Amberwell, de D. E. Stevenson

Amberwell, la hermosa mansión rodeada de naturaleza en el corazón de las Highlands escocesas, es el hogar familiar de los Ayrton, quienes desde el siglo XVIII, generación tras generación, han aportado su correspondiente mejora patrimonial. Los padres de Roger, Tom, Connie, Nell y Anne han decidido contribuir con una fuente ornamental para sus jardines. La noche de la inauguración de la fuente, el matrimonio Ayrton invita a sus amigos más cercanos, pero con su rigidez y frialdad habituales, dejan fuera de la celebración a sus cinco hijos. Los dos chicos hace tiempo que se fueron a estudiar y solo vuelven a Amberwell durante las vacaciones, pero las tres chicas parecen condenadas a pasar el resto de sus vidas marginadas, olvidadas en el segundo piso, al cuidado de Nannie y sin que a sus padres les importe su futuro. Pero soplan aires de guerra en el continente y aunque el bastión escocés siga siendo un refugio en los malos tiempos, ha llegado el momento de que los cinco hermanos Ayrton se sobrepongan a la gélida indiferencia de sus padres y se encuentren a sí mismos.

«Esas niñas nunca se divierten, se pasan un año tras otro encerradas allí arriba, me extraña mucho que su madre las reconozca siquiera. No les cambiaría el sitio por nada del mundo (…) ¡Hasta el perro vive mejor que ellas! Le dejan tumbarse en la alfombra de la chimenea.«

Dorothy Emily Stevenson (Edimburgo, 1892 – Moffat, 1973) fue una escritora escocesa que contribuyó con maestría al género British Feelgood a lo largo de buena parte del siglo XX. Hija y nieta de afamados ingenieros navales y constructores de faros (el Robert Stevenson que se menciona en Amberwell como artífice del faro de Bell Rock, en costas escocesas, es su abuelo), no lo tuvo tan fácil para iniciarse en la carrera literaria como uno de los primos de su padre, Robert Louis Stevenson. Aunque Dorothy anhelaba ir a la Universidad su familia prefirió educarla en casa, con una institutriz, al igual que las niñas Ayrton. No pudo dedicarse a escribir con total libertad hasta que no abandonó la casa paterna para casarse con el capitán James R. Peploe. Autora de El libro de la señorita Buncle (1934), Las cuatro Gracias (1946) o Villa Vitoria (1949), entre otras muchas obras, D. E. Stevenson invitaba al lector a sentirse en un lugar seguro, entre personajes agradables y situaciones que, a diferencia de la vida real, terminaban de forma justa. Probablemente porque le tocó vivir un siglo marcado por el horror de las dos guerras (y postguerras) mundiales, años en los que los finales felices escaseaban, la autora se convirtió en el brillante exponente de una literatura concebida como refugio, en donde era posible encontrar la felicidad en los gestos sencillos (pero grandiosos) y sacar a relucir la mejor versión de uno mismo con la valentía y el coraje de la vida cotidiana. Como escribió en Villa Vitoria, sus historias y las dificultades de sus protagonistas «se parecían mucho a las del ancho mundo, solo que vistas desde el otro lado del telescopio.«

D. E. Stevenson publicó Amberwell por vez primera en 1955, siendo ya una escritora con una sólida y reconocida carrera literaria (en parte, gracias al gran éxito que le procuró El libro de la señorita Buncle). Es la historia de la familia Ayrton, de cómo sus cinco hijos se convirtieron en unas personas mucho mejores que sus padres, pese a la desolación de la Segunda Guerra Mundial, aprendieron a cuidar los unos de los otros y consiguieron no repetir los patrones paterno-filiales con su propia descendencia. Amberwell y sus jardines, los paisajes escoceses, protagonizan un hogar sanador, bastión de paz en contraposición a un mundo totalmente destrozado por la guerra. Cada vez que leo una nueva novela de D. E. Stevenson pienso que es mi preferida, tal vez, porque las leo siguiendo el orden cronológico de su escritura y la autora crece y se supera en cada libro. Amberwell no ha sido la excepción, me ha resultado una lectura maravillosa de principio a fin, escrita con elegancia y delicadeza y con unos personajes con los que me encantaría tomar el té y charlar. La maestría de Stevenson es tal que es capaz de mostrar la realidad de Gran Bretaña en plena guerra mundial sin perder ni un ápice de esperanza.

Lectora, la reina indiscutible del British Feelgood.

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3 respuestas a Amberwell, de D. E. Stevenson

  1. Nitocris dijo:

    Hola guapísima, yo no sé si las he leído en orden o no, desde luego empecé con la «saga» de la señorita Buncle y luego leí Villa Vitoria, pero desde luego esta caerá en algún momento. Es verdad que esta autora es un lugar feliz.
    Un besazo

  2. Ana I. dijo:

    Hola Mónica! De esta autora solo he leído el libro de la señorita Buncle. Fue una lectura maravillosa y no entiendo por qué no volví a leer nada de ella. Creo que va siendo hora de ponerle remedio. Gracias por tus maravillosas reseñas🌸

  3. Margari dijo:

    De esta autora leí los dos libros de la señorita Buncle y Villa Vitoria y me gustaron mucho. Y por lo que cuentas de ésta, me tientas también. Me la apunto, que no la conocía.
    Besotes!!!

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