Evelina, de Frances Burney

A finales del siglo XVIII, la joven y bella Evelina Anville viaja por vez primera a Londres con unos amigos, la familia Mirvan. Evelina, hija legítima pero no reconocida de Lord Belmont, ha nacido y crecido en el pueblecito de Berry Hill, en Dorsetshire, bajo la atenta y cariñosa tutela del reverendo señor Villars. Ajena a las frivolidades y a las modas de la sociedad londinense, queda asombrada por la vida de la ciudad: el teatro, la ópera, los bailes, la elegancia de los vestidos… Sin embargo, su inocencia pronto se ve asediada por un montón de pretendientes poco recomendables y la aparición de su grosera y estúpida abuela, madame Duval, que pone en peligro su reputación por culpa de las malas compañías y su estrechez de miras. Solo su sentido común (que destaca entre tanto descerebrado) y su bondad, junto con el apoyo del señor Villars, de la familia Mirvan y de la caballerosidad de Lord Orville, salvarán a la inexperta Evelina de caer en la vorágine de falsedades, misoginia, superficialidad y maldad que la rodea.

“—No sé para qué diantres viven las mujeres después de los treinta. Solo son un estorbo. ¿Irá usted al baile?
—Creo que no, señor.
—¿No? Entonces… ¿cómo va a ingeniárselas para pasar el tiempo?
—De una forma que su señoría calificaría como extraordinaria —exclamó la señora Selwyn—, la señorita lee.

Frances Burney (1752-1840) publicó por vez primera Evelina en 1778; lo hizo de forma anónima, preocupada porque su padre, un reputado compositor, la descubriese. Divertidísima sátira social, pese a ser la primera novela larga de la autora, Evelina ya destaca los temas habituales de la pluma de Burney: la desigualdad opresiva de la vida de las mujeres de su época y la crítica acerada a la hipócrita sociedad, sus modas y sus vacuos petimetres de salón. Pese a lo mucho que me he reído con esta genial novela epistolar, también he sufrido al entender la indefensión de una mujer en edad casadera a finales de siglo XVIII, el poco control que tenía sobre su persona y su futuro, o lo expuesta que se hallaba al escarnio, al acoso, a la pobreza… en una Inglaterra en la que lo único que importaba en cuestiones de respeto, por encima de los méritos, la valía o la moral de la persona, era el nacimiento y el patrimonio.

Burney no solo nos presenta una sociedad superficial, derrochadora y profundamente misógina, sino también ignorante y con una falta de valores morales notable. Los primos Branghton, por ejemplo, encarnan a la perfección la estupidez de aquellos londinenses que tratan con condescendencia a “la prima del pueblo” cuando ellos mismos sufren una profunda falta de mundo y de luces muy superior a la de una persona educada en casa, por muy rústica que esta sea. Madame Duval refleja a las personas ricas, pero groseras y sin cultura ni inteligencia, que desprecian a todos los demás según sus posesiones y cuya única preocupación es su aspecto. Los ejemplos de jóvenes lords disipados, acosadores sexuales, despilfarradores, ludópatas son habituales en la novela y constituyen el mayor peligro para la reputación (y salud mental) de la protagonista.

Divertida y brillante, Evelina tiene un sentido del humor a lo Tobias Smollett que me ha cautivado desde las primeras cartas. He disfrutado especialmente de los ingeniosos diálogos y de las situaciones hilarantes, así como de las fantásticas subtramas (hilarante la historia del escocés, probablemente sátira de las malas novelas románticas de la época), pero sobre todo descubriendo la importancia de la herencia literaria que legó Burney: la enorme influencia de Evelina sobre Jane Austen (atención a lo muchísimo que Orgullo y prejuicio se inspira en la novela de Burney) o sobre William M. Thackeray (La feria de las vanidades). No en vano el señor Samuel Johnson estaba prendado de la narrativa de Frances Burney.

Lector, ¿no tienes curiosidad por conocer al personaje que inspiró a Mr. Darcy?

