El color que cayó del espacio, de H. P. Lovecraft

Cuando un joven es enviado al oeste de Arkham, cerca de las montañas de Nueva Inglaterra, a inspeccionar unos terrenos con objeto de diseñar los planos de un embalse, topa con una zona muerta y gris en donde nada crece excepto la muerte. Al principio piensa que se trata de las consecuencias de un incendio, hasta que los ancianos del lugar le hablan de los días extraños de 1880 y del lugar maldito, cuando los vecinos de Ammi Pierce desaparecieron. Pierce le explica que todo comenzó con la caída de un meteorito cerca de la granja de los Gardner, una extraña roca que menguaba y de la que los investigadores no pudieron descubrir nada más que su extraño color a través del microscopio. Pero esa cosa estaba viva, se nutría de otros seres y mutaba toda la vida a su alrededor en algo espantoso.

«Los campesinos dicen que el erial avanza a razón de una pulgada por año, así que es posible que siga creciendo o alimentándose. Pero cualquiera que sea el demonio que se esté gestando en esas profundidades, debe amarrársele para que no pueda moverse o, de lo contrario, se extenderá rápidamente. ¿Estará acaso aferrado a las raíces de esos árboles que tratan de desgarrar el aire? Una de las historias que circulan por Arkham habla de gruesos robles que resplandecen y se agitan por la noche de un modo nada normal.«

H. P. Lovecraft siempre ha sido uno de mis clásicos pendientes así que, como fue un autor que murió antes de los cincuenta años, he aprovechado la oportunidad que me da la premisa del Reto Todos los Clásicos para volver a leerlo. Si el año pasado me atreví a romper la maldición del dios tentacular que se me resistía con La llamada de Cthulhu, esta vez he optado por un relato en el que no apareciese Cthulhu. Primero leí En la cripta, una narración muy cortita de terror, ambientada en un cementerio, que pone los pelos de punta; pero como me supo a poco, seguí con El color que cayó del espacio y, aunque más extensa, no se queda atrás en inquietante y terrorífica.

Recomiendo este relato de Lovecraft para quienes lean por vez primera al autor porque se harán una idea aproximada de qué van a encontrar en su imaginario y su prosa: misterio, horror, un desenlace poco halagüeño, muertos, seres escalofriantes y la Nueva Inglaterra de finales del siglo XIX y principios del XX. El color que cayó del espacio (en ediciones más antiguas como la mía, de Alianza Editorial, El color surgido del espacio) está ambientado en Arkham, la ciudad ficticia situada en Massachusetts que Lovecraft inventó y en cuya universidad, la también ficticia Miskatonic —de donde proceden los investigadores que analizan el meteorito—, se guarda un ejemplar del Necronomicón. Su prosa, precisamente adjetivada y con un uso excelente de las oraciones subordinadas, requiere de una buena traducción para reconocer el estilo inquietante y oscuro de un autor que, a menudo, mantiene la tensión de la trama y el horror creciente por su excelente mesura a la hora de ir desvelando al lector los acontecimientos más espantosos. Sin duda, para leer al anochecer.

Lector, perfecto para iniciarse en la lectura de H. P. Lovecraft si se quiere esquivar a Cthulhu.

También te gustará: La llamada de Cthulhu; Carter & Lovecraft; Los nombres muertos

Para los amantes del manga y para los más jóvenes de la casa, echad un ojo a la magnífica novela gráfica adaptación de Gou Tanabe, que también está adaptando otros títulos del autor, como En las montañas de la locura. Tanto el relato como la adaptación gráfica los tenéis disponibles en Librería Gigamesh.

Compartir este contenido:Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Esta entrada ha sido publicada en Blog y etiquetada como , . Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a El color que cayó del espacio, de H. P. Lovecraft

  1. Nitocris dijo:

    Hola guapísima, pues mira no sabía que lovecraft murió antes de los cincuenta años, así que me lo apunto para el año que viene y puede que lea este relato… a ver qué tal se me da…
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Sí, justo para esa premisa lo he utilizado yo ;-) Es que tampoco conozco a muchos más autores y siempre ando dándole la paliza a la pobre Rosa. Te recomiendo que primero escojas si te apetece Cthulhu o no, y luego ya el relato. Besos.

  2. margari73 dijo:

    De este autor he leído muy poquito y este relato no lo he leído. Tomo nota de él, que creo que me podría gustar. Y las ediciones de Nórdica, además, suelen gustarme mucho.
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Pues me pasa como a ti, que había leído poco de Lovecraft y andaba muy perdida de por dónde empezar hasta que me asesoraron en la librería. Ya me contarás si te animas. Besos.

  3. De los mejores relatos de Lovecraft y de mis favoritos :-)
    Me encanta ver que te vas de paseo por Arkham ;-)
    Un beso y feliz semana, Mónica.

    • Monica dijo:

      ¿Qué te parece? Yo paseando por Arkham, ¡no es nada feelgood! Jajajaja. Para las flojas como yo, necesitamos empezar poco a poco y este relato me ha encantado. Repetiré. Feliz semana! Besos.

  4. Rosa dijo:

    Pues me puede venir muy bien porque nunca he leído a Lovecraft. El terror no es un género que me atraiga, pero siento que tengo una deuda con este autor.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Me pasa igual, que no soy nada de leer terror, pero, claro, los clásicos me llaman mucho y a Lovecraft lo tenía pendiente desde hace mucho, con varios intentos fallidos de por medio. Creo que todo es saber por dónde empezar e ir poco a poco, por eso os recomiendo este relato como puerta de entrada. Besos.

  5. Marisa G. dijo:

    Cada vez que el nombre de este autor no puedo evitar pensar en mi hermano. Fue él quien me lo descubrió siendo yo adolescente. Pero lo he leído poco. Los mitos de Cthulú y una biografía gráfica. Este que nos traes no lo he leído y ahora mismo, no creo que lo haga, sinceramente. Pero, sin duda, es un autor al que me gustaría regresar. Besos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.