Neva tiene quince años y vive en Alabama, va a décimo curso, le encanta el teatro, tiene planeado ir a la universidad y se siente querida por sus padres y sus dos hermanas pequeñas. Hasta que se queda embarazada. Se avecina el verano de 1970, Richard Nixon ocupa la presidencia, las protestas por la guerra de Vietnam claman de costa a costa, la inflación estadounidense es preocupante y las madres solteras son una vergüenza, unas sucias pecadoras que deben esconderse para no pervertir al resto de la sociedad. Cuando toda la familia y las amigas de Neva le dan la espalda, sus padres deciden internarla en el Hogar de la señorita Wellwood, en Florida, una institución en donde jóvenes solteras embarazadas se quedan internadas hasta que van al paritorio, dan a sus bebés en adopción y se recuperan para volver a sus respectivos hogares como si nada hubiese ocurrido. Cuando Neva empieza a comprender todo el peso de la culpa y de la maldad que se vierte sobre ella y sus compañeras del Hogar Wellwood, decide que, al menos, ayudará a Holly, una niña de catorce años embarazada del predicador que la violó durante años y que está esperando a que vuelva a casa para continuar con sus abusos. Quizás como adolescente no tenga el suficiente poder como para salvar a Holly, pero como bruja, como parte de un aquelarre, las cosas empiecen a cambiar.
«Le dijeron que podría volver a su vida anterior. Le dijeron que no sufriría. Le dijeron que no habría de pensar en ello nunca más. Era mentira (…). Le dijeron que era una descarriada. Le dijeron que todo era culpa suya. Le dijeron que había hecho algo mal. Era mentira (…).
—Todo tiene un precio —dijo la señorita Parcae—. Y todo precio debe pagarse.
Entonces, ¿cómo es que ninguno de ellos no pagaba nunca? ¿Por qué siempre pagaban otras? Otras como Holly. Como Fern. Como Zinnia. Como Rose.«

He leído la edición de Obscura Editorial, con traducción de Marta Armengol. La edición en castellano es de Minotauro, con traducción de Simon Saito.
Grady Hendrix (Charleston, 1972) es un escritor y guionista estadounidense que ha ganado el Bram Stoker por Paperbacks from hell (2017) y ha sido nominado a prestigiosos premios de terror por Horrorstör (2014), El exorcismo de mi mejor amiga (2016) o Ens hem venut les ànimes (2018). Algunas de sus novelas van a ser adaptadas a la gran pantalla y otras, como Grupo de apoyo para final girls (2022) o Guía del club de lectura para matar vampiros (2021), serán adaptadas en serie televisiva. Conocí a este autor gracias a mi amiga Rosa, de Las inquilinas de Netherfield, que me lo recomendó porque sabe que, aunque no soy aficionada al género del terror, me gustan las voces originales, ingeniosas, con cierto sentido del humor. En estos últimos cinco años he leído y disfrutado de casi todas las obras que se han publicado, en castellano y catalán, del autor: este verano disfruté muchísimo con Badasstronauts y acabo de inaugurar mis lecturas de la Spooky Season con Fetilleria per a noies esgarriades (Brujería para chicas descarriadas en la Edición de Minotauro). Y si leer a Grady Hendrix siempre es una experiencia, os recomiendo que lo escuchéis hablar. Tanto en entrevistas, como charlas o presentaciones, Hendrix es un gran comunicador y tiene el don de reflexionar sobre la realidad política y social de nuestro mundo de una forma esclarecedora y sin perder jamás el sentido del humor o la esperanza de que no todo está perdido para nosotros.
Grady Hendrix explica que sintió la necesidad de escribir Fetilleria per a noies esgarriades cuando una de sus tías le confesó que en su adolescencia se había quedado embarazada y que sus padres la habían enviado a una institución en donde la escondieron hasta que dio a luz y la obligaron a dar al bebé en adopción. Hendrix investigó lo que resultó ser una práctica común y extendida en Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la sentencia judicial, en 1973, de Roe vs Wade. Las madres solteras eran estigmatizadas por la sociedad, por la iglesia e incluso por el gobierno, se las culpaba de corrupción moral, de pecadoras, de criminales e incluso de la inflación; se las privaba de cualquier poder de decisión, se las internaba y se las obligaba a renunciar a sus hijos.
En Fetilleria per a noies esgarriades, el autor vuelve a brillar con su prosa precisa, casi de cronista, y la magnífica construcción de sus personajes femeninos. Aunque confiesa en el epílogo que no ha sido capaz de entender por qué se sometió a todas aquellas adolescentes al dolor y a la barbarie, lo cierto es que vuelve a aterrorizarnos con uno de sus temas recurrentes: los monstruos que dan más miedo son las personas que asumen y se comportan según las convenciones sociales, políticas y de género de su época sin preguntarse sobre la justicia, la compasión o la crueldad de sus acciones. Los tres hilos principales de la trama —la vida en el Hogar Wellwood para chicas descarriadas, la historia personal de esas chicas y la brujería— se entrelazan con naturalidad para constituir una sola historia, la de quienes fueron culpabilizadas y silenciadas, la de las brujas quemadas en la hoguera, la de las mujeres borradas de la historia. Solo ellas son culpables siempre, solo ellas deben pagar el precio siempre. Atención a la historia de Holly, una niña que sufre abusos sexuales desde la infancia y que ha dejado de hablar porque nadie la cree; a Rose, la rebelde inconformista, valiente, indomable; a Zinnia, la inteligente artista de color, muy consciente de su doble condición de paria porque no solo está embarazada sino que además la segregación racial sigue muy vigente en los estados sureños; a Fern/Neva, la protagonista, que por fin entiende que el infierno para una chica de quince años está tan cerca como tomar una sola mala decisión.
Lectora, mi novela preferida de Grady Hendrix junto con Guía del club de lectura para matar vampiros.
También te gustará: Guía del club de lectura para matar vampiros; Horrorstör; El exorcismo de mi mejor amiga; Grupo de apoyo para final girls; Badasstronauts
Hola Querida, pues la verdad es que me gustó mucho Club de lectura para matar vampiros y tengo pendiente otra de él, pero esta me parece tan dura, a pesar de hacerlo en clave de terror/humor, que no sé si me pondré con ella.
Un besazo
Todavía no me he animado con este autor. Tengo sus novelas bien apuntadas, que se ven bien originales. Esta la tenía apuntada así que ahora la subrayo y a ver si me animo pronto.
Besotes!!!