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Me voy con vosotros para siempre de Fred Chappell
Jess vive en la granja de su familia, en Carolina del Norte, felizmente ocupado en las tareas del campo, los libros y las travesuras a las que su padre siempre acaba por invitarle. La abuela pone la comida y la disciplina, la férrea vigilancia, mamá es maestra de escuela y pasa casi todo el tiempo fuera, y papá es el compañero de juegos y trabajo que siempre ha querido tener. Cuando la granja resulta demasiado grande para ellos solos, papá contrata a Johnson Gibbs, un estupendo muchacho que no tiene problemas para adaptarse a su nuevo hogar y seguir con la tradición traviesa familiar. Y es que a veces la granja resulta un lugar demasiado tranquilo, excepto cuando la rutina se interrumpe con las excéntricas visitas de un sinfín de tíos y primos bastante peculiares; como el mujeriego tío Luden, o como el tío Gurton y su misteriosa barba, o el tío Zeno que sólo habla para contar historias, o el tío Runkin que siempre viaja con su ataúd.

«-Yo que tú no lo haría -dijo mi padre-. No creo en los malos presagios, pero meterte en los ataúdes no puede darte mucha suerte. No tengo ningunas ganas de morirme. Es como saber que tienes que ir al dentista.
-No creo que sea así. Para mí que no se oye nada. -Yo hacía mucho ruido cuando iba al dentista.
-Bueno, si lo que quieres es silencio, vas a disfrutar de lo lindo cuando te mueras. El cementerio se traga los ruidos igual que el tío Runkin se traga la comida.
Sabía a qué se refería. el tío Runkin rebañaba el plato de tal manera que te sorprendía descubrir que no se había tragado también la decoración. «
Fred Chappell, novelista y poeta, escribió Me voy con vosotros para siempre como una especie de marco, de entorno, en donde encajar su tetralogía poética Midquest (1981). Pero también es el recuerdo más divertido y conmovedor de la infancia y juventud del autor en la granja de sus abuelos en Carolina del Norte. No es difícil descubrir a Chappell en la mirada del siempre inocente Jess, en la sinceridad y ternura de sus palabras.
Me voy con vosotros para siempre es un hermoso retrato de infancia en plena naturaleza. Una historia contada con cariño y humor sobre el lado más divertido de una familia con una buena colección de pintorescos tíos, que rompen la monotonía de la vida en la granja, y hacen las delicias de tres niños (aunque dos de ellos sean adultos): Jess, Johnson y Joe Robert. La prosa de Chappell es sencilla y hermosa, tan clara como las mañanas de primavera en la granja de Carolina, y sus diálogos son precisos, delirantemente ingeniosos. Lejos de metáforas poéticas o de imágenes evocadoras, el autor se despoja de su bardo de poeta y narra con la precisión que requieren unos personajes de indiscutible protagonismo absoluto (por encima de descripciones o paisajes) durante toda la novela. El resultado es una historia llena de ternura y sonrisas que transportará al lector a las mismísimas faldas de los Apalaches.
Lector, si entras en la granja de los Sorrell te va a costar muchísimo decirles después adiós ¿Qué mejor lugar para pasar el verano que aquí?También te gustará: Una temporada para silbar; La evolución de Calpurnia Tate; Cuatro hermanas
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El libro de la señorita Buncle, de D. E. Stevenson
Corre el año 1930 en Silversteam, un pequeño y rural pueblo inglés no muy lejos de Londres, y las rentas de la señorita Barbara Buncle han sufrido un severo revés en los duros años de la Gran Depresión. Preocupada por sus finanzas decide escribir un libro y probar suerte en la editorial londinense del señor Abbott para ganar algo de dinero. El señor Abbott lee El perturbador de la paz y concluye en que es una novela estupenda que probablemente le reporte grandes beneficios así que acepta publicarla bajo el seudónimo de John Smith. El problema es que la señorita Buncle no tiene imaginación y su libro no es más que el fiel retrato, una certera sátira muchas veces, de los habitantes del tranquilo Silverstream. Por mucho que Barbara haya cambiado el nombre del pueblo y el de los personajes, cuando los vecinos de Silverstream empiezan a leer la novela estalla el escándalo ¿Quién es John Smith? ¿Cómo se atreve a decir semejantes cosas de ellos? Y aunque algunos salen bien parados, una pequeña camarilla, liderada por la temible señora Featherstone Hogg y el iracundo señor Bulmer ponen en marcha un ofendido comité para desenmascarar a John Smith y darle su merecido por las mentiras que cuenta sobre ellos en El perturbador de la paz.

Dos solteras maduras que deciden comprarse pantalones y hacer un viaje a Samarcanda; una anciana con peluca que le pone pectina a su mermelada casera para que espese; un comandante retirado que de repente se da cuenta de que lleva años enamorado de su hermosa vecina; o una señora pretendidamente respetable que en su juventud fue corista, son algunos de los secretos que Barbara Buncle destapa en el siempre tranquilo Silverstream. Dorothy Emily Stevenson (1892-1973), hija de un primo de Robert Louis Stevenson, publicó El libro de la señorita Buncle en Londres en 1934 y fue un rotundo éxito. Y es que el alboroto que organiza Barbara Buncle en su pequeño pueblo inglés no tiene parangón.
