Archivo del Autor: Monica

Seis mujeres criminales, de Elizabeth Jenkins

Madame Sarah Rachel Leverson abrió un salón de belleza en el Londres victoriano y estafó miles de libras a sus clientas con tratamientos fraudulentos, complicados engaños matrimoniales y chantaje. Apenas sabía leer y escribir, pero se las apañó bastante bien para burlar a la justicia durante décadas. En el siglo XIV, Alice Perrers, amante del rey Eduardo III, saqueó sistemáticamente todas las residencias reales y las joyas de la corona. Su ambición no conocía límites, ponía a su nombre propiedades de nobles sin herederos o caídos en desgracia, y se ganó la antipatía de toda Inglaterra. Lady Tehodosia Ivie, en el siglo XVII, falsificó actas de propiedades y pleiteó hasta la muerte por quedarse con terrenos y fincas que jamás fueron suyos. Frances Howard, condesa de Somerset, educada en la corte del rey Jacobo I (1566 – 1625) como moneda matrimonial de cambio, tomó las riendas de su propio destino deshaciéndose de su marido, uniéndose a otro hombre más poderoso y envenenando a cualquiera que pusiese en peligro su influencia sobre la corona, su poder político o sus riquezas. Jane Webb fue la carterista más hábil en las calles del Londres victoriano y la adorada y admirada líder de una banda de ladrones y estafadores. En el último tercio del siglo XIX, Florence Bravo no solo fue durante años la reputada amante de un famoso médico sino que se casó dos veces y estuvo en el punto de mira de los jueces en el llamado Misterio de Balham —historia que Elizabeth Jenkins desarrollaría con más detalle en su novela La historia del doctor Gully— justo cuando su segundo marido amenazaba su independencia económica y personal.

«Además de al severo castigo si lo atrapaban, el ladrón se enfrentaba a condiciones espantosas si se resignaba a la pobreza. Los barrios bajos del Londres del siglo XVIII eran quizás los más sórdidos que se hayan conocido, pues el hacinamiento en las áreas urbanas ya era una realidad, pero no así los programas estatales de beneficencia (…). Johnson calculó a grandes rasgos que mil personas morían de hambre cada año en Londres. entre el frío, el hambre y las enfermedades, las propias cárceles, por horribles que fueran, no infundían un gran temor a los habitantes de un barrio bajo del siglo XVIII, y el riesgo de la horca no disuadía de un cambio que podía reportar un puñado de guineas; o, lo que es lo mismo, vino, carne, fuego, ropa decente y una buena cama.«


Rara avis. Alba Editorial
Traducción de Daniel de la Rubia
Ensayo histórico, biográfico, judicial
Fecha de publicación septiembre 2024
304 páginas
ISBN: 978-84-1178-091-9

Elizabeth Jenkins (1905 – 2010) fue una novelista y ensayista británica, que estudió en Cambridge, ejerció de profesora y se relacionó con el círculo de Bloomsbury. Durante la Segunda Guerra Mundial, desarrolló labores de ayuda humanitaria y fue una de las fundadoras de la Jane Austen Society. Autora de las biografías de personajes tan relevantes en la ciencia y la cultura como la propia Jane Austen, Henry Fielding o Joseph Lister, siempre se interesó por el true crime histórico: entre otros, publicó Harriet, en 1934, libro en el que reconstruye el «misterio de Penge», un caso judicial de época victoriana, o La historia del doctor Gully, en 1972, en el que desarrolla el caso de Florence Ricardo y el «misterio de Balham». Elizabeth Jenkins publicó por primera vez, en 1949, Seis mujeres criminales, un estudio judicial y social de casos concretos de crímenes reales ocurridos en distintas épocas históricas, en Inglaterra.

