Helen y Peter Radley son un matrimonio con dos hijos adolescentes, Rowan y Clara, que se han mudado a un pueblecito en el norte de Inglaterra. Aparentemente, son una familia normal de clase media, bastante aburridos y con aficiones de lo más comunes. Pero detrás de las cortinas de su bonita casa, la intimidad de los Radley es de todo menos normal: Peter siente unos extraños deseos por el cuello de su vecina, Helen se esfuerza tanto por ser como los demás que se ha olvidado de ser feliz, Rowan tiene una alergia brutal a la luz solar y sufre acoso escolar, y a Clara le sienta fatal la dieta vegana y no logra entender por qué todos los animales huyen despavoridos de ella. Traicionar durante tanto tiempo su propia naturaleza depredadora para poder dormir por las noches sin mala conciencia está a punto de convertirse en una sentencia de muerte para los Radley.
«Sabe, por supuesto, que si anoche hubiese probado la sangre, mostraría una actitud tan relajada como la de su marido y su hija con respecto al tema. La copa estaría medio llena en lugar de medio vacía y creería que, con Will a su lado, podrían salir airosos de cualquier situación gracias al poder de persuasión de la sangre. Ningún agente de policía de Yorkshire del Norte creería que su hija era una asesina, y menos aún una verdadera criatura de la noche.«

Matt Haig es un periodista y escritor inglés, autor de libros de ficción y de no ficción para niños y adultos. Sus obras más conocidas son La biblioteca de la medianoche (2020) o El chico que salvó la Navidad (2015). Los Radley (2010) es una novela sobre una familia de vampiros que intenta salir adelante sin beber una sola gota de sangre porque, según su escala de valores, creen que moralmente está mal matar a otras personas. Esta es la primera vez que leo una novela de Matt Haig y me ha sorprendido gratamente.
Los Radley me ha parecido un thriller vampírico muy entretenido y original, con un buen planteamiento emocional, personajes muy bien construidos y una buena dosis de suspense. El estilo del autor, con esa narración en presente que suele facilitar la cercanía con el lector, no carece de cierto toque poético pese a prescindir de adornos. Me ha gustado especialmente la sinceridad de Matt Haig a la hora de abordar el mito vampírico, sin disimular que se trata de monstruos terroríficos que matan personas, y de plantear el dilema moral del matrimonio protagonista sin entrar en cuestiones religiosas (la escala moral de los Radley se construye sobre el respeto y la libertad, pilares de la civilización). Creo que es esa falta de hipocresía y que el autor no tenga miedo de que la sangre salpique desde estas páginas, lo que convierte esta novela en un thriller tan interesante y original. Y que, pese a tratarse de una historia de tintes oscuros, el final no resulte injusto ni desesperanzador.
Lectora, una novela de vampiros distinta que te mantendrá en vilo hasta el final.
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Hola guapísima, pues aunque en general no me gustan las historias de vampiros, es cierto que últimamente voy leyendo más de ellas y se pueden decir que me entretienen. Esta la tendré en cuenta. Un besazo
Hoy estoy muy dispersa: con el primer párrafo no había entendido que eran una familia de vampiros XD Suena bien, lo tendré en cuenta.