Bodas de sangre, de Federico García Lorca

Una madre recibe con mal presentimiento la noticia de que su hijo quiere casarse. Perdió a su marido y a su otro hijo en una reyerta de navajas con una familia cercana. Los asesinos están en prisión, pero siguen vivos, y a ella ya no le queda más que pena y su hijo pequeño. Cuando conoce a la novia, su inquietud aumenta pues, aunque es buena chica, se rumorea que tuvo un noviazgo desgraciado con un tal Leonardo que, para mayor desgracia, es pariente de la familia de asesinos.

«Callar y quemarse es el castigo más grande que nos podemos echar encima. ¿De qué me sirvió a mí el orgullo y el no mirarte y dejarte despierta noches y noches? ¡De nada! ¡Sirvió para echarme fuego encima! Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad. ¡Cuando las cosas llegan a los centros no hay quien las arranque!«

Federico García Lorca (Granada, 1898 – 1936) escribió y estrenó Bodas de sangre en 1933, después de Mariana Pineda y antes que Yerma. Dicen los estudiosos de su obra que, junto a La casa de Bernarda Alba y Yerma, Bodas de sangre constituye un drama de tema popular de bella y oscura ejecución, pues se considera que con estas tres obras Lorca restauró la tragedia literaria en lengua castellana. Y justo así me ha parecido la relectura, después de tantos años, de este clásico español: una obra de teatro de raíces clásicas —atención a las canciones propias de los coros de las tragedias griegas— y tintes romanticistas.

La muerte y la sangre se disputan el protagonismo con la maternidad, aquí representada por la figura de la viuda a la que no le queda más que un hijo; una mujer cansada, desesperada porque la muerte le ha arrebatado lo que más amaba, porque concebir y criar a un hijo hasta que se convierte en hombre cuesta una vida y que te lo arrebate la parca, apenas un suspiro. Esa sangre derramada sobre la tierra, tan suya, es la pérdida más terrible. Al igual que en Yerma y en La casa de Bernarda Alba, destaca el papel secundario de las mujeres en la sociedad, siempre encerradas en casa, totalmente supeditadas al marido y marcadas determinantemente por la maternidad en un sentido u otro. La madre protagonista de Bodas de sangre se queja de que los hombres le han arrebatado su paz, de que por su carácter violento la han hecho desgraciada, de que no andarían tan ligeros con la navaja si fuesen ellos los que gestasen y criasen a sus vástagos.

Bodas de sangre es una tragedia en tres actos y siete cuadros de García Lorca, muy marcada por su voluntad de teatro clásico y la belleza de sus versos, que destaca también en tres canciones (la nana, la novia, la muerte) que protagonizan cada uno de los tres actos al modo de los cantos del coro del teatro clásico griego.

Lector, un clásico imprescindible que seguro tenemos muy olvidado y al que merece la pena quitarle el polvo acumulado en las estanterías.

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Bodas de sangre

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13 respuestas a Bodas de sangre, de Federico García Lorca

  1. Nitocris dijo:

    Hola guapísima, pues ¿te quieres creer que no he leído ninguna de las tres novelas de Lorca que mencionas? Supongo que algún día le pondré remedio, pero me parecen tan dramáticas y tristes que me da pereza ponerme con ellas.
    Un besaz

    • Monica dijo:

      Son muy desgarradas, eso es cierto, pero creo que es ahora, en nuestra edad adulta cuando podemos disfrutar a fondo de las obras de Lorca y, sobre todo, de su poesía. Los tres cantos de «Bodas de sangre» me han parecido pura belleza, ya verás. Besos.

  2. Manuela dijo:

    Sin duda mi obra favorita de Lorca, quizá un poco influida por estar basada en hechos sucedidos en un lugar muy conocido por mí, aunque lo cierto es que es complicado quedarse con una sola obra de esta magnífico poeta y dramaturgo. Me has despertado las ganas de reencontrarme con sus letras, con esta u otra obra, no sé.
    Besos.

    • Monica dijo:

      De Lorca recuerdo que en el instituto nuestra profe de literatura nos dijo «Volved a leer a Lorca dentro de veinte años y veréis». Y es cierto que de adolescente todo esto de la sangre y el amor te llega, pero quizás no tienes paciencia para detenerte en la belleza de los versos. Justo eso es lo que me ha pasado, Manuela. No sabía que era tu obra favorita del poeta, ni que estuviese inspirada en sucesos reales, pero no me sorprende en absoluto :-) Besazo.

  3. Rosa dijo:

    Leí «Bodas de sangre» hace muchos años, junto a «Yerma» y «La casa de Bernarda Alba». Lorca tiene su fama sobre todo como poeta, pero creo que aún me gusta más su teatro.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Me ha sucedido en esta relectura que me ha resultado muy difícil separar al poeta del dramaturgo, es un todo. Y fíjate que casi no recuerdo ni «La casa de Bernarda Alba» ni «Yerma», yo creo que toca una revisitación del teatro lorquiano ;-) Besos.

  4. Margari dijo:

    Lo leí hace años y me impactó muchísimo. Tengo que releerlo.
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Es lo que comentaba un poco más arriba, que como sucede con los clásicos, releer a Lorca es redescubrirlo, siempre se encuentran detalles y maravillas que nos habían pasado inadvertidos. Besos.

  5. Isi dijo:

    Yo soy de las que tampoco he leído estos clásicos de García Lorca. Fíjate que, desde que he empezado a estudiar literatura inglesa, me ha apetecido también matricularme de algún curso del grado en Lengua y Literatura españolas, precisamente para leer y aprender sobre estas obras clásicas patrias. A mi parecer, en el instituto no supieron hacerme ver el valor de los clásicos, y me he acercado a ellos de puntillas, con miedo, porque los que leí en su momento me dejaron en un mar de dudas: no encontraba todos esos significados que el libro de texto decía que tenían.
    En fin, que me enrollo. Que no lo he leído. Que debería, aunque solo sea por vergüenza jeje.
    Un besote.

    • Monica dijo:

      Yo creo que en el instituto nos obligan a leer a unos clásicos para los que no estamos preparados y que a menudo nos hacen odiar la lectura. Los adolescentes conectan bien con la venganza, la sangre, los celos y amor de autores como Shakespeare, por ejemplo, pero no les hagas leer «La celestina», por favor. Si te apetece acercarte a Lorca, ahora que hemos superado nuestras fobias adolescentes, te recomiendo «Bodas de sangre» porque es corto, muy bello y te acerca muy bien al Lorca poeta y dramaturgo ;-) Besos.

  6. Blanca dijo:

    ¡HOLA, HOLAAAAAAAAAAA ^-^!

    Pues creo que me toca quitarle el polvo porque si te digo la verdad no soy de leer muchos libros clásicos, pero si tu lo recomiendas, yo me fío, porque nadie como tú para recomendarme los mejores libros de todos los tiempos.

    ¡SE MUUUY FELIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIZ <3!

    • Monica dijo:

      ¡Hola, querida mía! A Lorca no hay que tenerle miedo y menos con esta obra tan gótica, bella y romanticista. Yo estoy segura de que te gustará. ¡Un besote grande!

  7. Rosa dijo:

    ¡Y yo que no he leído a Lorca! Pero me gusta mucho todo lo que cuentas y desde luego es hora de arreglar el desatino, así que me lo llevo anotado y espero ponerme con él pronto. ¡Ay, mi lista de pendientes, que crece y crece!
    Besotes.

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