Seis mujeres criminales es un ensayo histórico que atrapa por el estilo directo y cautivador de Elizabeth Jenkins, por la excelente documentación de cada uno de los casos reales en diferentes épocas pasadas y por la peculiar personalidad de sus protagonistas. Jenkins se aproxima a estas personas desde la psicología y las circunstancias de la época, pero también dentro del marco socio-económico y de género en el que existieron. Carteristas, timadoras, ladronas, falsificadoras, asesinas… sus seis criminales son figuras carismáticas, misteriosas, singulares, de las que se sabe más por sus actos y sus respectivos procesos judiciales que por su propia voz, de la que apenas queda registro. De ahí que la cuidadosa labor de reconstrucción de sus vidas y personalidades sea tan admirable. Y si bien es cierto que a menudo se detecta cierto tono de simpatía hacia estas protagonistas —sobre todo en el caso de la magistral carterista victoriana Jane Webb, probablemente porque, en su caso, poseía un toque romanticista a lo Robin Hood y la alternativa de una vida dentro de los cauces de la ley le hubiese supuesto una existencia inhumana—, no se trata de una justificación de sus respectivos comportamientos sino de un intento de comprensión hacia quienes Charles Dickens ya señaló como «nacidas sin apenas oportunidades».

Con una pluma elegante y ágil, un encanto magistral para narrar anécdotas e incorporar una vasta documentación con gracia y naturalidad, Elizabeth Jenkins refleja en este ensayo su interés de una manera humana y empática. Un ensayo ameno y apasionante que a menudo se presenta como una investigación sobre unas mujeres que se quedaron fuera de los libros de Historia pese a haber sido hijas de su tiempo y, algunas de ellas, parte del poder en las sombras que rigió el destino de Inglaterra.

Lectora, el mejor ensayo histórico que he leído este año.

También te gustará: Ladronas victorianas; Breve historia de Inglaterra; Las cinco mujeres; El gran robo del tren

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 2 comentarios

Mudlarking, de Lara Maiklem

La definición de mudlark es la de una persona que rebusca restos aprovechables en el lodazal de un río o puerto. En Londres, el Támesis es un río de mareas: una diurna y otra nocturna. Las aguas tardan unas seis horas en subir río arriba y casi siete en regresar al mar, y entre subidas y bajadas, el nivel de sus aguas ronda los cinco metros de diferencia. Es entonces, con el cauce en horas bajas, cuando los buscadores de tesoros recorren las orillas. Lara Maiklem dedica un capítulo a cada uno de los accesos al curso del Támesis en el corazón de la ciudad, desde Hammersmith hasta Tilbury (incluyendo la cabeza de la marea, en Teddington, pese a las esclusas, y el estuario), contándonos la historia del río en esos puntos, pero también sus hallazgos históricos más valiosos: pipas de mar, el zapato infantil de época Tudor, monedas de todas las épocas, cuentas de collares isabelinos, herramientas romanas, objetos religiosos medievales, anillos posy… Londres fue punto estratégico de civilizaciones desde la época romana hasta nuestros días y, como señala Lara Maiklem, el Támesis es el paisaje arqueológico más largo de Inglaterra.

«Solo estábamos el río y yo, y me invadió una sobrecogedora sensación de confort, de llegar por fin a casa. Resultaba que mi compañero de juegos había estado conmigo todo ese tiempo. Tardé todavía algunos años más en descubrir la orilla, pero en medio de aquella ciudad sucia, ruidosa y emocionante había encontrado algo familiar: un lugar salvaje y melancólico con un cielo abierto de par en par. Allí encontré el espacio y la soledad que necesitaba para compensar el bullicio y el caos que perseguía mi gemela urbana, podía conectar con la naturaleza y unir las dos partes de mi cuerpo.«

Lara Maiklem se mudó de una granja lechera en su Surrey natal a Londres, a finales de los años noventa. Cuenta que la metrópolis y el estrés del trabajo la abrumaban hasta que vislumbró el Támesis, esa línea brillante y nítida de sosiego natural cruzando la ciudad. De contemplar el río a interesarse por las actividades de los mudlarks fue todo uno y allí encontró más que una afición: una forma de entender el pasado y preservar la memoria. Publicó su primer libro, Mudlarking. Historia y objetos perdidos en el río Támesis, en 2019 y se convirtió en bestseller del Sunday Times. En 2020 fue galardonado con el Indie Book Award for Non-Fiction. Capitán Swing lo publicó en castellano en enero de 2023, con la magnífica traducción de Lucía Barahona, con quien tuve el placer de charlar al respecto en la Feria Literal de ese mismo año. Tras mi mudanza, fue el primer libro que una amiga muy querida me regaló para estrenar las estanterías de mi nuevo hogar. Y adelanto que, de momento, es el mejor ensayo que he leído en este 2025.

