Michael Ashe, escritor de novelas de aventuras y suspense, se dirige a sus editores con el deseo de conocer al otro escritor gran superventas con el que comparte sello editorial, Vivian Lestrange. El problema es que nadie sabe quién se esconde bajo ese seudónimo, aunque sí que se trata de un autor muy reservado. La sorpresa es mayúscula cuando una joven llamada Eleanor Clarke acepta la invitación de Ashe y se presenta como Vivian Lestrange en casa de los editores. Sin embargo, días después del encuentro, la señorita Clarke acude a Scotland Yard muy preocupada: ha mentido a Michael Ashe y a sus editores, ella no es más que la secretaria de Lestrange y su jefe ha desaparecido misteriosamente. Los inspectores Bond y Warner no están seguros de que diga la verdad, pero lo cierto es que la casa del escritor ha sido vaciada, una de las ventanas está destrozada por un disparo, y Lestrange y su ama de llaves no aparecen por ninguna parte.
«Si Dorothy L. Sayers hubiera decidido firmar sus libros como Jack Johnson, ¿adivinaría usted que se trataba de una mujer? (…) Le diré una cosa, le prestaré tres libros recién publicados y si al cabo de una semana adivina el sexo de cada uno de los autores, donaré diez libras a la organización caritativa que usted prefiera. Hoy no hay ningún criterio válido. Las mujeres han reclamado la igualdad con los hombres y, aparte de unos cuantos genios, han alcanzado su nivel.«

E. C. R. Lorac es el seudónimo de la escritora británica de novelas de misterio Edith Caroline Rivett (1884 – 1959), que también publicó bajo el seudónimo de Carol Carnac. Con el nombre de E. C. R. Lorac, desde 1931 hasta poco antes de su muerte, publicó una serie de novelas policíacas protagonizadas por el detective de origen escocés Robert Macdonald y su colega el inspector Reeves. Sin embargo, El caso del escritor desaparecido, publicada por primera vez en 1935 con el título original de Death of an Autor, no pertenece a la saga de su detective Macdonald sino que está protagonizada por el inspector Bond y por el inspector jefe Warner, del Departamento de Investigación Criminal de Scotland Yard.
Se nota que E. C. R. Lorac se lo pasó en grande escribiendo El caso del escritor desaparecido, una novela en la que se burla un poquito del mundillo literario de los años treinta del siglo pasado, probablemente porque los contemporáneos de Lorac estaban convencidos de que detrás de su seudónimo se escondía un hombre. Así arranca esta historia de misterio, con una mujer reivindicando ser la escritora de una serie de novelas criminales y un puñado de señores sorprendidos de su capacidad. Y aunque a partir de la segunda mitad del libro la trama se centra en la investigación de un posible asesinato, el juego literario sigue de fondo y se refleja bien en la duda y el desconcierto del detective Bond, que nunca sabe qué pensar de una mujer que se sale del corsé de género de su época y sociedad.
La prosa de Lorac es ágil y sobria, aunque elegante. Narrada desde un punto de vista omnisciente, que a menudo centra el foco en el inspector Warner, la autora utiliza los diálogos para exponer el pensamiento de sus personajes y para resumir al lector las teorías sobre la investigación del caso. El caso del escritor desaparecido es una historia entretenida y sin giros tramposos ni puntos ciegos, respetando con acierto la regla de oro de la novela de misterio (el lector siempre debe saber lo mismo o un poco más que los personajes) y facilitando que lleguemos a la misma conclusión de Scotland Yard, solo que un poquito antes.
Lectora, una novela de misterio literaria con un puntito de humor muy refrescante.
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Hola guapísima, la tengo pendiente para leer en una de las premisas del Reto de MH y estoy deseando que llegue el momento, más al ver que te ha gustado tanto
Un besazo