La hija del veterinario, de Barbara Comyns

Alice vive en Londres con una madre enferma y un padre cruel y despótico que ejerce su oficio de veterinario en casa. Las dos mujeres intentan pasar desapercibidas para evitar las agresiones del monstruo, pero cuando su madre muere Alice se queda sola frente a sus circunstancias. Incapaz de reaccionar en ningún sentido, por mucho que la agredan verbal o físicamente, pasará por la vida sin entender apenas lo que le ocurre, sin haber vivido en absoluto.

«El día casi tocaba a su fin y era como la mayoría de los días que yo recordaba: todo estaba oscurecido por la sombra de mi padre, por la limpieza de las jaulas de los gatos, por el olor a repollo, a gas y al aroma de mi padre. A veces había momentos de paz, y el sol brillaba en la calle. Así era mi vida casi siempre.«

Me ha quedado una sinopsis un poco extraña, pero es que este libro es justo así, extraño, y no se puede contar más sin spoilear a los lectores. Descubrí a Barbara Comyns con su novela Los que cambiaron y los que murieron, y me gustó tantísimo su estilo y narrativa que me lancé alegremente a por La hija del veterinario en cuanto tuve ocasión. La pena es que esta segunda lectura de la autora no me ha gustado tanto como la primera y encima he arrastrado a mi sufrida amiga Marisa a padecerla conmigo. Espero que algún día me perdone porque entre esto y Los misterios de Udolfo

La prosa de Barbara Comyns es tan genial y diáfana como en Los que cambiaron y los que murieron, y también como en la anterior novela, me parece inteligente y brillante, con un estilo elegante, preciso, casi minimalista y personalísimo. De nuevo deja boquiabierto al lector con esa manera tan cándida de contar las peores crueldades de la vida y de sus personajes, y es capaz de decirlo todo en apenas una frase y con una aparente sencillez directa que desarma. Pero la historia que nos narra esta vez no me ha resultado tan atractiva y el excéntrico final, así como el personaje protagonista, no me ha terminado de convencer. Confieso que he cerrado esta novela con una sensación de «¿Pero qué demonios…?«. No puedo ser más precisa para no desvelar nada, lo siento, aunque confieso que un detalle me ha hecho pensar en Mr. Vértigo, de Paul Auster. Eso sí, la nostalgia de volver a Londres sigue presente en cada página.

Lector, mejor lee Los que cambiaron y los que murieron. Yo probaré suerte con Del enebro o con Y las cucharillas eran de Woolworths y te cuento.

También te gustará: Los que cambiaron y los que murieron; Mr. Vértigo

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16 respuestas a La hija del veterinario, de Barbara Comyns

  1. Marisa Lectora dijo:

    Estás perdonada darling! Las risas compensaron la lectura rara rara rara jajajaja
    Bs
    M

    • Monica dijo:

      ¡Jajajaja! Es que la prota… y ese final… Luego me acordé de «Mr. Vértigo» de Paul Auster y le encontré la gracia. Quizás Auster se inspiró en Barbara Comyns para su historia. Gracias por acompañarme, también en las lecturas raras. Besos.

  2. Norah Bennett dijo:

    Hola. Las cucharas y el enebro ya están esperando en la lista. Ya con la sinopsis me dio que esto no era para mí, no me convence la idea más que nada porque veo a la muchacha un poco demasiado acorralada. Me ha dado la sensación de que es una novela oscura.
    Besos

    • Monica dijo:

      Es que Comyns tiene ese punto de oscuridad, pero lo curioso es que es capaz de contarte las cosas más atroces y terribles con una ingenuidad que te deja boquiabierta. Me gustó mucho más «Los que cambiaron y los que murieron», pero seguro que termino leyendo el enebro y las cucharas, como tú dices, porque me encanta la prosa de la autora. Ya nos iremos contando. Besos.

  3. Nitocris dijo:

    Hola guapísima, ya antes de leer tu opinión, según leía la sinopsis, me convencí de que la novela no era para mí. Pero si encima a ti tampoco te ha convencido… pues ya ves tú. A otra cosa, mariposa…
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Lo cierto es que de momento sí que te recomiendo a la autora, pero no este título, sino el de «Los que cambiaron y los que murieron». Tiene un estilo peculiar que me encanta. Besos.

