Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain

Tom Sawyer es un niño huérfano que vive en San Petersburgo, una villa a orillas del río Misisipi, con su tía Polly, su hermano Sid y su prima Mary. Ávido de aventuras, a menudo no puede resistirse a la tentación de saltarse las aburridas clases del colegio y convertirse en pirata, en bandolero o en detective, arrastrando tras de sí a sus incondicionales, como Huck y Joe. Libre, descalzo y siempre dispuesto a divertirse, Tom es una fuerza de la naturaleza, como su río, como su adoración por Becky Tatcher, como su lealtad para con Huck. Ni siquiera las obligaciones que le imponen los adultos lo privarán de vivir aventuras como la de escaparse de casa, encontrar un tesoro, ser testigo de un terrible crimen o salvar a su querida Becky de un castigo injusto.

«En la vida de cualquier chico normal llega el momento en el que se siente un deseo irresistible de salir a donde sea en busca de un tesoro escondido. Un día, de repente, este deseo le sobrevino a Tom (…). Al rato se tropezó con Huck Finn, el Manos Rojas. Huck le serviría. Tom se lo llevó a un lugar apartado y le expuso el asunto confidencialmente. Huck accedió. Huck siempre estaba dispuesto a emprender cualquier asunto que ofreciera diversión y no requiriese inversión de capital, pues tenía a manos llenas un capitalazo de aquel tipo de tiempo que no es oro.«

Mark Twain (1835-1910) fue el seudónimo del escritor estadounidense Samuel Clemens, que escribió Las aventuras de Tom Sawyer, uno de sus libros más famosos, entre los años 1872 y 1875, siendo publicadas por vez primera en 1876 (primero en Inglaterra y unos meses después en Estados Unidos). En el prefacio, el autor asegura que tanto los personajes como las aventuras de esta novela están basadas en hechos y personas reales, en concreto en las anécdotas de infancia propias y de sus amigos cuando vivía en su Misuri natal, a orillas del Misisipi, en una época en la que las supersticiones existían entre los niños y los esclavos del Oeste. Quizás por eso, por esa autenticidad, Las aventuras de Tom Sawyer sigue siendo, un siglo y medio después de su publicación, un clásico juvenil por excelencia.

Para esta lectura he disfrutado de la preciosa edición de Edelvives, en tapa dura y magníficamente ilustrada por Antonio Lorente, que tuve la suerte de conseguir en el sorteo aniversario de Las Inquilinas de Netherfield. Cuenta Manuel Vilas en el prólogo de esta edición que Tom Sawyer siempre le ha parecido el niño más libre del mundo, pero también el personaje más bondadoso, limpio de corazón y lleno de esperanza y de amor a la vida de toda la literatura: «El arquetipo de Tom Sawyer es la libertad, los sueños, las aventuras y la bondad.» Sin duda se trata de un personaje universal y genuino, producto de ese Misuri casi recién salido de la Guerra de Secesión Americana (1861), que todavía arrastra, pese a los aires abolicionistas, la cuestión del esclavismo afroamericano. Y es que Tom Sawyer debe muchas de sus aventuras a su tropiezo con la maldad humana (que no tiene fecha de caducidad), unas aventuras y una forma de ver la vida muy marcada por las supersticiones de la cultura afroamericana con la que los niños de su entorno crecían tan familiarizados por su proximidad a los esclavos y sirvientes de sus casas (aunque Mark Twain se declaró abiertamente abolicionista, sus padres habían tenido esclavos en la casa familiar). Y, pese a todo, pese a la pobreza y la opresión y la injusticia en el ficticio pueblo de San Petersburgo, Tom Sawyer es capaz de escapar de entre las garras del mezquino mundo de los adultos para navegar libre por su todavía salvaje Misisipi.

Lector, más que un clásico, un mítico.

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13 respuestas a Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain

  1. Nitocris dijo:

    Hola preciosa, no sé por qué le tengo manía a esto libro. Probablemente leyera alguna versión juvenil y no me gustara, pero es verdad que no me apetece nada ponerme con él… Pero bueno, como nunca se puede decir «de este agua no beberé» igual algún día cambio de opinión.
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Neni, pues no dices ninguna tontería, ¿eh? Es que es un clásico que ha sido bastante maltratado a lo largo de la historia, con adaptaciones chusqueras, ediciones abreviadas y traducciones censuradas. Pero estoy segura de que si un día te animas con una edición íntegra de este siglo, te quitarás de encima la maldición ;-)) Besos.

  2. Margari dijo:

    Lo leí hace un par de años en otra edición y lo disfruté más de lo qeu esperaba.
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      ¿Verdad? Es que es de esos clásicos que los lectores tenemos un poco arrinconados porque ya hemos visto series, pelis, adaptaciones, etc. y lo conocemos muchísimo. Pero volver a leerlo, aunque sea de adultas, es una pasada. Besos.

  3. Buenos días, Mónica.

    Leí hace muchísimos años este libro, pero mi edición dejaba mucho que desear. Mark Twain, pese a sus «cosas», me parece un escritor fantástico y me encantaría hacerme con esta edición de la que nos hablas para hacer una segunda lectura de la novela. Con la edad los clásicos se ennoblecen.

    Un abrazo y muy feliz semana!!

    • Monica dijo:

      Justo es lo que estábamos comentando un poco más arriba, que las ediciones antiguas era un poco meh por la censura y las traducciones viejunas, por eso vale la pena hacerse con una edición tan bonita como la Edelvives, se disfruta un montón. Y tienes toda la razón, con el tiempo, los clásicos todavía brillan más. Besos.

  4. Rosa Berros dijo:

    Uno de los primeros libros que leí de niña y de los que más veces he leído. Era la edición de mi padre, con lo que sería de los años cuarenta. Por casa de mi madre debe de estar en alguna caja o en la trasera de algún estante. No me veo leyendo otra edición. Igual los puristas de hoy en día le encuentran algún motivo para la censura (había un indio malo creo recordar), pero hizo más nobles, más sinceros, menos racistas y más leales a un montón de niños de varias generaciones.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Me encanta cómo lo cuentas, Rosa, y tus palabras se complementan muy bien con el prólogo de Manuel Vilas de esta edición: Tom Sawyer era, ante todo, el niño más libre del mundo y una persona buena. Todos los niños queríamos ser Tom Sawyer o alguno de sus amigos para poder vivir todas sus aventuras. Tenía miedo que al leer de nuevo esta novela, ya de adulta, no me resultase tan especial, pero sí que lo ha sido, mucho. Y lo recomiendo a mis alumnos sin reservas. Besos.

  5. Hola, Mónica:
    Qué preciosidad… ¡Cómo nos tienta Edelvives! jajajaja
    Sería un placer leer estas aventuras en esa edición :-)
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Justo, una tentación irresistible :-))) Tuve suerte y me tocó en el sorteo de Las inquilinas de Netherfield del año pasado, es una maravilla de edición. Un regalazo para navidades ;-) Besos.

  6. Necesito leer este clásico en una edición así. Me gustó mucho cuando la leí, pero creo que la edición no era la más indicada (como bien mencionas en otro comentario que no sería raro). Esta que muestras me parece tan bonita… :D
    Podría releerlo y luego, al fin, estrenarme con Las aventuras de Huckleberry Finn que aún no lo he leído y también le tengo muchas ganas…
    Un abrazo

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