Tras la máscara, de Louisa May Alcott

En el verano de 1866, la encantadora señorita Jean Muir llega a la mansión de los Conventry, en la plácida campiña inglesa, para convertirse en la institutriz de la joven señorita Bella. Con su dulce voz, su fascinante conversación y sus dones sociales, no tarda en ganarse la simpatía de toda la familia, excepto del hermano mayor y heredero al título, Gerald, y de su prometida, la señorita Lucia, a quien la corroen los celos. Pero cuando el hermano menor cae rendidamente enamorado de Jean y Gerald se ve impelido a tomar cartas en el asunto, todas sus investigaciones y precauciones derivan hacia una resolución todavía más apasionada. ¿Quién es en realidad Jean Muir? ¿De qué huye? ¿Por qué resulta tan cautivadora para los Coventry?

«—Un primer acto muy bien interpretado —susurró Gerald a su prima.
La señorita Muir se encontraba justo frente a ellos, prestando atención en apariencia a los comentarios de la señora Coventry (…). Tenía los ojos azul grisáceos, pero en ese instante parecieron ennegrecerse poseídos por un intenso sentimiento de ira, orgullo o desafío. En su rostro se dibujó una extraña sonrisa mientras hacía una leve reverencia y decía, con penetrante voz:
—Gracias. La última escena será todavía mejor.«

dÉpoca Editorial
Colección: Delicatessen
ISBN: 978-84-946875-7-0
180 páginas
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Fecha de publicación: mayo 2018

Louisa May Alcott (1832-1888) publicó Mujercitas por primera vez en 1868 y el rotundo éxito de su obra y los beneficios económicos que le reportó fueron tan notables que casi eclipsaron el resto de sus relatos y novelas. Impelida por los editores y por su necesidad de ganarse la vida y mantener a su familia, Alcott se avino a seguir escribiendo novelas de suma corrección moral para las jóvenes de su época y escogió publicar con el seudónimo de A. M. Barnard las sensation novels y misterios que tanto la divertían. Tras la máscara, que la edición de dÉpoca Editorial señala como un domestic noir victoriano, pertenece a este último tipo de narraciones de la autora.

Despojada de corsés morales y religiosos —que tanto apretaban en Mujercitas— Louisa May Alcott nos presenta a Jean Muir, una mujer con más sombras que luces, misteriosa y manipuladora, una mujer muy alejada de la criatura angelical que constituye el modelo de la fémina victoriana (y que no he podido evitar comparar con Lydia Gwilt, el personaje femenino de Wilkie Collins en Armadale). Muir es una superviviente, inteligente, hábil y con recursos psicológicos, que se convierte en la protagonista indiscutible de esta historia de suspense planteada con gran habilidad para mantener al lector en vilo y llevarlo hasta el clímax final. Y qué gran final. La excelente traducción de Rosa Sahuquillo le presta voz y fluidez a una autora que se percibe cómoda y entusiasmada con una historia distinta, casi teatral, en donde todo se dispone alrededor de su extraordinaria protagonista femenina y sus marionetas masculinas. Al igual que otras grandes autoras de su época, Louisa May Alcott se salta los cánones de su siglo y da rienda suelta a su pluma para deleitarnos con esta historia tan divertida como inesperada.

Lector, olvida Mujercitas y suéltate el pelo.

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9 respuestas a Tras la máscara, de Louisa May Alcott

  1. Marta Navarro dijo:

    Hola, Mónica. Leí esta novela hace un tiempo y me encantó. Una protagonista que rompe el cliché victoriano, con una psicología honda y muy bien definida. Sorprende mucho y da otra idea de la autora. Fantástica tu reseña. Besos.

    • Monica dijo:

      Marta, me pasó justo igual, que me sorprendió muchísimo la protagonista. Por lo que había leído de Louisa May Alcott, ya sabía que estaríamos lejos de «Mujercitas», pero no me esperaba que, como tú dices, rompiese así de bien el cliché femenino de este tipo de novelas. Muchas gracias. Besos.

  2. Hola, Mónica:
    Este tengo que leerlo, lo tengo apuntado desde hace tiempo.
    Si no lo has leído, te recomiendo «Un susurro en la oscuridad», también de la autora.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Pues no lo he leído, así que me lo llevo. Leí el año pasado «La llave misteriosa y lo que abrió», aunque era un género distinto (y te aviso que no demasiado gótico, por mucho que el marketing diga lo contrario). «Tras la máscara» te va a sorprender por la prota, ya verás ya… ;-) Besos.

  3. Rosa Berros dijo:

    La leí hace unos años y me pareció fantástica. Muy adelantada a su tiempo. Jean Muir juega sus cartas y en un mundo donde la mujer era destinada al matrimonio ella decide hacerlo de la mejor manera posible. Es decir, la mejor boda posible. No se la puede culpar por poner a su servicio las armas que la sociedad le ha otorgado.
    Decía en mi reseña «Es una mujer fuerte en un mundo que condena a las mujeres a ser seres vulnerables para dar a los hombres la satisfacción de apoyarlas con su fortaleza; es una mujer que ha decidido tomar las riendas de su destino y no dejar al albur de los astros el que un hombre se enamore de ella y la eleve de categoría social. Es, en resumen, una mujer fuerte en un mundo que la quiere débil y sometida».
    Una gran novela.
    Un beso.

    • Monica dijo:

      Sí, Rosa, yo también lo veo así, me encanta lo que comentas. Y otra de las cosas que me sorprendió fue que las lectoras llegábamos al final posicionándonos del lado de Jean Muir, por mucho que conociéramos su naturaleza. Eso es muy complicado de escribir, conseguir que el lector se posicione de un personaje tan turbio. Una novela sorprendente, sin duda. Besos.

  4. Nitocris dijo:

    Hola Mónica, leí esta novela hará un par de años o tres, antes que Armadale. Pero creo que tienes toda la razón en compararlas, aunque sea levemente, porque sí que son un par de mujeres de armas tomar.
    Muy disfrutable esta novela.
    Un besazo

    • Monica dijo:

      Me acuerdo de que leí tu reseña y pensé «esta novela tengo que leerla sí o sí». Me alegra mucho que tú también veas el paralelismo entre los personajes de la Lydia de Armadale y Jean Muir, es que tenemos tan pocos personajes femeninos de ese calibre «malvado» en la literatura del siglo XIX… Luego me acordé de la Milady de Dumas en «Los tres mosqueteros», aunque Alcott consigue darle a su personaje tal carisma que las lectoras deseamos que tenga un final feliz (no como Milady, claro, jajajaja). Besos.

  5. Rosa dijo:

    Pues yo con esta autora me he quedado en la lectura de «Mujercitas» y «Hombrecitos», y es verdad que en esas novelas el corsé moral aprieta un poco… Habrá que leer este, que por lo que cuentas tiene todos los ingredientes para que me guste.
    Besos.

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