Huérfano desde muy pequeño, Philip Ashley crece junto a su adorado primo Ambrose, quien lo toma a su cargo como hijo, amigo y heredero de sus tierras en Cornualles. A punto de alcanzar la mayoría de edad, su idílica vida de campo se ve alterada cuando Ambrose, aquejado de reumatismo, pasa un invierno en Italia y se casa con la misteriosa prima Rachel, una viuda florentina de ascendencia inglesa con graves problemas económicos. Airado y celoso, Philip no soporta compartir a su padre y mejor amigo; su inquina contra la nueva señora Ashley irá en aumento hasta que, por un inesperado giro de los acontecimientos, Rachel llega a Cornualles y pone patas arriba la tranquila vida de la hacienda. Aunque por ley no le pertenece ni una sola brizna de hierba inglesa, Philip empezará a dudar sobre si Ambrose la ha tratado con justicia, sobre los verdaderos motivos que la han llevado hasta allí y sobre sus propios sentimientos hacia la hermosa y terrible prima Rachel.
«Juré que todo lo que Ambrose hubiera pagado en dolor y sufrimiento se lo devolvería con creces a la mujer que se lo había causado. Porque no creía lo que Reinaldi me había contado. Creía en la verdad de las dos cartas que tenía en la mano derecha. Las últimas que me escribió Ambrose.
Un día, no sabía cómo, mi prima Rachel pagaría por lo que había hecho.«

Enero 2017
456 páginas
Traducción de Concha Cardeñoso
Premio Esther Benítez 2018 de traducción
ISBN: 978-84-9065-267-1
Daphne du Maurier (1907 – 1989) fue una brillante escritora londinense nacida en el seno de una familia acomodada y culta, que le proporcionó una sólida educación: su padre era agente teatral, su madre actriz, su abuelo guionista y dibujante, su tío periodista, y sus primos, los Llewelyn Davies, sirvieron de inspiración a J. M. Barrie para Peter y Wendy. Quizás sus obras más célebres, probablemente por su exitosa adaptación cinematográfica, fueron Rebeca o Los pájaros, pero en su bibliografía destacan títulos tan notables como La cala del francés (1941), La posada de Jamaica (1936), El chivo expiatorio (1957) o No mires ahora (1971). Du Maurier publicó por primera vez Mi prima Rachel en 1951, una novela de suspense psicológico ambientada en Cornualles —donde la autora residió durante gran parte de su vida adulta y escenario recurrente de sus historias—, que guarda ciertos puntos en común con Rebeca (1938). No sabría deciros cuál de estas dos novelas me ha gustado más así que os las recomiendo por igual, pues ambas son magníficas.
En Mi prima Rachel, Daphne du Maurier vuelve a jugar con elementos góticos y suspense psicológico en una trama que mantiene siempre la ambigüedad alrededor del personaje de Rachel Ashley. La autora maneja con soltura las pasiones y los miedos de unos personajes complejos, llenos de sombras y matices, en una atmósfera envolvente, unos paisajes rurales bellos y terribles, y una tensión creciente a medida que se suceden las páginas. La prosa de Daphne du Maurier es absorbente, directa y muy descriptiva, capaz de trasmitir con aparente sencillez la complejidad de sus tramas y personajes. Narrada en primera persona por el personaje de Philip Ashley, la maestría literaria de du Maurier convierte al lector en omnisciente: con sutilidad e inteligencia, construye una trama envolvente y unos caracteres tan definidos que se perciben más allá del punto de vista del protagonista. Mi prima Rachel empieza con un ahorcado balanceándose en un cruce de caminos, uno de los principios más impactantes de la literatura («Antiguamente ahorcaban a la gente en Four Turnings«) y un final climático y perturbador que, después de todo, deja en manos de un lector cómplice y totalmente rendido la duda con la que la autora sabe atormentarnos tan deliciosamente bien. A sus pies, señora du Maurier.
Lectora, una obra maestra del suspense psicológico.
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La tengo pendiente desde hace tiempo. Y por lo que cuentas, creo que la voy a disfrutar mucho. A ver si me animo prontito.
Besotes!!!
Ay, quiero leerlo. Se tienen tantos pendientes que… en fin, qué te voy a contar. Me gusta lo que nos cuentas. De la autora solo he leído El manzano que me dejó maravillada, diría que es de mis relatos preferidos del mundo mundial («del mundo mundial, ojo» jejej), fuera de bromas: me dejó muy boquiabierta. Es una autora a la que quiero leer con cierta atención, dedicar hueco a su obra, pero aún no lo he hecho. A ver si no la dejo de lado y me animo.
Un abrazo, Mónica.
Hola querida, esta novela fue la primera que leí de Du Maurier (conocía a Rebeca por la peli y la leí posteriormente) y me gustó mucho, muchísimo y la recuerdo todavía a pesar de haberla leído en 2018, madre mía ya 7 años… Desde entonces he leído varias de ella: El chivo expiatorio, La posada Jamaica (por cierto a mí me pasaba como a ti ponía La posada DE Jamaica, pero me fijé en la reseña de MH y me sorprendió que no pusiera la preposición y es que ¡no la lleva! porque realmente es el nombre de la posada, jeje, a veces nos obcecamos…) y tengo pendiente leer El río del francés y La casa de la otra orilla… y le tengo ganas porque esta autora sabe engancharte que no veas.
Un besazo
Hola, Mónica:
Me encantó esta novela y coincido contigo. Yo también me pongo a los pies de esta gran escritora.
Besazo y gracias por la entrada, preciosa.
Tengo pendiente el del chivo expiatorio. Si me convence el estilo narrativo, quizás me animaré con este.