Archivo de la etiqueta: Cozy

El niño de oro, de Penelope Fitzgerald

En los años setenta del siglo pasado, el Museo londinense por excelencia inaugura una exposición nunca vista en occidente: el impresionante ajuar funerario de los garamantes, un pueblo bereber del norte de África del que apenas dos personas afirman saber descifrar su escritura cuneiforme. En la puerta, una cola quilométrica de escolares se congela esperando poder entrar, mientras en el interior las luchas intestinas entre el director del Museo y los conservadores divierten al díscolo y anciano sir William Livingstone Simpkin. Pero cuando se suceden varios incidentes misteriosos y empieza a correr el rumor de que el tesoro dorado de los garamantes está maldito, solo el joven trabajador del Museo Waring Smith será capaz de desentrañar los peligrosos acertijos que se le plantean, aunque le cueste su matrimonio y un terrible viaje al Moscú del otro lado del Telón de Acero, en plena Guerra Fría.

«(…) pero, respecto a eso que han llamado la Maldición, querría que añadiese usted lo siguiente: todo lo que crece de manera natural de la tierra tiene sus propias virtudes y su propio valor curativo. Por otro lado, todo lo que está oculto en la tierra y es sacado a la luz del día por los seres humanos lleva consigo cierto peligro, tal vez peligro de muerte.«

Penelope Fitzgerald (1916 – 2000) fue una escritora inglesa, educada en el prestigioso Somerville College de Oxford, que durante la Segunda Guerra Mundial trabajó en la BBC. Cuando en 1977 publicó El niño de oro, su primera novela, Fitzgerald ya destacaba por sus excelentes ensayos y biografías. Sus novelas más exitosas están inspiradas en su experiencia vital: Voces humanas (1980), sobre sus años en la BBC, La escuela de Freddie (1982), de sus años de enseñanza, o A la deriva (1979), de su vida en una barcaza anclada en el Támesis, y que ganó el Premio Booker (Premio del que había quedado finalista dos años antes con su maravillosa novela La librería).

El niño de oro me ha parecido una mezcla genial entre cozy mystery y novela de espías, todo bien aderezado con el mordaz sentido del humor de su autora y con una crítica fabulosa y con mucha sorna a la política de los últimos años de la Guerra Fría, pero también a los juegos de poder dentro de la burocracia y la administración del Museo (que, aunque jamás se menciona, todas suponemos que es el British). Dicen los editores ingleses que, probablemente, la novela de Fitzgerald también se esté refiriendo al tesoro de la tumba de Tutankhamón en lugar de a los garamantes (que sí existieron aunque siguen siendo bastante enigmáticos en la actualidad), y una denuncia de los pretendidos expertos internacionales que blanquearon su imagen tras dedicarse a dudosas actividades relacionadas con el tráfico de obras de arte durante la Segunda Guerra Mundial. Sorprende, en esta primera novela de la autora, la firmeza de su voz narrativa y ese estilo tan pronunciado que encontraremos en el resto de su obra de ficción, así como la presencia de su característico humor, su crítica inteligente y certeza, y el encanto de esos personajes entrañables que aquí tienen su voz en Waring, sir William, Len Coker o Dousha.

Lectora, a Agatha Christie le hubiese chiflado esta novela.

También te gustará: La librería; El asesino vive en el 21

Publicado en Blog | Etiquetado , , | 2 comentarios

Una espía muy real, de Rhys Bowen

Corre el año 1932, Europa vive un momento de crisis y el duque de Glen Garry y Rannoch no es una excepción: su esposa recorta gastos en la calefacción del castillo de Rannoch, en personal e incluso en crumpets y scones, que ha sustituido por insípidas tostadas de pan barato. Georgie, la hermanastra del duque, ha visto como le quitaban su asignación al cumplir los 21 años y ahora se halla en una situación lamentable: vagando sin oficio ni beneficio por el castillo de Rannoch, con el temor de que la conviertan en institutriz sin sueldo de su sobrino o la casen con algún espantoso príncipe rumano. Georgie y su hermano son bisnietos de la reina Victoria por parte paterna y primos de la actual reina María, esposa del rey Jorge V, algo así como los trigésimo cuartos en la línea de sucesión. Ser de la nobleza tiene sus ventajas, pero también se lo está poniendo muy difícil a Georgie para encontrar un trabajo que le procure los medios para subsistir y que no escandalice a la casa real. Pero cuando a la reina María se le ocurre un encargo de espía para la perspicaz Georgie todo se complica: la vida social londinense es un juego de falsedades y alguien se ha dejado un cadáver en la bañera de la casa de Rannoch.

