Infamia, de Ledicia Costas

Emma Cruz se instala en Merlo, un pequeño pueblo gallego, para cubrir una suplencia como profesora de Derecho Penal en la universidad. Llega huyendo de una familia naufragada, con el equipaje terrible de haber perdido a su hermana y no entender los tiempos del hombre al que todavía ama. Pero en Merlo es fácil olvidarse de la tragedia propia pues, como la niebla, un halo de tristeza, miedo, rabia y dolor parece haber anidado en las almas de sus moradores. Marcados por la extraña desaparición de las hermanas Giraud, ningún habitante de Merlo escapa de la sospecha, de la culpa, de una vida que es infierno. Consciente de la insalubridad de la comunidad a la que acaba de incorporarse, Emma se siente incapaz de no investigar sobre los inicios de tanto horror, aunque en el fondo sospecha que ninguna respuesta disipará la niebla sobre Merlo.

«Llovía en alta definición. Quinto día de agua, sin apenas descanso, y todo apuntaba a que el cielo de Galicia iba a seguir vomitando frío. Emma siempre se había sentido como una persona de invierno, de agua y de luna, por ese orden. La lluvia no afectaba a su estado de ánimo, pero consideraba que, por imperativo legal, los grandes cambios deberían ir acompañados de un punto de luz al que aferrarse.«

He leído casi todas las novelas infantiles y juveniles de Ledicia Costas porque me gusta muchísimo su estilo y su imaginario; tiene un puntito steampunk, una oscuridad a lo Tim Burton, un toque sobrenatural incluso cuando escribe realismo, que seduce y abre la puerta a un inframundo muy particular (como  Seanan Mcguire en Cada corazón un umbral). En Galicia es toda una celebridad entre los lectores juveniles, pero también entre los adultos de cualquier geografía que pensamos que escribir para niños y adolescentes es mucho más complicado y exigente. Infamia es la primera novela de Ledicia Costas destinada a lectores adultos, pero que no tema el lector dificultad alguna en reconocer la admirable prosa de la autora, su tendencia burtoniana en la fascinación por lo oscuro, lo que repta entre raíces y huesos, y esa presencia ineludible de la pérdida en todas sus dimensiones.

Infamia es una novela de pérdidas, todos los personajes han perdido algo precioso e irrecuperable, ya sea a un ser amado, la cordura, la infancia, la alegría, la calma… Y debido a esta falta, a ese agujero negro de vacío que los destroza por dentro, viven en un infierno perpetuo. Merlo es un agujero de oscuridad, un vórtice de niebla y maldad que tiene su origen en un crimen horrible y sinsentido, pero también en el dominio de dos depredadores: un policía y un cura. Ledicia Costas reflexiona en Infamia sobre la maldad humana, pero también sobre la debilidad y la resistencia de sus víctimas, sobre la culpa y las vidas truncadas, sobre la incapacidad de reponerse a la pérdida cuando es tan terrible. Cada personaje es un universo de oscuridad y estrellas que se agarra con uñas y dientes para no ser absorbido por el agujero negro de su culpa. Aquí no hay males absolutos, excepto el de los depredadores, pero sí un sufrimiento estremecedor.

Decía Manuel Rivas sobre Infamia que «todo vibra, todo tiembla en esta novela» porque, como excelente cronista y buen poeta que es, sabe explicar mucho mejor que esta reseña la esencia de la belleza. La prosa de Ledicia Costas, también en Infamia, es cristalina, personalísima y con el destello plateado de un bisturí. Puedes percibir su brillo incluso entre la niebla de Merlo.

Lector, si eres de los que aprecian los estilos propios no te pierdas a Ledicia Costas.

También te gustará: Todo es silencio; Las voces bajas; Los libros arden mal

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Los misterios de Charlotte Holmes

James Watson añora terriblemente Londres. Tras el divorcio de sus padres, su madre ha decidido enviarlo a Sherringford, un college norteamericano, con una beca de rugby. A James ni siquiera se le da bien el rugby, aunque al menos espera conocer a Charlotte Holmes y hacer honor a la amistad que una vez unió a los antepasados de ambos. El problema es que Charlotte no es, precisamente, una persona sociable y no se parece tanto a su tatarabuelo como para querer a un Watson a su lado…. hasta que uno de los estudiantes de Sherringford aparece asesinado en su habitación y todas las evidencias apuntan a Charlotte y a James como principales sospechosos.

