Durante las vacaciones de verano de 1938, el profesor Isaac Pounce se traslada con su cuñada, su sobrino Nicholas y la enigmática señorita Carmen Smith a la pequeña aldea de Gillenham para investigar la antigua leyenda de la piedra de la castidad. Según fuentes victorianas, se trata de una piedra pasadera sobre la que resbalan y caen al agua aquellas mujeres que intentan cruzar el río y que han sido infieles a sus maridos o que no han llegado vírgenes al matrimonio. En cuanto las vecinas de Gillenham empiezan a recibir los cuestionarios del profesor y se las convoca a una prueba práctica, la indignación, la confusión y la incredulidad contra los Pounce crecen exponencialmente. Quizás no es el mejor verano para que el joven Nicholas dé sus primeros pasos románticos, para que Carmen Smith defienda su profesión o para que la señora Pounce por fin sea escuchada, pero el profesor no va a marcharse de Gillenham sin demostrar las propiedades sobrenaturales de la maldita piedra.
PRUEBA DE CASTIDAD
El próximo sábado, a las doce del mediodía, tendrá lugar una prueba de castidad en el arroyo Bowen. Cualquier dama que desee participar puede anotar su nombre a continuación. La colaboración es gratuita. Cabe destacar que todas las participantes estarán contribuyendo a un valioso experimento científico y su cooperación es muy bienvenida.
Dios salve al rey
(firmado) ISAAC POUNCE
La vieja casa señorial

Margery Sharp (1905-1991) fue una escritora y dramaturga inglesa, famosa por la serie infantil Los rescatadores y por comedias sociales como Una tarta de rododendros (1930), El árbol de la nuez moscada (1937), adaptada al cine como la comedia romántica estadounidense Julia Misbehaves (1948), o Cluny Brown (1944), que fue llevada a la gran pantalla por Ersnt Lubitsch en 1946. Sharp publicó La piedra castidad en 1940, pero, al igual que Cluny Brown, la historia está ambientada en 1938. Esta vez, la autora prescinde de su habitual mirada crítica sobre los cambios sociales en la época de entreguerras y se centra en el protagonismo de las mujeres de una pequeña comunidad rural inglesa que ven amenazado su status moral. Sutil y socarrona, Sharp nos invita de nuevo a leer entre líneas para disfrutar plenamente de esta alocada historia en la que un científico recalcitrante pone patas arriba la tranquilidad de la campiña.
La piedra de la castidad es una comedia social divertidísima sobre cómo las mujeres de una pequeña comunidad saben sacarle el mejor partido posible incluso a las leyendas misóginas más rocambolescas. Margery Sharp, con su inteligente sentido del humor y muy consciente de la época en la que escribe y publica, contrapone el mundo académico al folclore rural para reírse con mucho cariño de ambos, a la vez que construye todo un magnífico elenco de personajes femeninos de lo más singular. Con la prosa ágil y precisa de Sharp y su habilidad para embarrar a Nicholas y a Isaac en escenas desternillantes, La piedra de la castidad es una historia sobre el sinsentido de analizar científicamente las leyendas, el misterio de la felicidad conyugal, el equilibrio de poderes en las pequeñas comunidades de entreguerras y la hipocresía moral de seguir juzgando a las mujeres incluso a través de lo sobrenatural. Como muy acertadamente apuntan los editores de Hoja de Lata en la contracubierta de esta edición, probablemente se trate de la comedia más ingeniosa y absurda de Margery Sharp. Y respecto a las referencias a Stella Gibbons, P. G. Wodehouse o de los Monty Python, me animo a añadir Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare.
Lectora, una de mis recomendaciones favoritas de este verano.
También te gustará: El árbol de la nuez moscada; Cluny Brown; Bienvenidos a High Rising; Fresas silvestres
Hola Mónica, acabo de leer otra reseña de esta misma obra… Me gusta Margery Sharp, leí Cluny Brown y El árbol de la nuez moscada. Esta me llama mucho la atención. Seguramente acabará cayendo.
Un besazo prHola Mónica, acabo de leer otra reseña de esta misma obra… Me gusta Margery Sharp, leí Cluny Brown y El árbol de la nuez moscada. Esta me llama mucho la atención. Seguramente acabará cayendo.
Un besazo preciosaeciosa
Hola. Ves? Lo sabía yo, que esta vez no coincidiríamos. No le he pillado el punto, sí que prometía al principio y algún pasaje se salva, mi favorito es cuando el profesor se va de parranda con el anciano que está a punto de terminar el viaje. Me gustó el giro final, pero me pareció poco aprovechado. Definitivamente no me entiendo con este humor inglés. O igual no sé leer entre líneas en este tipo de novelas. Con lo bien que me lo pasé con Cluny y con el lío que se formaba en la nuez moscada.
En fin, otra vez será.
Besos
Hola ♥,
Sin duda desde el título ya me llamaba la atención, no imagine que fuese a tratarse el tema con humor, pero de ser así, solo termina de convencerme.
Muchas gracias por tu opinión,
Un beso ♥
Justo acabo de leer la reseña de Norah y, aunque a ella no le había gustado tanto como a ti, ya lo tengo en la lista :-)
Un beso y feliz semana lectora.
No me termina de llamar pero gracias por dármela a conocer.
Besotes!!!