Archivo del Autor: Monica

Brianda: El origen del medallón, de Mayte Esteban

Cuando Amanda piensa que todo está en orden en su vida, Alonso encuentra tras una pared de su casa heredada el grimorio de sus antepasadas, el testimonio escrito que dejaron para ella las mujeres valientes de una larga dinastía de brujas blancas. Brianda, una hermosa pelirroja nacida a principios del siglo XVII, en un pueblo castellano cercano a Toledo, no fue la primera de su estirpe pero sí la pionera en poner por escrito una sabiduría ancestral. Bajo la atenta tutela de la alegre y sabia Olianda, su tía materna, la joven bruja inicia su aprendizaje en la magia, siempre temerosa bajo la oscura sombra de la Inquisición. Hasta que un día pisa por vez primera la villa de Toledo y su destino se entrelaza inevitablemente con el de la familia de los Alfónsez: dos hermanos, el primogénito valiente y sincero, Sancho, que cae rendidamente enamorado de Brianda; y Luis, de corazón puro y poderosas habilidades mágicas que serán codiciadas por las fuerzas oscuras de lo sobrenatural con unas trágicas consecuencias. Amor, venganza, luchas a espada, magia, conjuros, suspense, aventura, destinos épicos… Una vorágine de pura vida que envolverá a la extraordinaria Brianda y al medallón al que está predestinada.

«-Fuiste tú quien me salvó aquel día en la catedral. Quien elevó mi cuerpo por el aire para que pudiera alcanzar la ventana.
-Entonces aún no sabía quién era.
-Me salvaste la vida.»

Disfruté mucho con la lectura de El medallón de la magia de Mayte Esteban ¿Por qué? Pues por muchas razones pero sobre todo porque cuando un autor se atreve con el género fantástico y de aventuras y consigue una novela tan divertida y emocionante como El medallón pues hay que darle el valor que se merece. Por eso cuando Mayte me dijo que iba a publicar los orígenes de la leyenda, se me pusieron los ojitos brillantes.
Brianda: El origen del medallón es una novela más compleja que su antecesora (o predecesora, según se enfoque la cronología de publicación o de la ficción) pero igual de ingeniosa, divertida y emocionante. Excelentemente ambientada en la Castilla del siglo XVII, la autora ha sabido recrear perfectamente el contexto en el que se mueven sus personajes. Los mercados de la época, la dura vida de los campesinos, el incendio de la catedral de Toledo, las costumbres familiares y sociales, la excepcionalidad de una mujer que supiese leer y escribir, el peligro de los asaltantes de caminos y los delincuentes en las calles de las ciudades, etc. El lector no tendrá dificultades para deslizarse en otro siglo y seguir disfrutando de la aventura y el suspense.
Destaca especialmente el clima de temor, de miedo profundo, de horror, de cualquier habitante del país de esa época por la Inquisición y los inquisidores. La sombra de una sospecha podía convertirse en seria amenaza para cualquier inocente. Y las protagonistas de esta novela son, precisamente, brujas. Mayte Esteban no solo dota a sus protagonistas femeninas de una fuerza y un carácter que enamoran, sino que las hace naturalmente conscientes del peligro que conlleva su condición de mujeres inteligentes y con poderes mágicos. Y aunque en la novela se trata de una ficción sobrenatural, el riesgo era muy real históricamente hablando. En este sentido, destaca un capítulo muy revelador y preciso sobre los juicios, las torturas y las condenas de los inquisidores de la época.
Y si dos de los puntos fuertes de esta novela son sus estupendos personajes (Brianda, Olianda, Sebastián…) y su mágico contexto, el tercero es sin duda sus diálogos: ágiles, llenos de humor y de naturalidad. Unos diálogos que agilizan la trama, acentúan el caracter de sus personajes e invitan al lector a disfrutar de una trama trepidante y bien desarrollada. En la prosa siempre sorprendente de su autora, Brianda brilla siempre y, en especial, cuando es el paisaje sentimental el que predomina.
Lector, no importa el orden en el que leas las dos novelas sobre el medallón y la estirpe mágica de Amanda y sus antepasadas, disfrutarás de ambas por su suspense, sus personajes y ese aire de aventura clásica de capa, espada y varita que tanto nos seduce siempre.
También te gustará: El medallón de la magia
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:

No te pierdas el detalle tan bonito que ha tenido Mayte Esteban con sus lectores, ella te lo explica AQUÍ

Por cierto, la portada es diseño del siempre original Iván Hernández

Publicado en Blog | 16 comentarios

Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar

El emperador Publio Elio Adriano está cansado en la madurez de su vida. Enamorado todavía de Grecia, gran protector de las artes y las ciencias, Adriano se esfuerza hasta la guerra por mantener la paz de sus, ya enormes, fronteras romanas. Preso de una melancolía creciente, reflexiona sobre el estancamiento del modelo de Estado, la idoneidad de la esclavitud como mano de obra, y sobre las pasiones humanas, mientras escribe, a veces paciente, a veces apasionado, a su primo y sucesor Marco Aurelio.