Tomé una pluma y papel y le escribí una nota, por si regresaba antes que yo: «Binky, en la bañera de arriba hay un cadáver. No hagas nada hasta que esté de vuelta. Sobre todo no llames a la policía. Tenemos que hablar sobre cómo proceder. Con cariño, Georgie.»

Rhys Bowen es el seudónimo de Janet Quin-Harkin, una afamada escritora inglesa, nacida en Bath y educada en la Universidad de Londres, que en la actualidad vive entre California y Arizona, lejos de los fríos y húmedos inviernos británicos. Sus novelas juveniles y para adultos a menudo aparecen en la lista de las más vendidas del New York Times y ha recibido múltiples premios de la crítica y del público, como el Premio Agatha, el Left Coast Crime o el Macavity a las mejor novela de misterio histórica. La saga de novelas de misterio protagonizadas por Georgie y ambientada en la Inglaterra durante la Depresión de los años treinta son sus cozy mystery más recientes, pero también es la autora de la saga Constable Evans, Royal Blood o Molly Murphy, entre otras.

Una espía muy real forma parte de la extensa colección Cozy Mystery que está publicando Alma Editorial en castellano desde el año pasado y, sin duda, se ha convertido en mi novela preferida de dicha colección. Reconozco que la sinopsis tenía todos los ingredientes para tentarme: cameos de personajes históricos reales, Londres en la época de entreguerras, un castillo en Escocia, un muerto en una bañera ajena y un montón de malentendidos. Pero lo que de verdad enamora de esta novela —y marca una diferencia abismal con el resto de cozy mystery de Alma que he leído— es el tono encantador y divertido en el que está escrito, el estilo desenfadado y humorístico de Rhys Bowen y la habilidad de la autora para hacernos partícipe de las aventuras de una protagonista ficticia que se codea con tanta soltura e ingenio con personajes reales históricos tan bien enmarcados y caracterizados (atención a la nota final de Bowen en la que advierte de que los personajes reales que aparecen en su novela se ajustan lo máximo posible a sus caracteres, biografía y circunstancias históricas verídicas).

Una espía muy real es un cozy mystery divertido, de diálogos ingeniosos y situaciones de comedia que se lee con una sonrisa en los labios y que mantiene muy bien el ritmo y el suspense a lo largo de todas sus páginas. Se nota que es la primera entrega de una saga por el mimo con el que se nos presenta a los protagonistas y secundarios recurrentes y cómo ahonda poco a poco en el carácter de la protagonista y su familia. La prosa de Rhys Bowen es decidida, firme y clara, se le notan las tablas y el buen pulso, y su estupendo sentido del humor pone la guinda del pastel. A destacar también, en este tiempo de traducciones robóticas y ausencia de corrección, el magnífico trabajo de la traductora Núria Salinas y el cuidado de los editores en procurar que no se pierda el buen estilo de la autora y la ausencia de erratas.

Lectora, perfecta para quienes echamos de menos el cozy mystery al estilo de Georgette Heyer.

También te gustará: El misterio del Bellona Club; Veneno mortal; Un hombre muerto; Aquí hay veneno; La reina se va de viaje

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 2 comentarios

Crimen en Cornualles, de John Bude

En una apacible localidad costera de Cornualles, el pastor Dodd y el doctor Pendrill, disfrutan de su velada semanal junto a la chimenea. Dodd fuma un puro y Pendrill, su pipa; poco tienen en común, excepto su afición a leer novelas de detectives clásicas. Cada lunes, después de cenar, se acomodan en la salita de la casa del pastor para comentar sus lecturas y abrir la caja de la biblioteca Greystoke con el envío de las últimas entregas de Agatha Christie, Dorothy L. Sayers o Edgar Wallace. Su paz se ve interrumpida cuando Julius Tregarthan, potentado del lugar, aparece asesinado en el salón de su mansión con un tiro en la cabeza. El inspector Bigswell se apresura a investigar el caso antes de que su jefe llame a Scotland Yard, pero pronto se dará cuenta de que necesita contar con la extraordinaria intuición del pastor Dodd y, sobre todo, con su buen conocimiento de la historia y el carácter de los habitantes de la localidad.

«Había caído la oscuridad y, mientras el reverendo Dodd seguía su camino, se le ocurrió que el misterio de la muerte de Tregarthan era como la noche que le rodeaba. Aún brillaba débilmente algún que otro puntito de luz disperso, pero hasta esos se iban desvaneciendo a la vista a medida que la negrura se volvía más espesa y todo el paisaje quedaba atrapado en una negrura uniforme.«

John Bude es el seudónimo con el que el escritor, dramaturgo, director y productor de teatro Ernest C. Elmore (1901 – 1957) publicó una treintena de novelas de misterio, la mayoría de ellas protagonizadas por el inspector William Meredith. Crimen en Cornualles (1935) fue la primera novela policiaca de publicó con el nombre de John Bude y la British Library destaca su importancia porque el autor fue pionero en la cuestión de ambientar estas obras de misterio ficticias en lugares reales, por la buena prosa de Elmore y por la relevancia de la descripción de sus paisajes.

