Un grupo de científicos viaja a un lejano planeta para tomar muestras de investigación. La aseguradora espacial les obliga a contratar a un androide de seguridad, una unidad básica y económica que les proteja en caso de que el planeta presente algún peligro. La cuestión es que dicho androide guardaespaldas no resulta ser tan estándar como parecía, pues acaba de hackear su sistema central de control y ha tomado algo parecido a la conciencia. De momento, sus prioridades son disfrutar del visionado de los últimos capítulos de una telenovela y disimular su libre albedrío para que no lo desconecten. Aunque todavía vela por la seguridad de sus humanos, los científicos de esa misión en concreto empiezan a parecerle demasiado raros: lo tratan con amabilidad y le dan conversación. Además, hay algo muy extraño en la cartografía del planeta y la otra expedición humana que aterrizó casi al mismo tiempo que la suya no da señales de vida.
«Podría haber comenzado a matar gente en cuanto conseguí hackear mi módulo de control, pero justo entonces me di cuenta de que disponía de acceso a todos los canales de entretenimiento que hay en los satélites de la aseguradora. Y más de 35.000 horas después, seguía sin haber matado a casi nadie, porque me había pasado… no sé, casi 35.000 horas con películas, series, libros, obras de teatro y música. Como máquina despiadada de matar, era lamentable.»

Martha Wells es una escritora estadounidense de ciencia ficción y fantasía, licenciada en Antropología por la Universidad de Texas. Sus obras, caracterizadas por la originalidad y cierto sentido del humor, han resultado ganadoras de los premios Hugo, Nébula y Locus en distintas ocasiones, y han sido traducidas a varios idiomas. Sistemas críticos es la primera novela corta de la saga Los diarios de Matabot, una serie de aventuras espaciales protagonizadas por un androide con conciencia propia que ha decidido llamarse a sí mismo Matabot.
No voy a contar demasiado más sobre esta novela corta porque lo más divertido es que os adentréis entre sus páginas y os dejéis sorprender. La premisa es estupenda, como habéis visto en la cita que os he dejado más arriba, y que es el párrafo con el que arranca la historia, y la imaginación y originalidad de Martha Wells le da un toque único. En mi opinión, el hecho de que la historia esté narrada en primera persona por Matabot, el androide protagonista, es lo que la diferencia de muchas otras novelas de ciencia ficción espaciales: aunque Matabot no tiene sentido del humor, sus apreciaciones sobre los humanos resultan divertidas, sarcásticas y geniales, una oportunidad de reírnos de nosotros mismos como la especie repleta de contradicciones y propensas a la autodestrucción que somos. El estilo de la autora, directo, preciso, es perfecto para las escenas de acción —Sistemas críticos también es una novela de aventuras galácticas— y para mostrarnos los insólitos pensamientos de su protagonista. Martha Wells tiene el don de trasmitir indirectamente, entre líneas, emoción, suspense y un sentido del humor agudo y preciso.
Lectora, estoy deseando seguir con el resto de las aventuras de Matabot.
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No soy muy fan de la Ciencia Ficción, pero hay algunas propuestas que me gustan y creo que ésta es una de ellas. ese humor, que me recuerda a Sin noticias de Gurb, me atrae mucho.
Un beso.
Mira que es un género que me cuesta, pero me has picado la curiosidad con este libro.
Tomo nota.
Besotes!!!
Me llama muchísimo la atención.