Asesinato en el laberinto, de J. J. Connington

Tras una vida de negocios y especulaciones financieras de dudosa legalidad, Roger Shandon se retira a la tranquilidad de su mansión, Whistlefield. Lo acompañan su eficiente secretario personal, Stenness, y sus dos hermanos: Neville, un temible abogado de renombre enfrascado en un famoso caso que solo él puede ganar, y Ernest, un vago pusilánime que aspira a vivir a costa de Roger sin dar un palo al agua. El anfitrión también tiene bajo su tutela a sus sobrinos: Sylvia, una encantadora y eficiente joven que hace las veces de ama de llaves de Whistlefield, y su hermano Arthur, que sufre un extraño trastorno mental. La situación en Whistlefield no es tan idílica como a primera vista pudiese parecer, pues la tensión entre los distintos miembros de la familia, añadida a las amenazas del pasado, a las dificultades del caso legal y a la situación económica, alteran la paz de los hermanos Shandon. Cuando dos invitados de Whistlefield descubren un terrible crimen en el laberinto de la finca, el investigador sir Clinton Driffield y Wendover, su leal escudero, iniciarán una investigación contrarreloj para evitar que el asesino acabe con todos los residentes de la finca.

«—Mira, este extremo está liado en el seto… Entonces lo rompió y tuvo que dejarlo atrás. Probablemente, el criminal lograse enrollar el hilo entero y por eso no dejó rastró alguno.
—Suena plausible —comentó sir Clinton cortante—. También podríamos recoger la muestra, aunque en realidad no tiene nada de característica. Los trozos de hilo son todos casi iguales.
—Sherlock Holmes a lo mejor habría sacado algo más de ello —dijo Wendover, bastante resentido por el trato dado a su descubrimiento.
—Sin duda. Pero él no está aquí, ¿y qué podemos hacer nosotros? Nada más que avanzar a trompicones lo mejor que sepamos. Y eso es lo que estoy haciendo, Escudero.«

J. J. Connington es el seudónimo literario con el que el químico británico Alfred Walter Stewart (1880 – 1947) firmó sus novelas. Publicó Asesinato en el laberinto en 1927 y fue el primero de los casos protagonizados por su jefe de policía, sir Clinton Driffield, una saga de diecisiete libros que lo acompañarían a lo largo de toda su vida y del resto de su obra. Siruela publicó en castellano este título del autor en 2018, en su colección de clásicos policíacos.

Asesinato en el laberinto es un misterio clásico ambientado en una finca, en la no tan apacible campiña inglesa, y protagonizado por una familia algo antipática. En contraposición, el detective sir Clinton y su amigo y compañero Wendover en seguida se ganan las simpatías de los lectores por su entrañable relación, su juego a lo Sherlock vs Watson y el encanto de los dos personajes. La novela avanza a buen ritmo y resulta entretenida, manteniendo muy bien el suspense de principio a fin, sobre todo porque en cada capítulo sucede un acontecimiento inesperado o se descubre una nueva pista sobre unos asesinatos que ocurren en las primeras treinta páginas de la historia. La investigación es honesta con los lectores, sin trampas ni artificios, a la vez que resulta emocionante e incorpora elementos innovadores para la época. La resolución del caso es correcta, pero lo verdaderamente novedoso en este final, para la época de la Golden Age a la que pertenece la novela, es cómo ocurre. Sin duda, un clásico policíaco original, intrigante, divertido y sorprendente, que me ha amenizado las noches de mi pequeña escapada vacacional pre-pascua.

Lectora, ojalá Siruela siguiese con la serie de sir Clinton Driffield.

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3 respuestas a Asesinato en el laberinto, de J. J. Connington

  1. Marga Estev dijo:

    Este tipo de novelas me encanta así que tomo buena nota, que no la conocía.
    Besotes!!!

  2. Hola Mónica, me gusta eso que dices del toque » Sherlock y Watson » y si la familia de la mansion es antipática entonces no me importará que acusen a cualquiera de ellos 😉
    Estaría bien que Siruela se animará a publicar más entregas de estos detectives. Por cierto, la portada es chulisima con ese laberinto verde.
    Un abrazo,
    Teresa

  3. Nitocris dijo:

    Hola querida, este lo leí en 2018, he tenido que acudir al blog para verlo, y por lo que comento (la verdad no lo recuerdo muy bien) me gustó a medias. Me gustaron los diálogos ágiles y divertidos y la ambientación, pero por lo que he leído de mi propia opinión, lo que no me gustaba era que le daba vueltas siempre a un único motivo para la muerte, cuando parece que podía haber varios y que sospeché del asesino a mitad de la novela y conseguí, incluso, desbaratar su coartada. Y no recuerdo nada, igual tengo que volver a releerlo, jeje…
    Un besazo

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