Si bien Crimen en Cornualles me ha parecido un misterio entretenido, no puedo decir que se vaya a quedar entre mis favoritos. El principio de la novela, con el reverendo Dodd y Pendrill charlando sobre sus lecturas policiacas, es muy prometedor, pero el doctor pronto desaparece del mapa y el protagonismo del padre se queda en un segundo plano (probablemente, la investigación de estos dos detectives legos hubiese sido más entretenida y con más encanto, por su conocimiento de los sospechosos y sus relaciones con la víctima). Aunque lo que menos me ha gustado ha sido el inspector Bigswell y la resolución final del caso, un poco tramposa. Sin embargo, coincido en destacar la buena prosa de John Bude, sus hermosas descripciones de los paisajes marítimos del lugar y que Crimen en Cornualles tiene mucho mérito si se considera que se trata de la primera novela de género del autor. De momento, mi título preferido de los cuatro que he leído de esta colección de novelas de misterio clásicas de la British Library sigue siendo El asesinato de Santa Claus.

Lectora, un cozy mystery clásico para conocer los inicios de John Bude.

También te gustará: El misterio de la luna creciente; Amar y ser sabio

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 4 comentarios

La mansión embrujada, de Mary Stewart

La pequeña Gilly Ramsey, hija de un pastor protestante tradicional y una mujer fría y distante, crece solitaria y sin cariño a las afueras de un pueblecito minero. Su paso por el internado tampoco es afortunado o feliz, y llega a la edad adulta con la sensación de que solo las esporádicas visitas de su enigmática prima Geillis han sido botones de luz en la oscuridad de su pasado. A la muerte de sus padres, se encuentra sola y sin un lugar a donde ir, hasta que un bufete de abogados la informa sobre las disposiciones testamentarias de la prima Geillis, que le ha dejado todo cuanto posee, incluido Thornyhold, un hermoso cottage en Wiltshire, junto al bosque de Westermain. Gilly se muda a la casita campestre sin prejuicios ni expectativas, ajena a las sorpresas que la aguardan. Hechizada por la más bella naturaleza, entre brujas, conjuros, grimorios, palomas misteriosas, un perro perdido y encontrado y unos vecinos peculiares, Gilly  está a punto de entender que nunca es demasiado tarde para reconocer la verdadera felicidad.

«Está defendida de la brujería y de la magia negra. En la esquina sudoeste de la casa hay tejos y enebros, así como fresnos, serbales y un laurel. Y el seto de espinos tiene intercaladas algunas plantas del santo espino de Glastonbury. Todo esto sin olvidar los saúcos. En una ocasión su prima me mostró el trazado. Esa historia la había fascinado y se ocupó de mantener todo tal y como estaba.«

Aunque la escritora británica Mary Stewart (1916 – 2014) es conocida por sus sagas de fantasía artúrica, también fue autora de libros infantiles y de novelas de romance gótico. Es en este último género en el que se incluye La mansión embrujada (Thornyhold, 1988), aunque, en mi opinión, también encajaría muy bien dentro de categoría Feelgood por la evolución tan bonita que hace su protagonista, la poca importancia que tiene el romance en las tres cuartas partes de la novela y la paz que procuran las hermosas descripciones de la naturaleza que tan feliz hace a la encantadora Gilly. Y, con esta última frase, estoy segura de que ya adivinareis lo mucho que he disfrutado de esta novela.

El inicio de La mansión embrujada es sublime, hace que al lector le sea imposible no seguir leyendo. Recuerda a esos primeros capítulos de La abadía de Northanger, de Jane Austen, o de Jane Eyre, de Charlotte Brontë. Tiene ese punto de romanticismo inglés, sin duda, y una prosa elegante y expresiva, tan estilosa, que es otro de los puntos fuertes de esta lectura. Mary Stewart sabe mantener el suspense, administrando muy bien el planteamiento de pequeños misterios relacionados con la brujería, pero sin caer del todo en el género sobrenatural, a la vez que nos muestra el cambio de su protagonista: cómo va ganando autoestima y seguridad en ella misma, como se reconcilia con su infancia, retoma su relación con la naturaleza y se ve capaz de aceptar y prodigar todo el cariño que le fue negado en su infancia. El resto de personajes brillan con su propio encanto, aunque es sin duda la mansión del título, la naturaleza que crece en su jardín y en su bosque y todas las criaturas que acuden allí en busca de cuidados lo que le otorga a esta novela singularidad y encanto. Una lectura que, pese a no ser perfecta, aporta paz, nos acoge en su sencillez y nos hace sentir bien sin ninguna complicación y con un toque de optimismo y humor.