Marguerite Yourcenar abre este extraordinario libro con una hermosa frase de Flaubert: «Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo«. Y en ese momento único es donde la escritora sale al encuentro de su Adriano, a quien retrata como el intelectual y amante de la paz que fue pero al que también dota de un carácter inventado. Memorias de Adriano es una novela histórica de párrafos delicados y tejidos suaves que invita a cuestionarse el modelo exitoso del imperio romano de nuestros antepasados, pero también el carácter indomable de un hombre que lo lideró según su personal criterio.

Una prosa sobria, de léxico amplio (a veces sorprendente) y exquisita gramática, que traslada al lector a los confines de la Historia, y vuelve nítidamente real y presente el pensamiento de un hombre solo, emperador quizás, pero humano y solo. El legado más personal y frágil que recibió Marco Aurelio en un tiempo en el que el Imperio Romano era tan enorme que incluso sus pensadores empezaban a poner de manifiesto sus contradicciones y la pérdida de su sentido final y verdadero. Extraordinaria Yourcenar metiéndose en la piel de Adriano, pero también magnífica a la hora de plantear dilemas morales y la balanza entre lo público de un emperador y lo íntimo de un hombre que duda.

Lector, disfrutarás de este libro por su bien entramado lenguaje y sus clarividentes ideas, pero sobretodo no te pierdas la oportunidad de acercarte a conocer a uno de los hombres que dirigieron el destino de la Historia.

También te gustará: Vida de los doce césares

Publicado en Blog | 26 comentarios

El misterio de Gramercy Park, de Anna Katharine Green

Cuando en la casa de sus acaudalados vecinos, los Van Burnam, aparece el cadáver de una joven asesinada, Amelia Butterworth no tiene otra alternativa que tomar cartas en el asunto. Testigo en primera instancia de los trágicos acontecimientos, la señorita Butterworth se pone a disposición de la policía para esclarecer los hechos y cazar al asesino. Sin embargo, no contaba con convertirse en rival del mismísimo inspector Ebenezer Gryce, un veterano detective de peculiares métodos con el que en seguida choca en titánicos enfrentamientos dialécticos. Pese a que  la identidad del cadáver es dudosa y los principales sospechosos del asesinato son los hijos del señor Van Burnam, Franklin y Howard, Amelia tiene sus propias ideas al respecto y pronto encuentra varias pistas que la llevan por caminos paralelos a la investigación oficial.
«-Cuando un hombre tan ocupado como usted se detiene para permitirse un poco de sarcasmo, es que está de más o menos buen humor. Tal circunstancia, según me han dicho, solo predomina en los detectives cuando han alcanzado una conclusión segura sobre el caso en el que están inmersos.
– Veo que ya comprende a los miembros de su futura profesión.
-Tanto como resulta necesario en estos momentos – repliqué.
Entonces, viendo que estaba a punto de repetir su reverencia, añadí con aspereza:
-No es necesario que se moleste en demostrarme demasiada cortesía. Si me inmiscuyo en lo más mínimo en este asunto, no será como su ayudante, sino como su rival.«

