Archivo de la categoría: Blog

Los lectores y Cuéntame una noctalia

Los que me conocéis ya sabéis que no sé venderme demasiado bien y que me cuesta hacer publicidad de mi propia novela. Pero es que hoy me he encontrado una nueva y estupenda opinión en Amazon sobre Cuéntame una noctalia y me he emocionado mucho ¡Y ya van 19 opiniones en Amazon!

Sólo quería daros las gracias por haberos atrevido a leer a una escritora novata y por haberos pasado (tanto por Amazon como por el blog, o en privado) para trasmitirme vuestras impresiones. Con lectores como vosotros vale la pena animarse a publicar.
Os dejo algunos fragmentos de los comentarios que he ido recogiendo de Amazon y os invito a que paséis por Mi novela para disfrutar de las casi 40 reseñas que me habéis dedicado en vuestros blogs.
Gracias.
Una historia sencilla, pero simplemente maravillosa, repleta de
personajes de los que te gustaría seguir leyendo más. Muy recomendable;
el único «pero»: ¡que se hace muy corta!
SPalacios
Esta novela me ha conquistado, la forma de escribir de Mónica es
impresionante, con mimo, con cariño… nos cuenta la historia de Grace,
que vuelve al pueblo donde se crió en Mic-Napoca (Transilvania) después
de catorce años fuera, donde se reencuentra con su familia.
Raquel Antúnez
Perfecto para leer una tarde de invierno con una manta y un chocolate caliente. Narayani
Dotada de imaginación y copos de cierta magia la historia que se nos
ofrece recoge la profundidad de las cosas sencillas, el calor de un
hogar en medio de cualquier helada, la sonrisa de niño en los momentos
de incertidumbre, en definitiva es una historia narrada al calor de una
noctalia, palabra que se define en su páginas y refleja parte de su
esencia.
Marilú
Está escrita con una exquisitez y un buen gusto que te transporta inmediatamente a la época y al lugar narrados. Illopga
Con este libro me ha pasado, mientras lo leía, que se me ha olvidado que
estaba leyendo… y eso es lo mejor que me puede pasar porque me mete
tanto en la historia que todo lo demás desaparece.
Lady Boheme
Si buscáis una lectura, de esas que acarician el alma, este es vuestro libro. FNR
La novela está llena de romanticismo, un romanticismo que se refleja en
unas preciosas descripciones, un guión intimista, un cariño familiar que
envuelve la historia, unos olores y sabores que te trasladan a una
infancia vivida en un pequeño pueblo (…)
. Mary
Un primer libro sorprendentemente bien escrito, que mezcla con acierto
ternura, humor y una historia de amor, sin que nunca se le pase la mano
con el azúcar, y que deja una sonrisa en el lector.
Loquemeahorro
 Es un libro que se lee en un suspiro, cargado de alegría, de anécdotas y de chocolates calientes. Isi
Publicado en Blog | 19 comentarios

El constructor de árboles de Chris Howard

Después de la Oscuridad que asoló el Viejo Mundo, no queda ni una generación de humanos sobre la tierra que recuerde haber visto un árbol. Nada crece sobre la tierra y aire se ha vuelto irrespirable, acortando la vida de las personas. El único alimento y combustible es el maíz genéticamente tratado por la única compañía que lo domina todo, GenTech. Banyan es un constructor de árboles: recoge chatarra y, a cambio de comida y combustible para su vehículo, recrea esculturas semejantes a los árboles para los ricos que quieren adornar sus yermos jardines. Banyan aprendió de su padre, un experto constructor de árboles que un día desapareció secuestrado por unos misteriosos hombres cerca de la ciudad de Vega. Cuando Frost contrata a Banyan para que le construya un jardín, el chico descubrirá que quizás las leyendas sobre Sión, una tierra dónde todavía crecen árboles, podrían ser ciertas. Y, más importante todavía, podría ser el lugar en dónde sigue secuestrado su padre.