  4. Rosa dijo:

    Los que cambiaron y los que murieron está en mi lista de pendientes desde que leí una reseña no hace mucho que me puso los dientes largos. Los misterios de Udolfo lo conocí a raíz de leer La abadía de Northanger, pero ese no se me ocurrió apuntarlo. Demasiado gótico para mí.
    Una lástima que este libro no te haya gustado tanto como el otro de la autora, pero eso pasa.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      De todas formas, me encanta cómo escribe la autora, así que te recomiendo mucho «Los que cambiaron y los que murieron», ya me contarás qué te parece aunque sospecho que te encantará, Rosa. «Los misterios de Udolfo» fui incapaz de terminarlo, creo que me quedé por el capítulo X o así. Besos.

  5. Nora Borrazás dijo:

    Hola, primero, he leído tu novela La librería del señor Livingstone y me ha encantado. Sobre todo he disfrutado las referencias literarias y la personalidad distintiva que les has dado a cada personaje. También he tomado nota en mi cuaderno de tu definición de novelas feel good. Es muy exacta.
    Con respecto a Barbara C., justamente me ha gustado mucho La hija del veterinario y ni qué decir de Y las cucharillas eran de W… y El enebro. Me parece que siempre habla de personajes femeninos que aprenden con dolor a dejar parte de su ingenuidad (la otra parte la conserva el narrador).Ahora tengo que probar con Los que cambiaron y los que murieron. Abrazo y felicitaciones otra vez

    • Monica dijo:

      Hola, Nora. Pues me animas muchísimos con los demás títulos de la autora. Me gusta cómo escribe, pero es cierto que disfruté mucho más de «Los que cambiaron y los que murieron».
      Gracias por leerme y pasarte por aquí. Un abrazo grande.

  6. MH dijo:

    ¡No sabía que habías leído a la Comyns de nuevo! Pero qué chafe si no te ha terminado de convencer…Veo que sigue la línea de contar crueldades y oscuridades varias sin despeinarse y sin florituras (cosa que ya sabes que me gusta muchísimo), pero qué pena que tenga cosas que no te hayan entusiasmado. Yo tengo el de «El enebro» en la estantería y quiero leerlo este año si no pasa nada. Ya te contaré.

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      Pues me apunto contigo a leer «El enebro» o las cucharillas, lo que te apetezca antes. Es justo como dices, que sigue con su estilazo oscuro-ingenuo y que por ahí nos tiene ganazadas, pero esta vez no le ha funcionado del todo la historia, o la protagonista, no sabría decirte. O quizás es que tengo demasiado reciente «Los que cambiaron y los que murieron» y me había gustado tanto que ahora todo se me queda corto, no lo sé. Pero lo que tengo claro es que quiero seguir leyendo a esta señora #ComynsForever Besotes.

  7. Ro. dijo:

    Ay, pues me lo anoté en su día por otras recomendaciones, pero de momento lo sigo dejando olvidado, ya no por tu opinión, es que al final en tus comparaciones aludes a Mr. Vértigo, y ese libro es el único de Auster de momento que no me ha gustado.

    • Ro dijo:

      Olvidaba despedirme XD Un beso!

      • Monica dijo:

        Anda, no sabía que no te había gustado «Mr. Vértigo», para que tú digas eso… que sé que eres una incondicional de Auster… A mí sí que me gustó, aunque ahora que lo comentas, no es de mis favoritos del autor (sobre todo porque parecía que nunca encontraba el momento de terminar). Nada. nada, hay que empezar a leer a la señora Comyns por todo lo alto: tú apunta a «Los que cambiaron y los que murieron» y luego me cuentas ;-) Besos.

  8. Rosa dijo:

    Yo también acabé esta lectura con esa pregunta en la cabeza: «¿Pero qué demonios?». Lo recuerdo como una experiencia lectura curiosa, pero aún tengo que pensarme si repetiré con la autora. :)
    ¡Feliz finde!

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