«—¡Dios sabe lo que tuvo que soportar tu trastatarabuelo de ese hombre! —dijo con los ojos en blanco.
—¿De Sherlock? —pregunté.
—Siempre pensé que debía de estar aburrido. Los caballeros victorianos, ya sabes… No les ocurrían muchas cosas. Pero nunca me pareció que su amistad fuera recíproca. Esos Holmes son unos chalados. Aún instruyen a sus hijos en las artes deductivas desde que nacen (…). Ni me imagino cómo tuvo que ser para el bueno del doctor Watson. Lo último que necesitas es juntarte con alguien como ella.
—Tampoco es que vaya a casarme con ella (…). Solo siento interés por conocerla, eso es todo.«

Brittany Cavallaro es una autora norteamericana doctorada en literatura inglesa y fascinada desde muy pequeña por las historias del célebre detective de Arthur Conan Doyle. En Los misterios de Charlotte Holmes, Cavallaro parte de la premisa de que Sherlock Holmes y John Watson fueron personas de carne y hueso, tan reales como las narraciones que dejó para la posteridad el doctor Watson. Charlotte y James son los descendientes más jóvenes de ambas familias y, aunque algunos de sus miembros han tenido contacto entre ellos a lo largo de los años, es la primera vez que un Holmes y un Watson vuelven a colaborar en la resolución de un asesinato.

Los misterios de Charlotte Holmes se ha catalogado como una novela juvenil porque sus dos protagonistas son adolescentes de dieciséis años, pero creedme si os cuento que es un libro que funciona perfectamente para lectores adultos y, sí, también para lectores adultos enamorados de los libros de Arthur Conan Doyle y de Sherlock. Cavallaro es respetuosa con la memoria y la autenticidad de los míticos personajes y sabe adaptarlos muy bien al siglo XXI, con una naturalidad casi pasmosa. El juego de espejos está muy logrado, sobre todo en el caso de los Holmes, y aunque James Watson comparte con su antecesor literario el carácter romántico, la autora a veces carga las tintas en ese sentido. Sin embargo, la novela funciona muy bien y el carisma de los personajes, el enigma de resolver el misterio y la carga emocional la convierten en entretenida, original y muy recomendable.

La autora apuesta fuerte por un primer caso en el que los dos protagonistas no solo deben conocerse y encajar hasta convertirse en un equipo imbatible sino que además la premisa del este primer asesinato parte con ellos dos de sospechosos y con un cerco policial que se cierne amenazadoramente sobre los dos. Así tenemos una historia de detectives de planteamiento clásico, pero con la tensión añadida de un thriller que tiene mucho de psicológico. Una novela estupenda para desconectar y pasar un buen rato, pero también un genial homenaje, muy logrado y original, a los Holmes y Watson de Conan Doyle.

También te gustará: La aventura del abrigo amarillo; Flavia de los extraños talentos; El gran retorno; Un problema de tres pipas; Elemental, querido Chaplin; La liga de los pelirrojos; A scandal in Bohemia

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Los misterios de Charlotte Holmes (para Kindle)

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Todos los clásicos grandes y pequeños

Este año, Mrs. Hurst, de Las Inquilinas de Netherfield, nos trae un nuevo reto para acompañarnos en la lectura de los clásicos. Con un título tan bonito, homenaje a James Herriot, y unas propuestas tan divertidas y originales, además es del todo compatible con otros retos de clásicos de la blogosfera que ya conocéis. Os dejo aquí la entrada que ella lo explica con mucho encanto: Reto Todos los clásicos grandes y pequeños.

Compartimos en redes como #RetoNetherfield2020

De momento, me apunto al Nivel 1, pero confieso que me encantaría completar el primero y el segundo, a ver si soy capaz.

Nivel 1

Clásico con adaptación cinematográfica

Clásico de 200 páginas o menos

Clásico ambientado en Londres

Clásico de un autor que leas por primera vez

Clásico en el que el personaje principal sea una mujer

Nivel 2

Clásico publicado con seudónimo

Clásico de suspense/misterio/policíaco

Edición de cuentos o relatos clásicos

Clásico con adaptación en formato serie o miniserie

Clásico escrito originalmente en español

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Cómo ser una buena criatura, de Sy Montgomery

«Este libro empezó en nuestro salón de Hancock, Nuevo Hampshire, mientras charlaba con una amiga sentada en el sofá«, explica Sy Montgomery, una de las naturalistas más notables de nuestro siglo. La amiga era Viki Croke y la charla, una entrevista para la NPR de Boston, al final de la cual Viki le preguntó «¿Tienes la impresión de que no solo has aprendido algo sobre la historia natural de los animales, sino también sobre tu propia vida?«. Fue entonces cuando Sy se dio cuenta de que había aprendido a ser una buena criatura, que todos los animales con los que había convivido le habían enseñado a ser persona y a entender sus emociones y la del resto de seres vivos de su vida. Fue entonces cuando decidió escribir Cómo ser una buena criatura, un libro de trece capítulos, cada uno dedicado a un animal del que aprendió a vivir; desde Molly, su perra de la infancia, hasta su cachorro Thurber, pasando por un cerdo gigante, una araña y un pulpo, entre otros.