El constructor de árboles es un ecothriller con un planteamiento brillante y una idea de inicio sobrecogedora: nada crece sobre la tierra y casi no queda esperanza para el ser humano. Una distopía catastrofista que destaca por su originalidad y por la belleza de las creaciones del constructor de árboles. La recreación de un mundo sin seres vivos (aparte de humanos, langostas y maíz artificial) es un punto de partida bien tramado que constituye un escenario inigualable para las trepidantes aventuras de Banyan en busca de su padre. Sin embargo, la novela tiene algunos puntos débiles que no pasarán desapercibidos al lector, como su prosa algo vacilante y poco homogénea en algunos pasajes; el comportamiento absurdamente errático en algunos momentos del protagonista; la súbita desaparición del villano en las primeras páginas sin dejar rastro ni explicaciones; o la confusa resolución de algunos de los misterios de la trama. 
Chris Howard es bueno planteando situaciones y personajes, genial en las escenas de acción y desbordante de imaginación en su opera prima. Pero quizás sería conveniente que puliese un poco su prosa, además de concretar con más nitidez la narración de algunas situaciones, y limar asperezas para que las piezas del puzle argumental que tan bien plantea encajen con menos confusión para el lector. En definitiva El constructor de árboles es una novela entretenida, incluso absorbente en algunos capítulos, que gusta por su imaginativa puesta en escena y por la evocadora belleza de muchas de sus descripciones (así como por el oficio de su protagonista) pero cuya trama empalidece un poco cuando se entra en detalle en su lectura.
Lector, aquí tienes un entretenido ecothriller que juega con una posibilidad que por desgracia estamos barajando en la actualidad: la destrucción del medio ambiente.
Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa de Equipo de Redactores.
Gracias a la editorial Minotauro (Planeta) por el envío del ejemplar.

Si quieres conseguir un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:

El constructor de árboles

Publicado en Blog | 19 comentarios

Las voces bajas de Manuel Rivas

El primer recuerdo se remonta a la casa del barrio coruñés de Monte Alto, abrazado a su hermana María, apenas dos o tres años de edad. La madre trabajaba por entonces de repartidora de leche y el padre acababa de volver de La Guaria, en América, una emigración breve en la construcción para aprender el oficio y conseguir el dinero necesario para comprar un pedazo de terreno en donde construir una casa. El terreno sería en pleno monte, allá por el Castro de Elviña, dónde aún la civilización no había llegado y donde Manuel tenía serias dudas de que lo fuese a hacer algún día. Construirían una casa única y extraordinaria en donde el frío y las goteras solían colarse cada vez que el hombre del tiempo, Mariano Medina, señalaba el mapa de su hogar con el puntero desde la televisión en blanco y negro de la tasca de Leonor. Y en los recuerdos más antiguos, los abuelos y los tíos, las infancias de los padres. El abuelo materno allá por Corpo Santo, a punto de ser prendido por los monstruos una noche nefasta a vueltas del verano del 36; y el tío barbero contador de historias, y el saxofón del padre, y colegio…
«Las voces bajas es la novela de la vida. Son las voces de los niños, las mujeres que hablan solas, los emigrantes, los muertos, los animales… Las voces de los que no quieren dominar y se alimentan de palabras y cuentos.«

Manuel Rivas le lleva la contraria a ese principio que dice que la Historia la escriben los vencedores, porque las voces bajas, las voces pequeñas y cotidianas, también contribuyen a hacer Historia pese a que a veces sea necesario mirar con detalle por entre las líneas de la versión oficial. A modo de autobiografía, el autor recuerda su infancia y la de su hermana María, repasando con encanto y buen humor a los familiares que conformaron parte de ese paraíso inquieto. Un padre con vértigo que construye en las alturas, una madre que habla sola y se solaza en los libros, tíos soñadores, maestros distintos, abuelos con hechuras de héroes invisibles porque, en plena guerra civil y posterior dictadura ¿dónde podían estar los héroes sino disimulados con las sombras? Personas singulares todas ellas, con la importancia de lo cotidiano y su singularidad, aportan sus voces y conforman parte del universo de Manuel Rivas pero también forjan parte de la Historia que sucede; quizás bajito y como sin importancia, con modestia, con disimulo, con su granito de arena, pero un rumor creciente que se convierte a veces en puro grito de libertad.
Las voces bajas es un libro lleno de recuerdos, de ternura y cariño (pero sorprendentemente libre de saudade), que engancha al lector desde el principio por la fantástica manera de contar de Manuel Rivas. La prosa concisa e incisiva del autor, su marcado estilo, su léxico rico y a la vez tan propio, brilla como nunca en estos recuerdos de infancia y juventud que acaban siendo universales, precisamente por el valor incalculable (un potosí, que diría el padre de Rivas) de las voces que le acompañan. Sin duda, un libro de los que deja al lector un poquito huérfano y desamparado cuando lo termina.
Lector, descubre el valor precioso de las voces bajas, esas que nos acompañan desde pequeños y que hacen Historia aunque a los vencedores les pese.
Si quieres conseguir un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:

Las voces bajas (para Kindle)
Las voces bajas (en papel)

Publicado en Blog | 20 comentarios

Me voy con vosotros para siempre de Fred Chappell

Jess vive en la granja de su familia, en Carolina del Norte, felizmente ocupado en las tareas del campo, los libros y las travesuras a las que su padre siempre acaba por invitarle. La abuela pone la comida y la disciplina, la férrea vigilancia, mamá es maestra de escuela y pasa casi todo el tiempo fuera, y papá es el compañero de juegos y trabajo que siempre ha querido tener. Cuando la granja resulta demasiado grande para ellos solos, papá contrata a Johnson Gibbs, un estupendo muchacho que no tiene problemas para adaptarse a su nuevo hogar y seguir con la tradición traviesa familiar. Y es que a veces la granja resulta un lugar demasiado tranquilo, excepto cuando la rutina se interrumpe con las excéntricas visitas de un sinfín de tíos y primos bastante peculiares; como el mujeriego tío Luden, o como el tío Gurton y su misteriosa barba, o el tío Zeno que sólo habla para contar historias, o el tío Runkin que siempre viaja con su ataúd.
«-Yo que tú no lo haría  -dijo mi padre-. No creo en los malos presagios, pero meterte en los ataúdes no puede darte mucha suerte. No tengo ningunas ganas de morirme. Es como saber que tienes que ir al dentista.
-No creo que sea así. Para mí que no se oye nada. -Yo hacía mucho ruido cuando iba al dentista.
-Bueno, si lo que quieres es silencio, vas a disfrutar de lo lindo cuando te mueras. El cementerio se traga los ruidos igual que el tío Runkin se traga la comida.
Sabía a qué se refería. el tío Runkin rebañaba el plato de tal manera que te sorprendía descubrir que no se había tragado también la decoración. «
Fred Chappell, novelista y poeta, escribió Me voy con vosotros para siempre como una especie de marco, de entorno, en donde encajar su tetralogía poética Midquest (1981). Pero también es el recuerdo más divertido y conmovedor de la infancia y juventud del autor en la granja de sus abuelos en Carolina del Norte. No es difícil descubrir a Chappell en la mirada del siempre inocente Jess, en la sinceridad y ternura de sus palabras.
Me voy con vosotros para siempre es un hermoso retrato de infancia en plena naturaleza. Una historia contada con cariño y humor sobre el lado más divertido de una familia con una buena colección de pintorescos tíos, que rompen la monotonía de la vida en la granja, y hacen las delicias de tres niños (aunque dos de ellos sean adultos): Jess, Johnson y Joe Robert. La prosa de Chappell es sencilla y hermosa, tan clara como las mañanas de primavera en la granja de Carolina, y sus diálogos son precisos, delirantemente ingeniosos. Lejos de metáforas poéticas o de imágenes evocadoras, el autor se despoja de su bardo de poeta y narra con la precisión que requieren unos personajes de indiscutible protagonismo absoluto (por encima de descripciones o paisajes) durante toda la novela. El resultado es una historia llena de ternura y sonrisas que transportará al lector a las mismísimas faldas de los Apalaches.