Mudlarking es un ensayo histórico, pero también casi un diario de una buscadora de tesoros. Resulta una lectura fascinante porque cuenta anécdotas geniales y peculiares, como la de la tipografía Doves, la más hermosa del mundo y perdida para siempre en el fondo del río, o la de los fósiles de los dientes de tiburón blanco gigante, o la de la rebuscadora victoriana Peggy Jones, entre otras muchas historias extrañas y maravillosas. Lara Maiklem tiene el don de narrar con un estilo cercano y elegante, con un tono personal que apela a la complicidad del lector. Posee el encanto de las grandes narradoras de cuentos, por eso sabe convertir la Historia, sus protagonistas y los hallazgos arqueológicos en parte de un misterio que resuelve con belleza, cariño y cierto punto de nostalgia. Leer este ensayo es acompañar a los mudlarks en su caza del tesoro durante una mañana gris, justo antes de que la niebla se levante y un sol tímido se refleje en un extraño objeto de cristal de épocas pasadas, como un eco fantasmal a punto de contarnos una historia.

Lectora, un paseo extraordinario y misterioso por las orillas del Támesis.

P. D.: El personaje secundario de Flo en la saga de Jonathan Stroud, Agencia Lockwood, es una mudlark.

También te gustará: Londres bajo tierra; Una tumba con vistas; En casa; La terrible historia de las cosas bellas

Publicado en Blog | Etiquetado , | 2 comentarios

¿El gato se comerá mis ojos?, de Caitlin Doughty

Caitlin Doughty, escritora estadounidense y directora de una funeraria, contesta en este divertido libro de divulgación científica y humanística un montón de preguntas formuladas por niños sobre la muerte y los entierros. En un tono desenfadado, siempre con naturalidad, satisface la curiosidad de los más pequeños sobre qué le pasaría al cuerpo de un astronauta si muriese en el espacio, si los seres humanos pueden pedir que los entierren junto a sus mascotas más queridas, a qué huelen los muertos y las momias, cómo es la descomposición de un cadáver y qué bacterias intervienen en el proceso, qué probabilidades hay de que a una persona en coma la entierren por error, qué pasa cuando un cementerio está demasiado lleno y ya no caben más cuerpos, qué ocurre cuando un soldado muere muy lejos de su casa y no es posible encontrar su cuerpo, etc.

«No podemos hacer que la muerte sea divertida, pero sí podemos hacer que aprender sobre la muerte sea divertido. La muerte es ciencia e historia, arte y literatura. ¡Es un puente que une a todas las civilizaciones y a la humanidad por completo! Mucha gente, yo incluida, cree que podemos controlar algunos de nuestros miedos aceptando la muerte, aprendiendo sobre ella y haciendo tantas preguntas como sea posible.«

Caitlin Doughty es defensora de la reforma de la industria funeraria pues piensa que en la actualidad las familias se sienten ajenas al proceso del entierro de un ser querido, es demasiado caro y tiene un impacto negativo en el medio ambiente. En 2011, Doughty fundó The Order of the Good Death para reivindicar un mayor respeto a los deseos mortuorios de los fallecidos y de sus seres queridos o explorar métodos alternativos de cremación y entierro sostenibles para la salud del planeta (como el compostaje humano o la acuamación).

Aunque ¿El gato de comerá mis ojos? responde a la curiosidad de niños y adolescentes, lo cierto es que la autora escribe con tanta delicadeza, sentido del humor y naturalidad, y se atiene con tanta racionalidad a principios científicos y humanísticos para sustentar sus respuestas, que resulta un libro perfecto para los lectores de cualquier edad. Doughty dice que si los lectores sabemos qué contiene el líquido de embalsamar o qué hace un forense, ya sabemos mucho más que la gran mayoría de personas de todo el mundo sobre la muerte. Y es que, a medida que entramos en la edad adulta, la curiosidad se supedita los tabús y pensamos que preguntar sobre entierros y cadáveres es raro y morboso. Me ha parecido una lectura muy interesante y esclarecedora desde el punto de vista de la divulgación científica; y un libro muy necesario para reflexionar alrededor de tradiciones y rasgos culturales mortuorios y preguntarnos qué deberíamos cambiar en beneficio de nuestro planeta y nuestros descendientes. Si los vivos a veces nos comportamos como una plaga para el planeta, intentemos dejar de serlo una vez muertos.

Lectora, ciencia y cultura de lo más natural.

