Coraline, de Neil Gaiman

Coraline y sus padres se mudan a una vieja casona durante un verano lúgubre y lluvioso. Sus vecinos son un anciano que asegura tener un circo de ratones en prácticas y dos hermanas, actrices retiradas, que viven entre sus perros y sus antiguos recuerdos teatrales. Coraline es, sobre todas las cosas, una exploradora, así que cuando se siente ignorada por todos los adultos que la rodean, decide descubrir qué hay detrás de esa puerta del salón, sin saber que, cuando la cruce, caerá en las redes de una peligrosa criatura sobrenatural.

«—Y dijo que no había sido valiente quedarse allí para que le picaran las abejas —añadió Coraline—. No fue valiente porque no tenía miedo y además era lo único que podía hacer. Pero regresar después para buscar las gafas, cuando sabía que las avispas estaban allí y se encontraba aterrado… Para eso sí que es necesario tener valor (…).
—¿Y por qué es necesario tener valor? -le preguntó el gato con tono de indiferencia.
—Porque, cuando haces algo a pesar del miedo que sientes —respondió ella—, necesitas tener mucho valor.«

Coraline es una novela corta, de fantasía oscura, que Neil Gaiman empezó a escribir en 1990, pero que no fue publicada hasta 2002, cuando se convirtió en un éxito de ventas y recibió varios premios del público y de la crítica e incluso fue incluida en la lista de los mejores libros del siglo XXI elaborada por The Guardian. Mucho más oscura que Stardust, Coraline es un cuento que hechiza a los adolescentes, pero que también es muy recomendable para todos aquellos lectores que quieran asomarse a la obra de Gaiman por vez primera y no se atrevan con muchas páginas.

Coraline enraiza con los cuentos y leyendas de los hermanos Grimm, por su atmósfera sombría y la crueldad de los personajes adultos, pero sobre todo por la figura de «la otra madre» que nos lleva, inmediatamente, al cuento de terror que escribió Lucy Clifford (Londres, 1846-1929) en 1882: La nueva madre. El magnífico e inquietante relato de Clifford, que también inspiró Otra vuelta de tuerca a Henry James, es el punto de partida del personaje antagonista de Coraline, extraña, madrastra y bruja, epicentro de un mundo tenebroso y terrible que atrapa a los niños en la muerte y la desdicha. Pero la historia de Neil Gaiman incorpora otras riquezas, como las reflexiones sobre tener todo lo que se desea, sobre ser ignorado por los demás o sobre el miedo y el valor, así como un encantador guiño al gato de Cheshire, de Lewis Carroll, y sus conversaciones con Alicia/Coraline.

Lector, un clásico para disfrutar… aunque te ponga los pelos de punta.

También te gustará: La nueva madre; Del enebro; Cuentos de los hermanos Grimm

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1 respuesta a Coraline, de Neil Gaiman

  1. Norah Bennett dijo:

    Hola. Lo leí hace mucho tiempo. Neil Gaiman tiene una imaginación increíble y además trata a los niños como seres inteligentes. Ese cuento que comentas de la madre de Lucy Clifford también lo leí aunque todavía me falta alguno por leer. Quizás un día la pequeña Coraline se gane una relectura. Con la peli ya he perdido la cuenta.
    Besos

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