La Peregrina es una nave tuneladora que recibe encargos para abrir agujeros de comunicación en el espacio, una tarea que requiere precisión y aceptar cierto grado de peligro. Su capitán es Ashby Santoso, un humano exodano, pacifista y generoso, que cuida a su tripulación como si fuese su familia: Sissix, la piloto, Jenks y Kizzy, los mecánicos tecnológicos, Ohan, los navegadores, Doctor Chef, médico de a bordo y cocinero, Lovelace, la IA de la Peregrina, y el algólogo al cargo de los niveles de combustible de la nave, el insufrible Corbin. Cuando el capitán no da abasto con la burocracia oficial, contrata como asistente a Rosemary Harper, una joven humana nacida en Marte que guarda un secreto. A bordo de la Peregrina, todos respiran tranquilos al darse cuenta de que la encantadora Rosemary se integra con facilidad en su pequeña familia interespecie. Y es entonces cuando Ashby recibe un encargo que podría cambiar la suerte de todos… o llevarlos a la muerte.
«—Todo lo que puedes hacer, Rosemary, todo lo que podemos hacer cualquiera de nosotros, es trabajar en algo positivo. Es una elección que cada sapiente debe hacer cada día de su vida. El universo es lo que nosotros hacemos que sea. Depende de ti decidir qué papel interpretar. Y lo que veo en ti es una mujer con una clara idea de lo que quiere ser.
Rosemary soltó una breve carcajada.
—La mayoría de los días me despierto y no tengo ni idea de qué estoy haciendo.
Doctor Chef infló las mejillas.
—No me refiero a los detalles concretos. Nadie los adivina nunca. Hablo de lo importante. Lo que yo también tengo que hacer (…). Estás tratando de ser una buena persona.«

Becky Chambers es una escritora estadounidense que posee el don de convertir la ciencia ficción en un género cozy, esperanzador, amable y maravilloso. Hija de una astrobióloga y de un ingeniero aeroespacial, suele decir que siempre anda haciéndole un millón de preguntas a sus padres para conceder esa asombrosa verosimilitud a todo su universo literario, pero también por su inagotable curiosidad científica. Es la autora de la reconocida saga La Peregrina, de novelas cortas como Monje y robot, y de otros títulos tan maravillosos como Para aprender, si la suerte nos sonríe. Ganadora en dos ocasiones del premio Hugo (2019 y 2022), del Premio Locus (2023) y nominada en certámenes tan destacados en la literatura de ciencia ficción como el Arthur C. Clarke.
Cuenta Becky Chambers en las notas finales de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, primera novela de la saga La Peregrina, que cuando andaba por la mitad de la escritura de este libro se quedó sin trabajo. Pensó en dejarlo a medias hasta encontrar otra fuente de ingresos que le permitiera comer y pagar su alquiler, pero finalmente decidió recaudar fondos a través de la plataforma de micromecenazgo para proyectos creativos de Kickstarter, terminar la novela y autopublicarla. Cuando fue nominada al prestigioso premio Arthur C. Clarke, firmó contrato editorial para publicar este título y los siguientes de la saga. En castellano, Insólita editorial publicó los dos primeros volúmenes. Y este año tenemos la suerte de que Alianza Runas retome La Peregrina, probablemente, de principio a fin. De momento, en mayo, la estupenda y revisada traducción de Alexander Páez de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo llega a librerías.
El largo viaje a un pequeño planeta iracundo es una novela de ciencia ficción, de aventuras espaciales, pero también una ficción futurista y sociológica que reflexiona sobre los conceptos de familia, de comunidad (intergaláctica), del aprendizaje de nuestros errores como especie y de lo mucho que nos cuesta aceptar al otro o respetar otras formas de pensamiento. El estilo cálido y envolvente de Becky Chambers, sus personajes carismáticos, bondadosos pero imperfectos y ese don de la autora para volver comprensibles para los profanos en la materia las complejidades científicas hacen de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo una historia agradable, emocionante y tocada por la aventura clásica. He disfrutado especialmente de sus protagonistas, de las relaciones peculiares que se establecen entre ellos, de cada una de las aventuras que viven en cada capítulo y de la sensación de tener entre las manos un futuro clásico de la ciencia ficción más humanista.
Lectora, quiero seguir a bordo de la Peregrina.
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Todas las novelas leídas hasta la fecha de Becky Chambers me parecen una delicia y, de echo, yo diria que son feelgood espacial!!! Becky viene a recordar que hay esperanza en la bondad humana (y no tan humana) y que el futuro no es tan distópico como lo pintan. No son novelas de acción trepidante, lo que explica ella tan bien es la interacción entre personajes. Es una delicia leerla!!!!
Pues no tiene mala pinta. No es lo que suelo leer, pero si se cruza, me podría animar.
Besotes!!!
Hola, Mónica:
Este libro empecé a leerlo hará como dos años, pero lo abandoné. Quizás no era el momento. Creo que volveré a abrirlo, me parece que ahora estoy más en sintonía con él.
Beso grande.
Hola guapísima, pues me gusta lo que cuentas. Leo poca ciencia ficción, pero en general me gusta.
Me lo apunto.
Un besazo
Hola Mónica,
De verdad que, de primeras, lo del cozy y la Ciencia Ficción como que no pegan pero, a medida que hablas de estas novelas de Becky Chambers, me va pareciendo un maridaje estupendo. Me has picado mucho la curiosidad con esta autora y sus planteamientos así que lo mismo, más adelante, me subo a la nave rumbo a la aventura.
Muchos besos,
Teresa
También me ha gustado. Sin embargo, me ha faltado mucha profundidad en todos los personajes y temas, que parecían muy desconectados. Y la acción es demasiado breve. El segundo me ha gustado más.