Lectora, ojalá más novelas de romance gótico (o lo que sea) de Mary Stewart.

También te gustará: Pájaro de medianoche; Jane Eyre; La abadía de Northanger; La sociedad secreta de brujas rebeldes

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 4 comentarios

El misterio del Bellona Club, de Dorothy L. Sayers

La vida no sonríe al capitán George Fentiman: no acaba de recuperarse de la psicosis de guerra, no encuentra trabajo y, por mucho que su esposa trabaje día y noche, el dinero no les llega ni para cubrir los gastos de alquiler y comida. Es uno de los muchos exmilitares desmovilizados tras el Armisticio de la Primera Guerra Mundial que volvieron a casa con graves secuelas por el horror de las trincheras y que frecuentan el decadente Bellona Club entre las miradas severas de sus viejas glorias. Como su abuelo, el anciano general Fentiman, que parece haberse quedado dormido en su butaca habitual, cerca de la biblioteca, hasta que descubren que, en realidad, está muerto detrás de las páginas de su diario. Como amigo de la familia y socio del Bellona, Lord Peter Wimsey es requerido por el abogado de los Fentiman para aclarar la hora del fallecimiento pues resulta de gran importancia para determinar las disposiciones testamentarias del anciano: la hermana del general, fallecida esa misma mañana, le ha dejado cinco millones de libras en herencia. Si la anciana murió antes que el general, el dinero va a parar a George y Robert Fentiman, los nietos del difunto, pero si el general ha muerto antes que su hermana, la mayor parte del dinero de la herencia se lo quedará la sobrina que vivía con ella, la antipática Anne Dorland.

«Doce mil libras irían a parar a la señorita Ann Dorland. El resto pasaría a su hermano, el general Fentiman, si seguía vivo a la muerte de lady Dormer. Si, por el contrario, fallecía antes que ella, las condiciones se invertirían; en ese caso, el grueso del dinero iría a parar a la señorita Dorland, y se dividirían quince mil libras a partes iguales entre el comandante Robert Fentiman y su hermano George.«

Dorothy L. Sayers (1893 – 1957), publicista, escritora, traductora y dramaturga, fue una de las primeras mujeres en recibir un título por la Universidad de Oxford y se educó en Lengua y Literatura. Miembro del Detection Club, del que llegó a ser presidenta, y conocida por sus novelas de misterio, Sayers siempre dijo que su mejor obra era la traducción de la Divina Comedia de Dante. Su detective más conocido es Lord Peter Wimsey, un aristócrata inglés que ha servido en la Primera Guerra Mundial y que, de vuelta en Londres, se distrae resolviendo casos criminales. El misterio del Bellona Club es el cuarto libro de la saga de Lord Peter Wimsey, fue publicado por primera vez en 1928 y, hasta la fecha, es mi novela preferida de Sayers.

Escogí empezar a leer a Dorothy L. Sayer por Veneno mortal porque era la primera entrega de su saga de Lord Peter Wimsey en la que aparecía Harriet y, claro, era de las novelas preferidas de Verity. Sin embargo, he disfrutado mucho más de El misterio del Bellona Club por la ambientación histórica, los personajes, el crimen y su resolución, y el propio Bellona Club y sus excéntricos socios. Es admirable la delicadeza y la precisión con la que Sayers nos muestra, apenas en un par de líneas, la terrible realidad de los soldados que volvieron de la Primera Guerra Mundial, destrozados física y psicológicamente, a menudo con dificultades para volver a la vida cotidiana, para encontrar trabajo, para superar sus heridas, la tristeza por los compañeros y familiares que murieron, el horror compartido… Una cuestión de fondo en El misterio del Bellona Club que no pasa desapercibida, pero que no es la única: Sayers también nos muestra el cambio social y de género en un momento en el que las mujeres se resisten a dar un paso atrás en sus derechos tras haber asumido, durante la guerra, responsabilidades civiles activas como nunca antes en siglos anteriores (recordemos que el sufragio femenino en igual edad de los hombres en Inglaterra no se consigue hasta 1928, justo la fecha de publicación de esta novela).

Lectora, para disfrutar de un cozy mystery y mucho más en el Londres del Armisticio de 1928.

También te gustará: Veneno mortal; Un hombre muerto

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 4 comentarios