Tobias lidera un grupo de mercenarios que han sido contratados para asesinar al emperador del decadente reino de Sekemleth, otrora llamado el Imperio Amarillo, y propiciar un cambio de gobierno. Sus hombres parecen buenos chicos, entrenados para matar sin hacer demasiadas preguntas, pero cuando el joven y enigmático recluta Marith los salva de un dragón, Tobias empieza a sospechar que ese chico no es lo que parece. En Sorlost, la capital de Sekemleth, la Suma Sacerdotisa Thalia jamás ha traspasado el límite de los muros del templo. Tiene las manos manchadas con la sangre de decenas de sacrificios humanos: hombres, niños, bebés. Mató a su antecesora, así como su sucesora la matará a ella algún día. Es la mujer más sagrada del imperio y, aunque resulte una blasfemia, empieza a estar cansada de tanta sangre, de tanta muerte. La noche en la que los mercenarios de Tobias entra en palacio para asesinar al emperador, nada sale como estaba previsto y Thalia, temiendo por su vida, huye por las calles de Sorlost. Todo parece perdido para Marith, no le queda más que matar y morir como el monstruo que sabe que es. Hasta que tropieza con Thalia y, de pronto, todo su pasado y futuro colapsan en un instante: ha llegado la hora de reclamar lo que por su sangre demoníaca le pertenece. Aunque signifique el fin del mundo conocido.
«Había tenido una espada, por supuesto. Una espada hermosa con filigranas de plata en la empuñadura, un único rubí del color de su cabello, y una hoja fina y ligera como el agua, cruel como las lágrimas, forjada en un metal tan oscuro que absorbía la luz y la dejaba sin reflejo. Un regalo de los parientes de su madre. En un arrebato de melancolía etílica, la había bautizado Lamento.«

Oz Editorial
Traducción de Claudia Casanova
504 páginas
Fantasía oscura, grimdark
Fecha de publicación: noviembre de 2025
ISBN: 978-84-18431-13-5
Anna Smith Spark es una autora británica, doctora en cultura clásica por la Universidad de Londres, que ha sido aclamada recientemente como la reina del grimdark por sus novelas de fantasía oscura. Oz Editorial publicó en noviembre de 2025 La corte de los cuchillos rotos, la primera entrega de su trilogía Empires of Dust, que tiene su continuación en La torre de los vivos y de los muertos (mayo 2026) y cierra con La casa del sacrificio (octubre 2026). La autora, que está cosechando un gran éxito entre los lectores y la crítica literaria por su personal estilo y la extraña belleza de sus tramas y escenas, ha confirmado su presencia en el Festival Celsius 232 que este año se celebrará del 14 al 18 de julio.
Nos cuenta Oz Editorial en la biografía de la autora que Anna Smith Spark es disléxica, dispráxica y está dentro del espectro autista, «algo que impregna su obra de una mirada singular». Con influencias de J. R. R. Tolkien, Michael Moorcok y Ursula K. Le Guin, lo cierto es que Anna Smith Spark posee una voz propia, un estilo singular que conjuga asombrosamente la belleza más prístina con el derramamiento de sangre y vísceras en las batallas y sacrificios más truculentos. No suelo leer fantasía oscura o grimdark, así que no podría deciros cuánto se ajusta o se aleja La corte de los cuchillos rotos de los parámetros habituales del género, pero sí lo mucho que la he disfrutado y sufrido (es de esas historias para pasarlo muy bien pasándolo mal).
De frases cortas y adjetivación precisa, con una notable escasez de metáforas, la narración de la autora destaca por su maestría al encontrar la belleza más pura en los detalles más inesperados. Esta contraposición entre escenas terribles de muerte y destrucción con un instante de gracia absoluta —»Un grimdark poético», en palabras de Antonio Torrubia—, sacude y conmueve hasta que resulta imposible apartar la vista. La corte de los cuchillos rotos no es una historia de héroes, ni una alegoría del bien contra el mal: los protagonistas son antihéroes, están rotos por dentro, como Marith, comidos por el miedo, como Orhan, marcados por cicatrices externas y morales, como Bil y Thalia; traicionan y sufren, son traicionados y mueren, asesinan y se autodestruyen. Se reconoce a Tolkien en la bella y terrible leyenda de Amrath, en el mapa de reinos que se miran de reojo, en los dragones. Y a Ursula K. Le Guin en la elegancia de la prosa y en la crudeza de un mundo en el que parece no tener cabida la inocencia o la dicha.
He disfrutado especialmente con los personajes protagonistas: descubrir la identidad y el secreto tormento de Marith, la humanidad de Tobias, el peso de las decisiones de Orhan (atentos a la figura de su hermana, ojalá tenga más presencia en los próximos volúmenes de la trilogía), su relación con Darath, o el mantra que marca a fuego a la contradictoria Thalia cada vez que contempla a Marith e intuye su destino. Anna Smith Spark va tirando de los hilos de estos personajes hasta entretejerlos en una urdimbre que, por momentos y sobre todo en las escenas de lucha, roza la épica… si no fuese porque, como he señalado en el párrafo anterior, esta no es esa clase de historias. En los primeros capítulos, me ha costado superar los salpicones de sangre y vísceras, un poco agobiada por el exceso de muerte, muerte y muerte (un efecto de hastío y horror buscado a propósito por la autora), y aunque no he superado el espanto, me han ganado los personajes, la intriga política y la contraposición de la decadencia del imperio a la leyenda de unos antepasados descendientes de dioses y demonios.
Lectora, la reina del grimdark.
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Pues no pinta mal, pero no me apetece ahora mismo meterme en una trilogía, así que por ahora lo dejo pasar.
Besotes!!!
Hola guapísima, juraría que ya te había dejado un comentario en esta entrada, pero veo que no. Me gusta lo que cuentas, pero no sé si me animo con una trilogía… lo iré madurando.
Un besazo
Me gusta el grimdark, pero el género ya me tiene un poco cansada. Me han hablado muy bien de la autora, ene special por su prosa y he asistido a dos charlas suyas en las que me gustó cómo se expresaba. Aun así, no sé si la novela tiene algo nuevo que ofrecer. La tengo en pendientes, pero no es una prioridad.