El libro de la señorita Buncle es una estupenda e inteligente comedia escrita con precisión, elegancia y mucho encanto. La prosa de Stevenson es impecable, serena, acertadamente afilada e inocentemente disfrazada de sencilla crónica. Una sátira sobre la hipocresía y las miserias humanas más escondidas de las pequeñas comunidades escrita para hacer sonreír al lector y buscando siempre su complicidad. Quizás no tan ácida como La hija de Robert Poste, o tan pesimista como La librería, la novela de D.E. Stevenson se sitúa en la línea del mejor humor inglés literario de la primera mitad del siglo XX. El lector disfrutará del estilo personalísimo de esta autora, caracterizado por la sutileza de su burla, el sugerir más que explicitar algunas situaciones, y la delicada ternura en la que envuelve a sus personajes. Una novela divertida, inteligente y brillantemente escrita que se gana el favor del lector desde el primer capítulo. Sin duda, una perla de la literatura que merece la pena disfrutar en días nublados.
Lector, tómate unos días de vacaciones en Silverstream, donde la realidad supera a la ficción, y verás qué difícil te resulta decirle adiós a la encantadora señorita Buncle. Una historia estupenda.
También te gustará: La hija de Robert Poste; El mayor Pettigrew se enamora; La librería; Doctor en Irlanda; Mr. Rosenblum sueña en inglés
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Mr. Rosenblum sueña en inglés de Natasha Solomons
Jacob Rosenblum y su esposa Sadie consiguen escapar de Berlín en 1937 y desembarcar en Inglaterra. Los oficiales de inmigración les entregan una lista sobre cómo integrarse en la sociedad inglesa (cómo vestirse, cómo hablar del tiempo, cuándo tomar el té), que Jacob sigue punto por punto y va ampliando a la luz de su experiencia en su nuevo país. Ocho años después de la Segunda Guerra Mundial, Jacob se ha convertido en Jack, tiene una niña preciosa totalmente inglesa y un próspero negocio de alfombras de alta calidad, y aunque Sadie arrastra la tristeza de haber perdido a toda su familia en Alemania, ha vuelto a cocinar. Pero el sueño del señor Rosenblum sigue siendo poder hacerse socio de un club de golf y parece que ninguno de los clubs ingleses está dispuesto a aceptar a un señor judío, por muy británico que éste se sienta. Dispuesto a cumplir su anhelo, Jack invierte todo su dinero en una pequeña casa en la campiña junto con unos terrenos asilvestrados que piensa convertir en su propio campo de golf con club incluido. Entusiasmado, inicia correspondencia con uno de los mayores expertos de golf del mundo anglosajón para solicitar su consejo y se pone manos a la obra. Pero pese a su encanto e ilusión, ni sus vecinos, ni el lord del lugar, ni el misterioso cerdo lanudo de Dorset parecen dispuestos a ponerle las cosas fáciles al señor Rosenblum.

Al igual que en la estupenda La viola de Tyneford House, Natasha Solomons vuelve a tirar del hilo de sus historias familiares para regalar al lector una novela extraordinaria llena de ternura, de ilusión, de superación pese a la desgracia, y de la mejor literatura. Solomons vuelve a descubrir al lector la difícil situación de los judíos alemanes que, pese a que lograron escapar del horror nazi y llegar a Inglaterra, siguieron estando señalados como enemigos y ciudadanos de segunda. Pero el protagonista de Mr. Rosenblum sueña en inglés tiene un espíritu indomable y no está dispuesto a dejarse arrinconar por ningún inglés racista. La mejor arma de Jack Rosenblum es su tesón pero también su mirada inocente, una voluntad inquebrantable por ver siempre lo mejor de los demás y obviar el rechazo racial que encuentra a su paso. Es un personaje empeñado en ser feliz, así como su esposa Sadie está empeñada en todo lo contrario, que sigue adelante con los planes de hacer realidad sus sueños. Su fuerza es tan contagiosa que pronto halla aliados allí por donde pasa, como Basset o Curtis o el mismo cerdo lanudo, y al final, aunque todo parezca imposible, a punto de derrumbarse, las cosas salen bien (aunque no como esperaba).
Leer a Natasha Solomons es un placer, no solo por el encanto y el cálido humor de sus historias sino también por su estilo personalísimo y cuidado que dota a cada palabra de precisión y sensibilidad calculadas. Sus diálogos son geniales, tocados por la flema británica de sus personajes, y sus situaciones y personajes están llenos de colorido, de originalidad y de una excentricidad que atrapa al lector sin condiciones. Narrar las peripecias de los judíos exiliados a Inglaterra en los años 30 del siglo pasado, sin caer en el melodrama pero con cierta mirada crítica, hacen de sus dos novelas historias únicas, delicadamente humanas y apasionadamente distintas.