Nota: Durante la lectura, Marisa nos hizo sospechar que Frances Burney tenía algún tipo de trauma con la peluquería de su época que había quedado reflejado en Evelina. No debía ser nada cómodo llevar esos crepados monstruosos sobre la cabeza a lo María Antonieta y, a menudo, Evelina se queja de lo que tarda en peinarse o de que a su amiga no le cabe el vestido por la cabeza por culpa del peinado. Por no hablar de la memorable escena de los bucles perdidos de madame Duval (desternillante la Drama Queen medio calva del siglo XVIII y el pobre criado rescatando un puñado de bucles postizos del barro y sosteniéndolos en las manos como una rata muerta) de la que siempre guardaré tan grato recuerdo.

Nota (II): La nota anterior se la dedico a Marisa Muñoz, que en los comentarios se queja de que no aparecen los Lost Bucles en mi reseña de Evelina. Va por ti, querida.

He leído y disfrutado Evelina con mis compañeros de lectura conjunta Cristina Roes, Dsdemona, La marmota mecánica, Jan Trotalibros, Estantería al competo, FromIsi y Marisa.

También te gustará: La expedición de Humphry Clinker; Orgullo y prejuicio; La abadía de NorthangerLa feria de las vanidades

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Evelina

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19 respuestas a Evelina, de Frances Burney

  1. Marisa dijo:

    Preciosa reseña!!! Aunque esperaba que mencionaras los bucles!! 🤣🤣

    • Monica dijo:

      Ea, ya tienes tus bucles, que he añadido unas notas al final de la reseña. ¡Que olvido tan imperdonable! Jajajajajajaja. Mira que me llegué a reír con esa escena de los bucles, para favar…
      Qué bien lo hemos pasado, ¿eh compi? Y eso que con la portada y por la sinopsis no acababa de convencerme. Me ha encantado conocer los antecedentes literarios de Jane Austen. Besos.

  2. Margari dijo:

    Curiosidad y mucha! Y más después de leerte!
    Besotes!!!

    • Monica dijo:

      Es una novela estupenda, divertida y con una inteligente crítica social y de género a la Inglaterra de la época. Burney es una autora ingeniosa y con facilidad para crear situaciones y personajes muy reveladores. Creo que te gustaría mucho, sobre todo si tienes curiosidad por la novela en la que se inspiró Jane Austen para escribir “Orgullo y prejuicio”, y por el personaje que inspiró a Mr. Darcy ;-))) Besos.

  3. Nitocris dijo:

    Hola guapísima, ya me estás picando… y encima con un libro de la editorial D´Epoca, que me encantan… madre mía!!! y encima el final que pones “lector, ¿no tienes curiosidad por conocer al personaje que inspiró a Mr. Darcy?” Eres mala, malísima… ala otro a la lista de deseos…
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Es que Lord Orville es el Mr. Darcy original, el personaje en el que se inspiró Jane Austen para su protagonista de “Orgullo y prejuicio”. Y no solo el personaje de Lord Orville, es que hay varias situaciones que son fácilmente reconocibles en la novela de Austen. Creo que “Evelina” te encantaría, por divertida y por crítica social de su época. Besos.

  4. Norah Bennett dijo:

    Pues con esta no me pillas. Para empezar, las cartas de otros no me van, me cansa. Digo de otros porque a mí me encanta que me escriban y escribir pero en novela para leer, como que no. Y por lo demás, aunque sea muy divertida, a mí me parece lo mismo de siempre.
    Besos

    • Monica dijo:

      Mira, hace un ratito pasaba por tu blog para leer la reseña de “Lagartija” y te hacía broma sobre el sarpullido que les sale a la mayoría de los lectores cuando ven la palabra relato. Tengo la sensación de que ocurre algo parecido con las palabras “novela epistolar” XD
      A mí me encantan las epistolares, pero es cierto que no recomendaría “Evelina” precisamente porque fuesen cartas, sino porque es divertida, una sátira genial de la sociedad de su época y plasma muy bien la violencia de género que sufrían las mujeres del XVIII, hasta el punto de que no podían decidir sobre su vida. Oye, ¿y no te pica la curiosidad por los antecedentes de “Orgullo y prejuicio” o “La feria de las vanidades”? ;-))) Besos.

