El joven Charley Moon vive feliz y despreocupado, correteando por los humedales de Little Summerford y trabajando lo menos posible en el molino de la familia. Su mejor amiga es Rose, una niña con trenzas y una serena sabiduría, que lo adora. Cuando se desencadena la Gran Guerra, Charley ingresa en el ejército con la misma actitud despreocupada que siempre lo ha caracterizado. Sus habilidades musicales y su ingenio para la comedia pronto llaman la atención de sus compañeros, que lo destinan al escuadrón de entretenimiento. Terminada la guerra, Charley no sabe a qué dedicarse y no cree que haya llegado el momento de volver a Little Summerford, por lo que se deja alistar de nuevo, esta vez en una serie de compañías teatrales itinerantes que acabarán por llevarlo al West End londinense.
«La noticia de que el joven Charley Moon era ahora un actor famoso tardó algún tiempo en llegar a Little Summerford. Y cuando llegó, nadie la creyó. Es decir, nadie excepto Rose, que recordaba la visita de aquel inquisitivo desconocido y supuso que debía de haber algo de verdad en la sorprendente historia que le contó.«

Reginald Arkell (1872-1959) fue un escritor, guionista, periodista y poeta inglés que también trabajó para el teatro y la televisión. Se crió en Gloucester, donde se formó como periodista. Tras servir en el ejército durante la Primera Guerra Mundial, trabajó como dramaturgo, sobre todo como guionista de obras cómicas musicales, en donde cosechó grandes éxitos. Es el autor de Recuerdos de un jardinero inglés, título en el que reflejó parte de su pasión por la jardinería y su amor por la campiña, con esa mirada nostálgica sobre los últimos años de la época victoriana y la transformación rural de las primeras décadas del siglo XX. Tres años después, en 1953, Reginald Arkell publicó Retorno a Little Summerfod, con un protagonista con el que compartía paso por el ejército durante la Gran Guerra y trabajo posterior en el teatro cómico. En 1956, Guy Hamilton llevó a la pantalla Retorno a Little Summerford con su título original, Charley Moon (que, sea dicho de paso, tiene mucho más sentido que el de la traducción al castellano).
Las obras de Arkell se caracterizan por su mirada llena de ternura, su encantador sentido del humor, su amor por la jardinería y esa nostalgia de la campiña británica que desapareció en aras de la profunda transformación ocurrida durante las primeras décadas del siglo XX. En Retorno a Little Summerford echamos de menos el encanto de Hebert Pinnegar y sus jardines, pero Arkell vuelve a poner el acento en el cambio profundo alrededor de los pequeños núcleos rurales —la pérdida del molino y los humedales de la familia de Charley Moon— y cambia el humor y el encanto de nuestro querido jardinero por el humor y el encanto de un actor cómico que todavía no comprende lo mucho que echa de menos el pueblo de su infancia. Retorno a Little Summerford es quizás menos evocador y entrañable que Recuerdos de un jardinero inglés, pero mantiene el ritmo de comedia teatral que tan bien se le daba a su autor y ofrece una mirada, profunda y algo socarrona, tras las bambalinas de la comedia teatral, tanto de provincias como del Londres de entreguerras.
Lectora, para echar una mirada tras del telón sin perder la sonrisa
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Hola querida, pues leí Recuerdos de un jardinero inglés hará unos dos años y me gustó mucho. Así que este me lo apunto.
Un besazo
No me sonaba de nada y, aunque parece ser una lectura muy agradable, no creo que me anime, que tengo mucho pendiente y no termina de llamarme tanto.
Besotes!!!
Hola, Mónica:
Acabo de ir a ver la reseña de Recuerdos de un jardinero y creo que me animo con esa más para empezar jejeje
Besazo, guapísima.