«Ahora, gracias a Clarabelle, sabía que hasta los rincones más ordinarios de nuestra casa estaban encantados. El mundo, me percaté, bullía de vida, mucho más de lo que había imaginado, de rebosaba de las almas de criaturas diminutas que debían amar sus vidas tanto como nosotros amábamos las nuestras.«

Me llamó la atención la preciosa cubierta de este libro, luego vi que era edición de errata naturae y supe que muy mal tenía que pintar la sinopsis para que no se viniese a casa conmigo desde la librería. Como soy despistada, no acababa de ubicar a Sy Montgomery —luego recordé que su nombre me sonaba de un libro maravilloso titulado Primates, que os recomiendo mucho, sobre Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas—, hasta que leí en la contracubierta que era «una mezcla de Emily Dickinson e Indiana Jones«. Ah, era esa Sy Montgomery, la naturalista inquieta y trotamundos que vivía en una granja y publicaba libros sobre los tigres de Bangladés, los murciélagos de Costa Rica o los orangutanes de Borneo. Ya os podéis imaginar que sucumbí al hechizo.

«Aquellos dos animales albergaban en su interior el corazón salvaje que late en todas las criaturas, la naturaleza que honramos en nuestra respiración y en nuestra sangre, esa naturaleza que nos mantiene con vida en este planeta que gira sin rumbo. Allí, en el bosque nuboso, volví a encontrar la naturaleza salvaje que nos mantiene enteros y cuerdos, el hambre voraz y deliciosa por la vida.«

Cómo ser una buena criatura es una lectura preciosa sobre la vida y la familia. A menudo, la familia que te acompaña cada día y te brinda su amor incondicional es de otra especie, pero precisamente por esa circunstancia la convivencia es tan enriquecedora. Montgomery dedica un capítulo a cada uno de los animales de su vida y comparte con el lector —con tanta complicidad que se tiene la sensación de que nos está haciendo confidencias frente a su chimenea, con Tess, su border collie, tumbada a nuestros pies mientras tomamos café—anécdotas y reflexiones sobre el tiempo que estuvieron juntos, las experiencias que compartieron. La autora cuenta cómo aprendió de una araña que solo se teme aquello que se desconoce, que incluso pese a la distancia evolutiva que nos separa de los pulpos establecer una amistad con ellos es cuestión de voluntad y paciencia, que el depredador más temible puede ser también el más bello o que dar de comer a un cerdo construye una comunidad humana de gente buena.

«Nos enseñó a amar. A disfrutar de lo que la vida nos da. Incluso cuando son desperdicios.«

Cuando los padres de Sy Montgomery, de clase alta y religiosos, la repudiaron porque no se plegaba a los deseos de futuro que habían planeado para ella (estudios universitarios, profesión respetable, matrimonio conveniente, hijos…), la naturalista entendió que aceptar a los demás sin reservas era una cuestión de comprensión y que había conseguido más en ese sentido con sus animales, pese a ser de distinta especie, que con sus progenitores. Cómo ser una buena criatura rebosa de frases bellísimas, conclusiones de muchas horas de observación, que destilan emoción, pero también comprensión y sabiduría, la sabiduría que solo la Naturaleza es capaz de impartir… a quien esté dispuesto a detenerse a escuchar.

También te gustará: Un año en los bosques; Lobo negro; Indian Creek; Todas las criaturas grandes y pequeñas

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Cómo ser una buena criatura

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¿Has cumplido el Reto Serendipia Recomienda 2019?

Detallo a continuación la lista de participantes que han cumplido el Reto Serendipia Recomienda 2019:

  1. Nitocris de Un libro en un Tris
  2. Las inquilinas de Netherfield
  3. Rosa Berros en Cuéntame una historia
  4. Marta Navarro en Cuentos vagabundos

He tomado como referencia la entrada que publicasteis en vuestros respectivos blogs, así que por favor revisad si la lista es correcta.

Cada uno de vosotros participa, con el número asignado, en el sorteo de esta novela:

Y la ganadora de un ejemplar de Piso para dos es…

Enhorabuena, querida Nitocris. Cuando puedas, envíame por favor un correo con tus datos postales a monica@monicagutierrezartero.com

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