Tras quedarse huérfana, la joven Mary Yellan vende su granja en Helford, al sur de Cornualles, y cumple la promesa que le hizo a su madre en el lecho de muerte: mudarse a vivir con la tía Patience, la única familiar que le queda con vida. Pero Patience se ha casado y, junto a su marido Joss Merlyn, regenta la posada Jamaica, un establecimiento a pie del camino entre Bodmin y Launceston, en el corazón de los desolados páramos del norte de Cornualles. Mary llega a la lóbrega posada en medio de una tormenta para encontrarse que su tía Patience no es más que una sombra, una mujer consumida por la angustia, el miedo y la desesperación, totalmente supeditada y aterrada por su marido, un hombre violento e inmoral que guarda un oscuro y temible secreto. Mary cree que su tío Merlyn es el cabecilla de una banda de criminales miserables que viven del contrabando, lo que ha echado a perder la reputación de su negocio. Hasta que una noche de borrachera, al borde del coma etílico, el dueño de la posada Jamaica le confiesa por qué lo acosan los muertos. La espantosa revelación cambiará la vida de Mary Yellan para siempre.
«Echó un vistazo a la posada, siniestra y gris a la luz de la tarde, con las ventanas cerradas; pensó en los horrores que había visto la casa, en los secretos que ahora impregnaban las paredes junto con recuerdos más antiguos, festivos y luminosos, de chimeneas encendidas y risas, antes de que su tío la envolviera en su sombra; le dio la espalda como quien se la da instintivamente a una casa de los muertos y salió a la calzada.»

Alba Editorial
Primera edición: marzo 2018
Segunda edición: septiembre 2021
400 páginas
Traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
ISBN: 978-84-9065-392-0
Daphne du Maurier (1907 – 1989) fue una brillante escritora británica, nacida en el seno de una familia acomodada y culta que le proporcionó una sólida educación: su padre era agente teatral, su madre actriz, su abuelo guionista y dibujante, su tío periodista, y sus primos, los Llewelyn Davies, sirvieron de inspiración a J. M. Barrie para Peter y Wendy. Quizás sus obras más célebres, probablemente por su exitosa adaptación cinematográfica, fueron Rebeca o Los pájaros, pero en su bibliografía destacan títulos tan notables como El río del francés (1941), Mi prima Rachel (1951), El chivo expiatorio (1957) o No mires ahora (1971). Du Maurier publicó por primera vez La posada Jamaica en 1936, una novela oscura y gótica, de suspense psicológico, ambientada en Cornualles, donde la autora residió durante gran parte de su vida adulta y escenario recurrente de sus historias (como, por ejemplo, Mi prima Rachel o El río del francés, entre otras).
En una nota a la primera edición de La posada Jamaica, Daphne du Maurier contaba que el establecimiento del título todavía seguía en pie, pero que ella había preferido ambientar su historia a principios del siglo XIX para dotarla de un pasado terrorífico. Aunque se trata de una de las primeras novelas de su autora y la ambientación histórica no es su punto fuerte —las relaciones interpersonales y las reflexiones de la protagonista son demasiado modernas—, resulta fácil reconocer el estilo de Du Maurier, su habilidad narrativa para describir paisajes naturales y tejer una trama de suspense o su maestría para crear personajes complejos y contradictorios, ambiguos (como Joss Merlyn, por ejemplo, con unas manos delicadas y brutales al mismo tiempo). La posada Jamaica es una novela de ambientación gótica, alrededor de una trama principal oscura y terrible que, además de avanzar a buen ritmo, mantiene el suspense hasta los capítulos finales.
Narrada en tercera persona, pero siempre desde el punto de vista de Mary Yellan, una narradora a menudo poco fiable debido a su inocencia y juventud, aunque siempre inteligente, la historia gira alrededor de sus personajes. Mary reflexiona sobre la maldición de ser una mujer en 1820 (en realidad, también en 1936), de perder la independencia al enamorarse, de verse limitada por su género a la hora de salvar a su tía, de llevársela lejos y empezar de nuevo ellas dos solas; sobre la debilidad femenina. En más de una ocasión, se lamenta por no haber nacido hombre, y aunque reconoce el amor como un peligro a su independencia no puede evitar verse arrastrada por la emoción. Otro de los grandes personajes de esta novela es Joss Merlyn, un hombre bestial, inmoral, que solo parece tocado por la humanidad cuando el alcohol lo vence y sus horrores lo visitan. Todo lo que rodea a Merlyn está tocado por la violencia, una violencia que acabará por arrollar también a Mary.
La posada Jamaica es una novela que se disfruta por la prosa de Daphne du Maurier, por sus descripciones de los desolados páramos, de los agrestes acantilados de su querido Cornualles, de la atmósfera gótica y del suspense, del horror al descubrir el oscuro misterio, y de sus carismáticos personajes. Pero también me ha gustado por sus contrastes, por el juego de ambigüedades que la autora llevaría a la perfección en Mi prima Rachel y que aquí ya apunta maneras. Me ha parecido una novela valiente por las reflexiones de su protagonista y por las escenas explícitas de violencia, tanto física como psicológica —no olvidemos que la autora publicó por primera vez en 1936—, con una trama gótica original y unos personajes a la altura de las mejores novelas de la autora. Por ponerle algún pero, y siempre a título personal, no me han gustado tanto los dos últimos capítulos y el desenlace: aunque no deslucen, ni mucho menos, la genialidad de este clásico, lo vuelven mucho más sombrío.
Lectora, para conocer la pluma más gótica de Daphne du Maurier.
También te gustará: Mi prima Rachel; Rebeca; No mires ahora
Pues esta novela la tengo pendiente en el lector desde hace… Ni me acuerdo. A ver si me animo pronto, que por lo que cuentas, tiene muchos ingredientes para disfrutarla.
Besotes!!!
Hola Mónica, ¿ Sabes qué me pasa con esta novela? No sé si a ti te habrá sucedido con otras historias pero yo llevaba años oyendo este título sin tener la ocasión de leer de qué iba y yo me monte la película de que llamándose » La posada de Jamaica» pues sería algo así como «La Isla del Tesoro» con piratas y tal y, cuando tiempo después, leí la reseña me descolocó mucho jajaja y todavía no me he recuperado del shock 😉 . ¡No logro reconciliarme con la idea de que es una novela gótica ambientada en Inglaterra! Pero muchas gracias por la reseña 😀
Un abrazo,
Teresa