El castillo de Windsor, de William Harrison Ainsworth

En abril de 1529, Enrique VIII recibe en el castillo de Windsor a Ana Bolena con honores de reina para los festejos de la Orden de la Jarretera. El rey, de 38 años, sigue en negociaciones con Roma para que se acepte la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón, quien vive retirada de la Corte a la espera de una resolución definitiva. Pese a las dificultades, a sus enfermizos celos y a su veleidoso corazón, Enrique VIII se siente feliz y optimista, con Ana a su lado y sus caballeros acompañándole en sus jornadas de caza. Y mientras Windsor se llena de risas, de bailes, de amores y pasiones, Herne el Cazador, el demonio legendario que acecha el castillo y los bosques de Home Park, parece haber vuelto a la vida para renovar su propia partida de caza y llevarse algunas almas consigo. Los jóvenes e impetuosos conde de Surrey y duque de Richmond, amigos pero rivales en el amor de la bella Geraldina, deciden investigar las apariciones de Herne y exterminar al fantasma antes de que consiga sembrar la muerte y el terror en la Corte del rey.

«Entre las tinieblas que envuelven los primeros años de la historia del castillo de Windsor, aparecen las fantásticas sombras del famoso rey Arturo y sus caballeros, para quienes, según cuenta la leyenda, Merlín levantó una mágica fortaleza con una inmensa sala adornada con trofeos de guerra y caza, en la que se colocó la célebre Mesa Redonda. Y, aunque este cuento esté pasado de moda y ya nadie crea en él, es agradable recordarlo y entregarse unos instantes a la fantasía para evocar este castillo encantado construido sobre una colina y poblar sus patios con bélicas y amorosas figuras, sus bosques con hadas y gigantes y su río con bellos y protectores espíritus.«


Ático de los libros
Traducción: Joan Eloi Roca
Páginas: 352
ISBN: 978-84-16222-94-0
Fecha de publicación: febrero de 2019
Colección: Ático Clásicos

William Harrison Ainsworth (1805-1882) fue un prolífico escritor británico de novelas históricas considerado como el sucesor de sir Walter Scott tras la publicación de Rockwood (1834), las aventuras de Dick Turpin. En 1842 publicó por vez primera El castillo de Windsor una obra que compagina con mucho acierto la novelización histórica de los meses que pasó allí Enrique VIII con Ana Bolena en 1529 y la aventura sobrenatural tras los pasos de Herne el Cazador. Ático de los libros recupera este clásico británico en castellano en una estupenda edición muy fiel a la original.

A Enrique VIII le encantaba el castillo de Windsor, seguramente porque disfrutaba muchísimo cazando en sus bosques y por los espectaculares festejos de la festividad de la Orden de la Jarretera que organizaba allí. Durante la dinastía Tudor, el castillo fue refugio frente a las epidemias londinenses y de nuevo fue Enrique VIII quien lo consideró base militar desde la que responder a las revuelas populares del norte de 1536. La novela de William Harrison Ainsworth incluye una breve historia del castillo desde el inicio de su construcción, ordenada por Guillermo I, El Conquistador, hasta los días de Ana Bolena, que es la guinda del pastel para esta estupendísima novela histórica con tintes de aventura gótica de misterio.

Publicada por primera vez en 1842, El castillo de Windsor se lee con placer e intriga, pues entreteje con gran acierto personajes y hechos históricos con una trama sobrenatural de misterio basada en la tradición popular inglesa de Herne el Cazador, un antiguo guardabosques de Windsor convertido en espíritu maligno y asociado a un antiguo roble de Home Park que llevaba su nombre. Ainsworth ofrece vívidos retratos del rey y de su corte y alterna cuestiones políticas con intrigas amorosas en una narración ágil y de ritmo sostenido. Muestra a un monarca caprichoso, sujeto a sus pasiones, sobre todo a la lujuria y a los celos, capaz de volver con Catalina por unas cartas de amor antiguas de Bolena o de deponer a Wolsey por indicación de la favorita. Y quizás por ese motivo, por el carácter del rey, evita juzgar a las protagonistas femeninas de la novela a quienes a menudo presenta como víctimas de los hombres y de su época.

El castillo de Windsor es una novela que gustará a los lectores interesados en la historia británica y en sus leyendas, pero también a todos los que disfrutan con las historias y los personajes de Walter Scott o de Lord Byron. Aventura, misterio, intrigas palaciegas, amor y escenas de un romanticismo gótico al más puro estilo Sleepy Hollow se dan cita en las páginas de este entretenidísimo y genial clásico de la ficción histórica del siglo XIX. Personalmente, me lo he pasado en grande con las aventuras del bueno de Surrey siguiendo las huellas del temible Herne (y sus amoríos con la Bella Geraldina) y me ha gustado muchísimo la novelización de la historia entre Ana Bolena y Enrique, así como toda la situación política alrededor de la misma. La leyenda de Herne, la historia del castillo y la genial ambientación en la época Tudor me han parecido acertadísimos para darle el toque gótico a la novela; y la prosa de Ainsworth, ágil y descriptiva, tiene esa cualidad de los clásicos: los siglos no pasan por ella.