También te gustará: Una tumba con vistas; De matasanos a cirujanosSangre en el foro

Publicado en Blog | Etiquetado , | 1 comentario

Amberwell, de D. E. Stevenson

Amberwell, la hermosa mansión rodeada de naturaleza en el corazón de las Highlands escocesas, es el hogar familiar de los Ayrton, quienes desde el siglo XVIII, generación tras generación, han aportado su correspondiente mejora patrimonial. Los padres de Roger, Tom, Connie, Nell y Anne han decidido contribuir con una fuente ornamental para sus jardines. La noche de la inauguración de la fuente, el matrimonio Ayrton invita a sus amigos más cercanos, pero con su rigidez y frialdad habituales, dejan fuera de la celebración a sus cinco hijos. Los dos chicos hace tiempo que se fueron a estudiar y solo vuelven a Amberwell durante las vacaciones, pero las tres chicas parecen condenadas a pasar el resto de sus vidas marginadas, olvidadas en el segundo piso, al cuidado de Nannie y sin que a sus padres les importe su futuro. Pero soplan aires de guerra en el continente y aunque el bastión escocés siga siendo un refugio en los malos tiempos, ha llegado el momento de que los cinco hermanos Ayrton se sobrepongan a la gélida indiferencia de sus padres y se encuentren a sí mismos.

«Esas niñas nunca se divierten, se pasan un año tras otro encerradas allí arriba, me extraña mucho que su madre las reconozca siquiera. No les cambiaría el sitio por nada del mundo (…) ¡Hasta el perro vive mejor que ellas! Le dejan tumbarse en la alfombra de la chimenea.«

Dorothy Emily Stevenson (Edimburgo, 1892 – Moffat, 1973) fue una escritora escocesa que contribuyó con maestría al género British Feelgood a lo largo de buena parte del siglo XX. Hija y nieta de afamados ingenieros navales y constructores de faros (el Robert Stevenson que se menciona en Amberwell como artífice del faro de Bell Rock, en costas escocesas, es su abuelo), no lo tuvo tan fácil para iniciarse en la carrera literaria como uno de los primos de su padre, Robert Louis Stevenson. Aunque Dorothy anhelaba ir a la Universidad su familia prefirió educarla en casa, con una institutriz, al igual que las niñas Ayrton. No pudo dedicarse a escribir con total libertad hasta que no abandonó la casa paterna para casarse con el capitán James R. Peploe. Autora de El libro de la señorita Buncle (1934), Las cuatro Gracias (1946) o Villa Vitoria (1949), entre otras muchas obras, D. E. Stevenson invitaba al lector a sentirse en un lugar seguro, entre personajes agradables y situaciones que, a diferencia de la vida real, terminaban de forma justa. Probablemente porque le tocó vivir un siglo marcado por el horror de las dos guerras (y postguerras) mundiales, años en los que los finales felices escaseaban, la autora se convirtió en el brillante exponente de una literatura concebida como refugio, en donde era posible encontrar la felicidad en los gestos sencillos (pero grandiosos) y sacar a relucir la mejor versión de uno mismo con la valentía y el coraje de la vida cotidiana. Como escribió en Villa Vitoria, sus historias y las dificultades de sus protagonistas «se parecían mucho a las del ancho mundo, solo que vistas desde el otro lado del telescopio.«

D. E. Stevenson publicó Amberwell por vez primera en 1955, siendo ya una escritora con una sólida y reconocida carrera literaria (en parte, gracias al gran éxito que le procuró El libro de la señorita Buncle). Es la historia de la familia Ayrton, de cómo sus cinco hijos se convirtieron en unas personas mucho mejores que sus padres, pese a la desolación de la Segunda Guerra Mundial, aprendieron a cuidar los unos de los otros y consiguieron no repetir los patrones paterno-filiales con su propia descendencia. Amberwell y sus jardines, los paisajes escoceses, protagonizan un hogar sanador, bastión de paz en contraposición a un mundo totalmente destrozado por la guerra. Cada vez que leo una nueva novela de D. E. Stevenson pienso que es mi preferida, tal vez, porque las leo siguiendo el orden cronológico de su escritura y la autora crece y se supera en cada libro. Amberwell no ha sido la excepción, me ha resultado una lectura maravillosa de principio a fin, escrita con elegancia y delicadeza y con unos personajes con los que me encantaría tomar el té y charlar. La maestría de Stevenson es tal que es capaz de mostrar la realidad de Gran Bretaña en plena guerra mundial sin perder ni un ápice de esperanza.