Autora: Anna Katharine Green
Ilustraciones originales de L. Malteste
Editorial: dÉpoca Editorial
Colección: Misterios de época
Género: Policíaca
400 páginas
Año: octubre de 2014
ISBN: 978-84-938972-9-1
Precio: 23,50 euros
Cuenta Carmen Forján en su estupenda Introducción de El misterio de Gramercy Park que Anna Katharine Green (1846-1935) fue una mujer atípica para su época: no solo obtuvo un título de bachillerato en el Ripley College de Nueva York, sino que además decidió convertirse en escritora profesional y, contra todo pronóstico y pese a todo lo anterior, se casó por amor a una edad en la que sus coetáneas ya eran consideradas «solteronas» sin remisión. Sin duda, una mujer singular, pionera y «madre» de la novela de detectives, autora de más de 40 libros (El caso Leavenworth fue su notable debut en el género) y creadora del detective Ebenezer Gryce o de la curiosa Amelia Butterworth.
El misterio de Gramercy Park (That affair next door) es la primera novela de la autora en la que aparece la señorita Amelia Butterworth, quién se enfrenta, como rival investigadora, nada más y nada menos que al veterano y genial detective Gryce, protagonista de toda una saga de casos policíacos. Butterworth, considerada la predecesora de personajes tan clásicos como la Miss Marple de Agatha Christie, es una dama de cierta edad, soltera, educada, tremendamente fisgona y con un ego de esos que no necesitan abuela. Impertinente, curiosa y convencida de que la policía no es capaz de encontrar al verdadero culpable, Amelia Butterworth es un personaje arrollador que encanta al lector por su peculiar visión de la vida, su seguridad en ella misma, y una escondidísima ternura que la traiciona en los momentos más inesperados.
Al igual que su creadora, Amelia Butterworth es una contradictoria mezcla de mujer extraordinaria y conservadora. El lector del siglo XXI observará algo extrañado que pese a que Anna Katharine Green fue una fémina con inquietudes intelectuales, aspiraciones profesionales literarias y un carácter independiente muy poco habituales entre las mujeres su época y su entorno, resultó ser de unas ideas muy afines a la corriente cultural y social de género de su época (pese a ser novelista y muy independiente, se oponía al sufragio femenino convencida de que había cuestiones que eran más propias de los hombres, a quienes reservaba un papel protector y dominante propio del siglo XIX). Butterworth, también fuerte e independiente, destaca por su inteligencia y su convencimiento de ser capaz de enfrentarse, en condiciones de igualdad, a un hombre en el terreno intelectual y de investigación policial. Sin embargo, a lo largo de toda la novela, son frecuentes sus comentarios sobre la aceptación de la desigualdad de género y la asunción de roles bien diferenciados en las más diversas cuestiones.
«-Con un alfiler de sombrero (…)
clavado en la parte de atrás de su cuello, en un lugar cuya letal
peculiaridad a buen seguro las señoras tienen pocos motivos para
conocer.
«

Junto con Amelia Butterworth y el, aquí anciano, detective Gryce (un brillante caballero a quién la experiencia le traiciona un poquito a la hora de aventurar hipótesis y que queda totalmente arrollado por la inesperada rival femenina que le surge en este caso), toda una galería de personajes secundarios, sospechosos y testigos, destacan por su magnífica construcción y sus intervenciones claves en la trama.

El misterio de Gramercy Park es una novela de detectives de planteamiento clásico(*) que destaca por su elegante lenguaje, su sutil ambientación en el Nueva York de finales del siglo XIX (que hará las delicias del lector actual) y su inteligente puesta en escena.  Su buen ritmo narrativo, favorecido por una estructura de capítulos cortos y diálogos ágiles que son clave para avanzar en la investigación, mantiene el misterio hasta las últimas páginas y dosifica de manera brillante el clímax de la acción. Un asesinato tan misterioso que hasta la identidad de la víctima es equívoca y las razones para callar de los testigos resultan tan o más oscuras que el crimen en sí. Sin duda, una notable novela policíaca que además cuenta con el mérito de ser pionera en su género.

Lector, anímate a hacer un poquito de paleontología literaria y adéntrate en el placer de conocer a la madre de la novela de detectives, te deslumbrará. Caerás rendido a los pies de la (encantadoramente) insoportable Amelia Butterworth.

 
(*) Quizás sería más
correcto decir «de planteamiento original» pues fue Anna Katharine
Green quien puso las bases de la novela de detectives clásica con
novelas como El misterio de Gramercy Park.

La presente edición, en tapa dura, con lazo de punto de lectura, marcapáginas y lámina réplica de la ilustración de cubierta, es dÉpoca Editorial (octubre 2014). Se trata de una edición exquisitamente ilustrada con los dibujos originales de L. Malteste, cuidada al detalle y libre de erratas gracias al mimo y al buen hacer al que dÉpoca Editorial ya nos tiene acostumbrados.
Esta reseña participa en El concurso de reseñas sobre El misterio de Gramercy Park organizado por el blog Rustis y Mustis leen.
Publicado en Blog | 26 comentarios