Lector, no te pierdas la oportunidad de formar parte de la construcción del campo de golf más accidentado de toda Inglaterra. Únete a Jack en una noche estrellada y descubre si todavía eres capaz de creer en los cerdos lanudos de Dorset.
También te gustará: La viola de Tyneford House; El mayor Pettigrew se enamora; La hija de Robert Poste
La evolución de Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly
Calpurnia Virginia Tate tiene casi doce años, es la única chica de siete hermanos y vive en Caldwell, condado de Fentress (Texas), en medio de enormes cultivos de algodón y pacanos. Durante el caluroso verano de 1899, en el umbral del nuevo siglo, Calpurnia empieza a hacerse preguntas sobre su entorno, su familia, sobre si misma y sobre el medio natural que la rodea. Curiosa, perspicaz y dotada con un afilado sentido de la observación, comprende que sus inquietudes científicas y personales no van a encontrar respuesta en ninguno de sus hermanos y mucho menos en su madre, obsesionada con la calceta y las labores de «una futura señorita». Cuando Calpurnia supera el respetuoso temor que a todos los miembros de su familia les provoca el abuelo y se atreve a llamar a la puerta de su laboratorio en busca de información sobre El origen de las especies de Charles Darwin, entrará en un mundo extraordinario donde la naturaleza es protagonista y el método deductivo la llave maestra de sus pesquisas. El capitán Walter Tate, respetado superviviente de la guerra de Secesión, estudioso naturalista, inventor de la limpiadora y miembro de una nueva organización de caballeros denominada National Geographic Society, encontrará en su única nieta una fiel compañera de pesquisas y colaboradora en la búsqueda de nuevas especies. Pero la Texas de principios de siglo, pese a la llegada del teléfono, el automóvil y la Coca-Cola, todavía no concibe que la ciencia lo sea todo para una chica y Calpurnia deberá luchar contra calcetines, recetas de cocina, clases de piano y preceptos morales para seguir fiel a si misma.

A través de la voz y los ojos de Calpurnia, una original chica de once años de Fentress a punto de entrar en el nuevo siglo XX, el lector se embarca en un maravilloso viaje por las ilusiones y esperanzas de una pequeña pionera de la ciencia, pero también de un alma curiosa que sabe ver con acierto en los demás. La evolución de Calpurnia Tate es una historia excepcional y brillante, una narración evocadora y única para un público adulto que añora aquel momento perfecto en el que se tumbaba a leer las aventuras de Verne, Defoe o Stevenson con una manzana y un buen trozo de pan de chocolate que duraba toda la tarde. Jacqueline Kelly teje con frescura y calculada inocencia una historia de descubrimiento, de aventura, de una familia- a veces de un pueblo entero- que surge de lo cotidiano y se convierte en pura magia. Calpurnia explica su mundo, reflexiona, se hace preguntas y se convierte en cómplice de un lector al que no le queda más remedio que caer rendido a sus inquietos pies. La autora adapta prosa y estilo al servicio de la voz de su protagonista, con tanta gracia y acierto que la magia se obra desde la primera hasta la última frase. Al estilo de Una temporada para silbar o Cuatro hermanas, Kelly recrea un universo especial y perfecto, tocado por el paisaje, clima, flora y fauna de Texas (en lugar de Montana), con el mismo efecto hipnótico sobre un lector que se sumerge con facilidad y entusiasmo en el peculiar mundo de Calpurnia y participa de sus vivencias. Los amoríos de los hermanos de Calpurnia, la llegada del teléfono al pueblo (ese invento del buen amigo del abuelito, el joven Alex), el descubrimiento de una nueva especie de algarroba o el primer sorbo de coca-cola, son muchas de las historias que hacen grande esta extraordinaria novela de Kelly. Pero sin duda, el hecho de que la historia de Calpurnia transcurra en el último año del siglo XIX, en plena revolución científica y de cambio en todos los sentidos, y su singularidad como niña lejos de los cánones que le impone su sociedad (encarnados en la voluntad de su madre por enseñarle a ser una buena ama de casa) son los dos puntales en los que descansa la arquitectura de la trama y que constituyen el trasfondo crítico y más divertido de la historia. Se trata de una lectura diferente, cálida como una taza de chocolate caliente, rica como la nata montada y evocadora como las notas de la canela. Sencillamente, una pequeña joya de la literatura que despertará muchos recuerdos -y sensaciones- infantiles en el lector más atento.
Lector, no te dejes engañar por la edad de la protagonista porque Calpurnia cuenta mucho más de lo que ella cree. Sólo una mirada adulta disfrutará de todos los detalles de esta estupenda historia ¿Cómo vas a resistirte a conocer a una niña de once años que se muere por leer El origen de las especies y descubre la compresión del tiempo de las zarigüeyas?
También te gustará: Una temporada para silbar; La niña que iba en hipopótamo a la escuela; Cuatro hermanas