Lectora, la reina indiscutible del British Feelgood.

También te gustará: Villa Vitoria; Las cuatro Gracias; El libro de la señorita Buncle; El matrimonio de la señorita Buncle

Publicado en Blog | Etiquetado , , , , | 3 comentarios

El misterio de Salem’s Lot, de Stephen King

Cuando era pequeño, Ben Mears vivió un tiempo con su tía en Salem’s Lot y sufrió una aterradora experiencia al colarse en la siniestra casa Marsten. Ya adulto y convertido en autor de cierto renombre, Ben vuelve a Salem’s Lot con la idea de escribir una novela sobre el turbio pasado de la casa, pero se encuentra con un misterio mucho mayor: un perro negro empalado en la verja del cementerio, un niño extraviado, las extrañas muertes relacionadas de algunos habitantes del pueblo y la posterior desaparición de sus cadáveres. Cuando Matt Burke, el sensato profesor de instituto de Salem’s Lot, le cuenta qué está pasando, a Ben le resulta imposible de creer… excepto porque todo encaja y porque sus recuerdos infantiles le susurran al oído que existen fuerzas malignas más allá de la comprensión humana.

«A uno le enseñaban que esas cosas no podían ser; que las cosas como la Cristabel de Coleridge o el siniestro cuento de hadas de Bram Stoker no eran más que la urdimbre y la trama de la fantasía. Claro que existían los monstruos; eran los hombres que en seis países apoyaban el dedo en los botones nucleares, los secuestradores, los genocidas, los violadores. Pero esto no. Uno sabe que no es así. Que la marca del diablo que tiene una mujer en el pecho no es más que una verruga.«

Stephen King (Portland, Maine, 1947) publicó por primera vez El misterio de Salem’s Lot en 1975 y en pocos meses se convirtió en un éxito de crítica y ventas. En la actualidad, esta novela, la segunda del autor, se considera un clásico de la literatura del terror, un homenaje moderno a Drácula, de Bram Stoker, ambientada en un pueblo ficticio de Maine y con numerosas referencias a otros clásicos del género. La leí cuando cursaba Periodismo en la universidad y aunque me dio bastante miedo —por suerte para mí, menos que Cementerio de animales— se quedó como una de mis novelas preferidas sobre vampiros de todos los tiempos. He disfrutado mucho con su relectura, creo que incluso más que la primera vez que cayó en mis manos.

Stephen King narra con su soltura característica —increíble que sea su segunda novela— los entresijos inconfesables de un pueblo dormitorio de Maine que no está precisamente poblado por ángeles, ni siquiera antes de la llegada del vampiro. Con una facilidad pasmosa, el autor caracteriza a un buen número de personajes, antes y después de su transformación, invitando al lector a asomarse a sus miserias y misterios privados. La tensión y el suspense se incrementan en cada capítulo gracias al buen pulso narrativo de King, a sus tremendas escenas terroríficas (a destacar la de Danny Glick rascando la ventana de Mark Petrie, o la primera vez que Ben utiliza una estaca para dar paz a un vampiro), a la cuenta atrás para detener el Mal antes de que sea demasiado tarde y a la regla de oro de las buenas novelas de misterio: el lector siempre va por delante de los protagonistas respecto a lo que está sucediendo en Salem’s Lot. King utiliza en favor de su trama y sus personajes la mitología vampiríca clásica trasladada a la ambientación coetánea de 1975, reflexionando alrededor del terror de los veteranos de la guerra de Vietnam, el desencanto del mandato de Nixon, la pérdida de fe o la violencia soterrada de una sociedad que esconde sus peores crímenes en la intimidad de sus casas con jardín. Como detalle singular que me gusta especialmente, a diferencia de lo que ocurre en la novela de Bram Stoker, en Salem’s Lot la fuerza primigenia benévola que combate el mal resulta visible para los protagonistas.

Lectora, un clásico de terror que te asustará siempre.

También te gustará: Drácula; Drácula. El origen; El monstrumólogo; Los archivos de Van Helsing; El infierno y Texas; La historiadora

Publicado en Blog | Etiquetado | 3 comentarios