Lector, si entras en la granja de los Sorrell te va a costar muchísimo decirles después adiós ¿Qué mejor lugar para pasar el verano que aquí?También te gustará: Una temporada para silbar; La evolución de Calpurnia Tate; Cuatro hermanas

Si quieres hacerte con un ejemplar, haz clic en el siguiente enlace:

Me voy con vosotros para siempre

Publicado en Blog | Etiquetado , | 21 comentarios

Enterrado en vida de Arnold Bennett

Toda Inglaterra cae rendida a los pies del extraordinario pintor Priam Farll pues, según críticos y aficionados, nadie puede alcanzar tal perfección de pincelada, color, matiz y forma. Aunque sus cuadros se cotizan a precios astronómicos, pocos conocen el rostro del prestigioso artista porque Priam es patológicamente tímido y vive escondido tras su criado, Henry Leek. En su austera casa de Londres, recién llegados del jubiloso continente, Leek avisa a su señor de que se encuentra verdaderamente mal y tiene que guardar cama. Por primera vez en mucho tiempo, Priam tiene que enfrentarse a las tareas cotidianas del mundo sin el escudo de su sirviente y hasta hablar con el médico le produce pavor. Cuando Henry Leek fallece y el médico cree erróneamente que el muerto era su señor y Priam el criado (seguramente por culpa de una bata color pulga), el artista guarda silencio sobre el malentendido dando pie a una terrible confusión de dimensiones nacionales: para el mundo, Priam Farll ha muerto y debe ser enterrado con todos los honores. Repentinamente liberado de toda presión y fama, Priam inicia una nueva vida como Henry Leek. Feliz ante la perspectiva de su anonimato y los placeres sencillos de la vida que parecen estar por fin a su alcance, Priam Farll poco sospecha que su pequeña travesura va a tener consecuencias inesperadas.

Arnold Bennett escribió Enterrado en vida después de su obra más conocida y seria, Cuento de viejas, y siempre la consideró como su novela más delirantemente divertida. Defensor del realismo («En primer término, una novela debería parecer verdad. Y no puede parecer verdad si los personajes no parecen reales«) y crítico con las novelas sensacionalistas decimonónicas, Enterrado en vida no deja de tener ciertas características de estas últimas (confusión de identidades, esposas secretas, románticas heroicidades) como un travieso y satírico guiño al lector avisado. Sin embargo, es la extraordinaria prosa de Bennett la que consigue que cualquier lector olvide el mundo que le rodea y, sin ningún esfuerzo, se encuentre paseando por el Londres de 1908 con el singular señor Priam Farll. Bennett convierte un simple paseo por High Street, una conversación con el estanquero, o una merienda en un salón de té, en escenas tan nítidas y reales, tan coloristas, que lo cotidiano se vuelve extraordinario.

Ingeniosa y divertida, Enterrado en vida es una novela sobre una delirante confusión de identidades pero también una profunda reflexión crítica sobre la sociedad británica de la época, sus medios de comunicación e incluso su sistema de justicia. Bennett consigue crear un personaje único con el que el lector simpatiza pese a sus marcadas peculiaridades, y convertir sus inquietudes en una estupenda comedia ¿Por qué nadie deja en paz a Priam si él solo aspira a un poco de tranquilidad en su casita de Putney? El personaje de Alice y su nula capacidad de asombro, el juicio de Witt contra Parffits, o Priam en un salón de té, son algunas de las mejores perlas de esta historia imprescindible para todos los condicionales de la mejor literatura británica.
Lector, descubre al Arnold Bennett más divertido e ingenioso de la mano del encantador Priam Farll y sus aventuras londinenses. Imprescindible para este verano.
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Enterrado en vida (para Kindle)
Enterrado en vida (en papel)Este libro llegó a mis manos gracias al divertido sorteo de El Infierno de Barbusse y a la Editorial Impedimenta. Mil gracias a ambos por ofrecerme la oportunidad de conocer al encantador Priam, ha sido una de las mejores lecturas en lo que va de año.
Publicado en Blog | 28 comentarios