennett dijo:

    A mí también me gustó mucho, aunque para ser redondo tendría que haber seguido y haber pasado algo más porque lo terminé con la sensación de que algo iba a pasar. Pero es genial la atmósfera que crea, la tensión y la ambientación.
    Besos

    • Monica dijo:

      Ay, es que tú eres una lectora de trama, de historia, más que de personajes o atmósfera, ¿verdad? Pero dónde sí coincidimos en que las dos somos lectoras de buena prosa, por eso nos encontramos tantas veces 😉 Tienes razón, es una novela en la que priman los personajes y la situación pero no la potencia de los acontecimientos que se narran en el presente de las dos hermanas (eco de lo que sucedió en el pasado). Besos.

  12. Jan Arimany dijo:

    ¡Qué bien que te haya gustado! ¡Y mira que no es precisamente feelgood! Sin duda Shirley Jackson es mi recomendación para Halloween, es la escritora que más miedo me ha hecho pasar. Te recomiendo también «La maldición de Hill House», te va a encantar 🙂

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