  5. Carla dijo:

    Ay pues lo tengo en casa esperando su turno que nunca llega, me has animado con tu reseña a espabilarme, le subiré puestos
    Besos

    • Monica dijo:

      ¡Anímate, Carla! Que no te desanime su aspecto de tocharro. Creo que te lo vas a pasar en grande con esta novela epistolar. Te vas a reírs con las situaciones alocadas, con los personajes caricaturescos y con la locura imaginativa de la autora. Además te encantará Lord Orville ;-))) Ya me contarás, pero me sorprendería que no te gustase. Besos.

  6. Aylavella dijo:

    Novela epistolar de la editorial d´Epoca y recomendada por ti, novela que quiero sí o sí. Además quiero saber qué personaje inspiró al Señor Darcy…
    Besos

    • Monica dijo:

      ¡Sabía que te picaría la curiosidad! Tienes que conocer a Lord Orville y después comentamos 😉 No solo encontrarás al antecedente literario de Mr. Darcy, es que muchas de las situaciones planteadas por Frances Burney en “Evelina” se identifican perfectamente en “Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen. Además es que toda la novela es divertida y curiosísima, ya verás. Besos.

      • Aylavella dijo:

        Me ha picado mucho la curiosidad, las novelas epistolares me encantan… En cuanto pueda, me hago con ella y a leerla.
        Besos

  7. Marisa dijo:

    Joooo que me has emocionado con la dedicatoria ❤️❤️❤️❤️❤️
    Mil gracias por ser mi madrina en el grupo y por muchas otras cosas compartidas. Eres un cielo. Muack

  8. Trotalibros dijo:

    Ha sido un placer hacer esta ¡tercera! lectura conjunta con vosotros. Me lo he pasado muy bien y me ha encantado esta reseña (cómo no, tus reseñas sobre british literature son excepcionales). ¡A por la cuarta!

    Jan

    • Monica dijo:

      ¡A por la cuarta! Mira que nos lo pasamos bien :-))) Esta novela nos hubiese gustado de todas formas, pero en tan buena compañía ha sido excepcional. Sobre todo, gracias a Bego por proponerla porque creo que me hubiese pasado desapercibida si no fuese por ella. Besotes!!

  9. MH dijo:

    Estoy intentando hacer memoria porque yo juraría que comenté por aquí, pero como me interrumpen ochenta veces en el curo se ve que no le di a enviar… pues qué bien (aquí iría un icono llorando compungido).

    De todos modos ya sabes que este libro me gusta muchísimo, que me encantan las novelas epistolares, que me parece un testimonio maravilloso de cómo era la vida en Inglaterra en aquella época en general y para las mujeres en particular, y que para una austenita como yo es una gozada reconocer la influencia que tuvo esta novela en Jane.

    Frances Burney tira a dar a la sociedad superficial y esnob de la época, y es algo que me encanta. Me sigue sorprendiendo que “Evelina” siga siendo su única obra traducida al castellano… qué pena me da ver ochenta mil ediciones diferentes de los mismos libros y que sin embargo otros muchísimos no nos llegarán nunca. En fin… Me han entrado muchas ganas de releer “Evelina”. ¿Cuándo? Chi lo sa…

    • Monica dijo:

      Compartimos entonces el gusto por las novelas epistolares, y te agradezco mucho que me hablases tan bien de “Evelina” cuando te dije que iba a leerla con unos amigos y que estaba un poco “compungida” porque no sabía bien qué me iba a encontrar. Tú me quitaste el miedo inicial y resto fue leer en buena compañía ¡Lo que nos hemos reído! Es cierto lo que dices, que Frances Burney tira con bala, pero es que es tan ingeniosa… Además, muchas de sus críticas sociales son aplicables ahora, a los superficiales que solo se mueven por las modas, o esas reputaciones que se ponen en entredicho, o los catetos que se creen más listos y mejores porque viven en una ciudad en lugar de en un pueblo… En fin, me ha encantado, sobre todo descubrir “Orgullo y prejuicio” en muchas escenas, y Lord Orville… ¡qué amor! Un besote y mil gracias por pasarte a comentar.

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