Matar a un ruiseñor de Harper Lee

La mayor aventura de aquel año para Scout acabó con el brazo roto de su hermano mayor, Jem. Todo empezó durante el verano más caluroso de la pequeña población de Maycomb, Alabama, en el que Scout y Jem conocieron al pequeño Dill. Cómplices de correrías, habían jugado a desafiar el miedo que les causaba la leyenda sobre su vecino Bo Radley, encerrado en su casa durante años por un padre y un hermano crueles. Por aquel entonces, Atticus había sido designado por el juez Tate para defender a Tom Robinson de los cargos de agresión y violación de una mujer blanca, un caso que sabe perdido de antemano porque, en 1932, en la pequeña y conservadora población sureña de Maycomb, la segregación racial sigue muy presente. Scout no entiende mucho de lo que está pasando, ni siquiera entiende por qué tiene que ir a la escuela al final de ese primer verano, pero su padre Atticus le asegura que no podría seguir siendo quién es si no hubiese aceptado ese caso. Jem, a un paso de hacerse mayor, comprenderá que el horror, la maldad y la injusticia, no moran precisamente en la casa de los Radley sino en el interior de los hombres libres que caminan por Maycomb.
«-Atticus, ¿tú defiendes nigros? -pregunté a mi padre aquella noche.
– Claro que sí. Y no digas nigros, Scout. Es una vulgaridad.
-Es lo que dice todo el mundo en la escuela.
-Desde hoy lo dirán todos menos una.
-Bien, si no quieres que me haga mayor hablando de este modo, ¿por qué me mandas a la escuela?«

Matar a un ruiseñor, ganadora de un premio Pulitzer en 1961, es la única novela de Harper Lee (Alabama, 1926). Seguramente inspirada en la infancia y en el padre de la escritora, es, sin duda, una de las historias más hermosas y extraordinarias de la literatura estadounidense. El personaje de Atticus Finch, ese hombre íntegro y bueno, que educa a sus hijos en la tolerancia y el respeto, que conmueve hasta las lágrimas simplemente con levantarse las gafas por encima de la cabeza, ha entrado en la leyenda de los héroes imperecederos.
«La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia individual.»
En el corazón de una Alabama sumida en la Gran Depresión, la segregación racial, la hipocresía, la ignorancia y la pobreza constituyen los ingredientes de un drama que sacude los cimientos del pequeño pueblo de Maycomb. Solo un hombre, Atticus Finch, héroe a su pesar, tendrá la voluntad y la templanza para empezar a abrir camino hacia la luz y la justicia. Aunque (ya sabéis lo que dicen) un hombre bueno nunca está solo.
Parte de la belleza y la sutil delicadeza de esta historia reside en la elección de Harper Lee de la voz narradora de una niña, Scout, la hija pequeña de Atticus Finch. La inocencia de la mirada de Scout dota a toda la narración de un punto de vista velado por su condición infantil, por la incomprensión de lo que está sucediendo a su alrededor y por la ternura de una niña que adora a su padre. La autora cuenta de esta forma con la complicidad de un lector al que le hace el regalo de poder leer entre líneas (el goce de una doble lectura), que ve más allá del velo inocente de Scout y que a la vez aprecia la cándida narración de unos hechos y unas circunstancias abominables, en contraste. Harper Lee cuenta con la mirada adulta del lector para interpretar pero también para comprender y para disfrutar de una historia magníficamente contada.
«-De modo que tú no eres realmente un amanegros, ¿verdad que no?
-Claro que lo soy. Hago lo que puedo por amar a todo el mundo… A veces me encuentro en una situación difícil… Hija, no es un insulto que a uno le den un nombre que a otro le parece malo. Ello le demuestra a uno lo mísera que es la otra persona, y no le hiere.»
Poco puedo contarte más, lector, sin desvelar cosas de las que después me arrepentiría (como, por ejemplo, la extraordinaria escena final del capítulo 15). Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, es una magnífica historia, entre otras muchas cosas, sobre la hipocresía, la conciencia de clase, la segregación racial en EUA durante la Gran Depresión, el sentido de la justicia de los niños, el vínculo entre pobreza e ignorancia, o la diferencia que puede marcar un solo hombre bueno pese a no ser más que una gota en el océano. Y te advierto, lector, de que esta novela es un regalo para el alma, emoción en estado puro, un libro bello y lleno de luz pese al dolor que contiene. Con su prosa sencilla y sus extraordinarios personajes, Matar a un ruiseñor entra, por méritos propios, en la lista de los imprescindibles.
Lector, dos palabras: Atticus Finch.
Nota: Atención a la acerada crítica de Harper Lee contra la calidad de la enseñanza pública estatal en la década de 1930. La profesora de Scout le prohíbe que lea y gasta el presupuesto escolar en cartulinas para colorear.
Nota (II): No se pierda el lector el brillante el rapapolvo de Harper Leer sobre la hipocresía estadounidense en el capítulo 26: la profesora de Scout explica a sus alumnos qué diferencia hay entre la Alemania de Hitler, que es una dictadura y por eso confina impunemente a los pobres judíos en guetos, despojándoles de todos sus derechos, y la democracia de Estados Unidos, en donde todos los hombres son iguales ante la ley y jamás ocurriría un caso de racismo y persecución semejantes. Por supuesto, en esas fechas, sobre todo en los estados sureños, la segregación racial era acérrima y los derechos de las personas afroamericanas brillaban por su ausencia en plena y flamante democracia.
Nota (III): Leí esta novela traducida al castellano pero compartí lectura con Letras con la sopa, quién la hizo en versión original y me advirtió de la minuciosa caracterización lingüística que llevó a cabo Harper Lee para cada uno de sus personajes (la cadencia del inglés de los sureños, la manera propia de hablar de los afroamericanos de 1930, las concesiones al lenguaje infantil de Scout, etc.). Para mi alivio, mi edición de Círculo de Lectores no había hecho experimentos extraños con los diálogos y, a falta de un reflejo más fiel pero a riesgo de una distorsión ridícula, la traducción es íntegra en castellano reglado. Gracias, Círculo de Lectores.
Nota (IV): Cerré este libro profundamente emocionada y con un nudo en la garganta. Esta ha sido una de las reseñas más difíciles de escribir ¿Cómo explicaros que se pone la piel de gallina cada vez que intento hablarle a alguien de Atticus Finch? (por cierto, mientras leía y por los siglos de los siglos, Atticus siempre será Gregory Peck).
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:

Matar a un ruiseñor (libro)
Matar a un ruiseñor (película)

Publicado en Blog | Etiquetado | 37 comentarios

Delicioso suicidio en grupo de Arto Paasilinna

Onni Rellonen es un director gerente de empresa de casi cincuenta años a la espera de que la administración venga a embargarle su casa de verano junto al lago. Su último negocio ha ido a la quiebra, como su matrimonio y su vida. Rellonen cree que la única salida digna que le queda es el suicidio. La mañana siguiente a la festividad de San Juan amanece luminosa y radiante, pero Onni está convencido de su propósito y para ello se va en busca de un lugar tranquilo para pegarse un tiro. Cuando finalmente encuentra un hermoso granero abandonado, resulta que está ocupado por un hombre con intenciones de colgarse de una de las vigas hasta morir. Rellonen llega justo a tiempo de impedir el suicidio del coronel Hermanni Kemppainen, lo que a su vez le disuade de suicidarse él mismo. Juntos, pasan las vacaciones en la casa de verano de Rellonen y traban una sólida amistad. De pronto son conscientes del centenar de personas que se suicidan cada año en Finlandia y, tras mucho debatir, deciden hacer un club de ayuda a los suicidas. Pero no para disuadirlos de su empresa, sino para acompañarlos hasta el final. Y así comienza la peripecia de un grupo de suicidas que recorre Europa en autocar en busca del mejor de los acantilados para poner fin a sus días.
«El enemigo más poderoso de los finlandeses es la oscuridad, la apatía sin fin. La melancolía flota sobre el desgraciado pueblo y durante miles de años lo ha mantenido bajo su yugo con tal fuerza, que el alma de éste ha terminado por volverse tenebrosa y grave. Tal es el peso de la congoja, que muchos finlandeses ven la muerte como única salida a su angustia.«

Delicioso suicidio en grupo es una divertida novela de humor negro sobre las intenciones suicidas de los finlandeses, pero también una magnífica y certera reflexión sobre los motivos que impulsan a las personas a dar ese paso y el mayor mal que sola nuestra sociedad actual: la soledad.

El humor de Arto Paasilinna es un humor limpio y respetuoso, que deriva con frecuencia hacia el sarcasmo y la ironía, y resulta brillante en la descripción de personajes y sus estupendos diálogos. Paasilinna crea dos protagonistas maduros, cansados, sin nada que perder, que todavía buscan una excusa para seguir en pie y seguir luchando. Encuentran uno en el otro, un amigo incondicional que por fin les escucha y les comprende, y un objetivo común: ayudar a otras personas tan perdidas como ellos. El autor reflexiona sobre la idea de que la mayoría de personas no pensarían en quitarse la vida si tuviesen alguien que les comprendiera, alguien que de verdad les escuchara. Pero en la sociedad de las redes sociales, paradójicamente, donde la comunicación es más sencilla y global que nunca, pocos son los que están dispuestos a escuchar.
Lector, una historia distinta que se lee con una sonrisa en los labios y la esperanza de encontrar un final feliz cuando acabe el camino; porque a veces es más la riqueza de ese camino que la importancia del lugar al que queremos llegar.
Nota: Atención al misterio del lago y las botellas, te encantará.
También te gustará: La tienda de los suicidas

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
Delicioso suicidio en grupo

Publicado en Blog | 29 comentarios