Lector, intriga, fantasmas, amor, aventura e Historia de Gran Bretaña en un clásico que te encantará.

También te gustará: El anticuario; Ana Bolena y la pastelera real; La hija del tiempo

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14 respuestas a El castillo de Windsor, de William Harrison Ainsworth

  1. Norah Bennett dijo:

    Ni siquiera Sleepy Hollow me gustó mucho así que ni por esas me vas a hacer comulgar con ruedas de molino y que yo me lea esta de monarcas y con tanto peso histórico. No es para mí.
    Besos

    • Monica dijo:

      Nah, ya me imaginaba que no te convencería con esta porque me acuerdo que me diste calabazas con la de «El anticuario», de sir Walter Scott, y esta tiene un estilazo muy parecido. Son novelas frikis que nos pirran a las historiadoras enfermas de romanticismo (del de Byron) y gótico histórico burtoniano del siglo XIX (a ver, que de todo tiene que haber en este mundo, no?). Besotes.

  2. Aylavella dijo:

    A mí las intrigas palaciegas, los misterios y las aventuras me gustan, me lo llevo apuntado.
    Besos

    • Monica dijo:

      Uy, pues entonces este te va a encantar. Combina muy bien toda la trama política y amorosa de Enrique VIII y Ana Bolena con el suspense de la leyenda de Herne el Cazador, y las persecuciones por el bosque son bastante escalofriantes. Ya me contarás si te animas. Besos.

  3. Margari dijo:

    Me suelen gustar este tipo de historias así que tomo buena nota, que no lo conocía.
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Uy, está genial. No solo es una novela histórica muy bien ambientada y documentada, sino que además mantiene muy bien el suspense y tiene esa atmósfera de suspense y goticismo que tanto nos gusta, ya verás ya… Besos.

  4. Carla dijo:

    Esta vez no me lo llevo, a pesar de combinar géneros, la verdad es que le veo mucho de histórica y no es un género que me apetezca demasiado últimamente
    Besos

    • Monica dijo:

      Sí, es muy histórica, es Historia novelizada y a mitad de la novela tiene tres capítulos con la historia del castillo de Windsor. A mí no me gusta la novela histórica, pero estas novelizaciones de hechos y personajes históricos, tan excelentes como la de William H. Ainsworth, es que me pirran. Y el toque de misterio y goticismo de la leyenda de Herne el Cazador me encanta :-))) Besos.

  5. Hola Mónica, me lo anoto pues me gusta la novela histórica. Además, bueno, personajes muy, muy conocidos y siento una gran curiosidad.
    Gracias por la reseña.
    Besos 😀

    • Monica dijo:

      Te va a encantar porque es más novelización de hechos y personajes históricos que no novela histórica y el toque de misterio basado en la leyenda de Herne el Cazador es genial. Besos.

  6. MH dijo:

    Vamos a ver… ¿qué tenemos? Tenemos a Enrique VIII, tenemos a la Bolena, tenemos un castillo, tenemos bosques tenebrosos, tenemos tono gótico, tenemos historia novelada, tenemos una leyenda de esas que dan escaldofríos (sí, con la «d» incluida, porque el lenguaje está para inventárselo o metamorfosearlo), tenemos romanticismo byroniano y frikismo en general… ¿qué es lo único que no tiene este libro? Su hueco ocupado en mi (inexistente ahora mismo) estantería. Le pondré remedio, querida Mónica; tú lo sabes, yo lo sé, Ainsworth en su tumba lo sabe y Enrique VIII en la suya también. Todo en orden en el universo 🙂

    ¡Besote!

    • Monica dijo:

      ¡Jajajajajaja! Todo en orden, entonces.
      Me ha gustado mucho, y estoy segura que es de lo que te gustan a ti también, es de los nuestros. Cuando lo terminas entiendes por qué se consideró a Ainsworth sucesor de sir Walter Scott. Como guinda del pastel, a mitad del libro tienes tres capítulos sobre la historia del castillo de Windsor que son una maravilla. No tardes en hacerle sitio 😉 Besotes.

  7. Montse dijo:

    Es curioso. Hace bastantes años emitieron por la autonómica catalana una serie británica sobre Robin Hood (Robin of Sherwood, mi adaptación favorita) y aparecía también el personaje de Herne. Allí era más bien un espíritu del bosque (druida) benévolo que ayudaba a la banda de forajidos y hacía de mentor de Robin. Siempre me quedó la imagen de Herne como la de una fuerza del bien (o neutral, tendiendo a la naturaleza).
    Me has picado mucho la curiosidad con esta versión de Herne; estupenda reseña 🙂

    • Monica dijo:

      Es una leyenda antigua, anglosajona, me imagino que habrá tenido múltiples interpretaciones, y me encanta la que me explicas tú. Fíjate, la leyenda de Robin Hood es muy posterior a la de Herne, pero se entrelaza con las tradiciones de la naturaleza misteriosa de los bosques británicos. Por cierto, una serendipia, estoy leyendo «Brujerías», de Terry Pratchett, y Herne aparece mencionado como uno de los dioses de Mundodisco ;-)) Besos.

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