Rosie Barry vuelve a Kilbride, el barrio de extrarradio dublinés en el que se crió hasta que consiguió cumplir su sueño de viajar por el mundo. Lleva tantos años trabajando y enamorándose en rincones tan dispersos del globo, que casi ha olvidado los lazos de comunidad de su pequeño barrio, el apoyo incondicional de los vecinos de siempre, las conversaciones vitales con las amigas que dejó atrás. Poco ha cambiado, excepto su tía Min, que parece haber perdido las ganas de levantarse de la cama a no ser que se trate de ir al pub. Perpleja por los cambios que le ha traído la cincuentena, Rosie decide escribir un libro de consejos sobre cómo afrontar la crisis de la mediana edad mientras lidia con la excéntrica de Min y su gata Bell. Pero cuando un amigo de la infancia, Markie, le propone viajar a Nueva York para considerar una propuesta editorial sobre su idea de consejos para la segunda mitad del camino, Min despierta de su letargo y le comunica que ha llegado el momento de invertir los papeles: ahora será ella quién viaje por el mundo y viva aventuras mientras Rosie descubre, por fin, qué es construir un verdadero hogar y refugio.
«—No hay nada alegre en esa parte de la vida en la que una persona aún piensa que es joven pero nadie más piensa lo mismo. Y en la madurez tienes que prepararte para la siguiente fase de tu vida, que va a ser muy dura, mucho. La gente a la que quieres morirá, por ejemplo. Y luego está tu propia muerte. Una de las cosas que quiero aprender es cómo caminar hacia la oscuridad…
—¡Rosie! —gritó Markie al teléfono—. ¡Rosie! ¡Venga ya! No vas a caminar hacia ninguna parte. ¡Si todavía vas a gatas!
—Bueno, vale —dije de mala gana—. Pero no quiero enterarme de que vas repartiendo por ahí camisetas con mis ideas.«

Nuala O’Faolain (1940 – 2008) fue una periodista y escritora dublinesa, destacada figura en la cultura y el feminismo irlandeses, que dio voz y visibilidad a las mujeres más silenciadas por la sociedad conservadora irlandesa del siglo pasado. Entre otros trabajos, destaca su columna en el diario The Irish Times, la producción televisiva o sus propias memorias, donde refleja en primera persona su pensamiento feminista, tocado por la sororidad y la libertad, en una Irlanda conservadora. Con cariño, Rosie es su novela póstuma y me gusta pensar que tiene tintes autobiográficos pues, mientras la leía, imaginaba a Rosie Barry como Nuala O’Faolain: viajera, inteligente, escapándose de un barrio de clase obrera tradicional y rompiendo los moldes tradicionales en los que intentan hacerla encajar su tía Min y sus amigas.
Qué novela tan luminosa y esperanzadora. Con cariño, Rosie se empieza con curiosidad y se sigue leyendo con gusto, pero cuando quieres darte cuenta ya has caído rendida a la ternura, a la memoria y a la amistad de unos personajes a los que resulta muy difícil decirles adiós. Nuala O’Faolain escribe con viveza, con brío, con amabilidad, cercanía y esperanza, como si mantuviese una conversación íntima con el lector. A través de su prosa precisa, evocadora, y su estilo tan personal, consigue una voz narradora tan cálida que una tiene la agradable sensación de estar sentada en la cocina de Min y Rosie, tomando un té y escuchando la excéntrica conversación de dos amigas. Con cariño, Rosie es una novela sobre la crisis de la mediana edad de una mujer en un momento en el que cumplir cincuenta años era volverse anciana e invisible; pero, también, es una novela sobre las raíces y la migración, sobre la tiranía de las convenciones sociales que encorsetan a las mujeres, sobre los lazos de amistad de las comunidades pequeñas (a menudo, más fuertes y verdaderos que los lazos de sangre) y sobre la necesidad de seguir viviendo intensamente a cualquier edad.
Leer Con cariño, Rosie es enamorarte de Min y comprender a Rosie, emocionarte con una fiesta de cumpleaños en una casa abandonada en una antigua base aérea, reconciliarte con los amores que no pudieron ser, echar de menos a tus padres, y anhelar que una perrita silvestre y una anciana que añora a sus nietos encuentren un lugar en donde sentirse a salvo. No voy a contar mucho más de esta novela maravillosa, solo recomendártela mucho y señalarte que la traducción de Esther Cruz Santaella es impecable y que la corrección y el mimo editorial con el que Hoja de Lata la ha puesto en nuestras manos es todo un regalo.
Lectora, unos personajes que se quedarán contigo para siempre.
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Hola guapisima, ni he terminado de leer la reseña en cuanto has dicho «¡qué novela tan luminosa y esperanzadora» ya la he metido en la lista de deseos de eBiblio… si es que eres de lo que no hay, jeje…
Un besazo
Siempre estás descubriéndome novelas. Y dejándome con ganas!
Besotes!!!
Me interesa el tema de la mediana edad, pero no sé hasta qué punto podría interesarme el argumento…