Novelas
Publicadas
Archivo de la etiqueta: Fantasía
Las crónicas del viajante. El pasajero 19, de Carlos Vila Sexto
Miguel despierta sin memoria, en un vagón de tren, junto al cadáver de una chica. No recuerda nada, ni siquiera cómo ha llegado hasta el Tren del Norte, un sofisticado tren de lujo que inaugura su primer recorrido, de Bilbao a Ferrol, desafiando al huracán Hortensia. Perseguido como sospechoso de asesinato, no le queda más remedio que iniciar una desesperada investigación que lo exonere de haber matado a la chica antes del final del trayecto. Perseguido por Bouzas, el jefe de seguridad de Docampo y Méndez, los socios responsables del Tren del Norte que se hallan a bordo junto a periodistas y políticos en el viaje inaugural, Miguel descubrirá un mortífero complot alrededor del tren además de recuperar sorprendentes retazos de su memoria y comprender, al fin, qué demonios hace a bordo de ese tren.
«El puente que habían cruzado ya quedaba atrás, pero con la velocidad que el tren llevaba en ese momento, una caída podía resultar mortal. Llegó al final del vagón y sin pensarlo saltó al siguiente. Cuando aterrizó, se dio cuenta de que el fugitivo había aumentado su ventaja.
Antes o después llegaría al final del tren, y entonces estaría atrapado. Pero precisamente por esto pudiera ser que su intención fuera llegar a la máquina y secuestrarla. Aquel hombre había matado a la secretaria del presidente del ferrocarril. Podría ser un hecho aislado…, o parte de un plan. En cualquier caso, Bouzas no podía esperar a descubrirlo. Fijó bien los pies para incorporarse, levantó su arma, apuntó… y disparó una sola vez, apenas un segundo antes de que el tren desapareciera en el interior de un túnel.«
Edebé
ISBN: 978-84-683-3528-5
320 páginas
Fecha de publicación: octubre 2018
No te pierdas el booktrailer AQUÍ
Carlos Vila Sexto (A Coruña, 1977) es escritor y guionista de series televisivas como Motivos personales, Los misterios de Laura o Presunto culpable. El pasajero 19 es la primera entrega de la trilogía Las crónicas del viajante, una trepidante aventura de misterio y suspense que mantiene al lector pendiente de cada sorprendente giro de la primera a la última página.
Aunque no sepas nada del autor, la premisa de esta novela ya es toda una tentación: viaje en tren bordeando el mar Cantábrico en medio de un huracán, el misterio del pasajero que despierta sin memoria junto a un cadáver, las persecuciones, la investigación del crimen,… Hacía tiempo que no me encontraba con un thriller tan fresco y sorprendente, con esa ambientación tan romántica (¡en un tren, lloviendo a mares!) y unos personajes tan carismáticos, cada uno con sus propios demonios y misterios. La investigación del protagonista a contrarreloj, porque en cuanto el tren llegue a Ferrol todos los sospechosos se marcharán y entrará en juego la policía, es el principal punto de tensión. Pero las respuestas que irá obteniendo en sus pesquisas no harán más que incrementar el suspense hasta llegar a un clímax final que deja boquiabierto al lector.
No voy a desvelar mucho más de esta novela porque sus giros argumentales son otro de sus puntos fuertes y si os cuento más de la trama, o de los extraños descubrimientos del protagonista, temo que os los perdáis. El pasajero 19 es una novela young adult de ritmo trepidante estupendamente sostenido por Carlos Vila Sexto, un experto en plantear misterios y en dibujar personajes sólidos. Una historia que bien podría llevarse a la pantalla por la plasticidad de sus imágenes (atención a las escenas de acción sobre el techo del tren, o a los últimos capítulos en el vagón de equipajes) y por la experiencia profesional del autor. Ah, sí, y con un final que te va a dejar con muchas ganas de seguir leyendo el resto de la trilogía.
Lector, un estupendo thriller de ferrocarril que te mantendrá en vilo hasta fin de trayecto.
También te gustará: Carter & Lovecraft; A ciegas; Mystic City
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Crónicas del viajante. El pasajero 19 (en papel)
Las crónicas del viajante. El pasajero 19 (para Kindle)
Athenea y los elementos. El Ojo de Nefertiti, de Jesús Cañadas
Athenea tiene once años, es inquieta, exploradora, escaladora, curiosa, detective, aventurera, algo torpe y con muchas ganas de emular a su héroe, Alexander von Humboldt. Mehdi tiene doce años, es un caballero otomano, serio, educado, reflexivo e inventor. Thea y Medhi se conocen en Berlín, en 1913, y se caen fatal. Pero cuando la madre y el abuelo de la chica desaparecen en una excavación arqueológica en Egipto, envueltos en la misteriosa maldición de Nefertiti, la reina de los escorpiones, ambos unirán fuerzas para encontrarlos. Tras los pasos de Rudi, el padre de Thea, perseguidos y amenazados por un lanzador de cuchillos que solo tiene buena puntería con los ojos cerrados, un italiano muy profesional y un francés camaleónico, los dos amigos verán como su valor, su perspicacia y su lealtad se verán puestos a prueba como nunca antes habían imaginado que sucedería.
«Mehdi dejó el maletín de cuero en el suelo. Lo abrió y sacó de él un objeto (…). Se lo enseñó, muy orgulloso:
—Lo llamo el Fisgoneador.
Thea lo contempló con los ojos muy abiertos.
—¿Para qué sirve aparte de para hacer ruido en el suelo cuando se caiga?
—¿Cómo puedes ser tan antipática?
—Me sale natural.»

Fecha de publicación: octubre 2018
ISBN: 978-84-683-3863-7
Páginas: 368
El Ojo de Nefertiti, primer libro de la saga Athenea y los elementos, y primera incursión de Jesús Cañadas en la literatura juvenil, es absolutamente maravilloso. Me ha encantado esta novela, la recomiendo para lectores de diez a cien años, y la recomiendo sin reservas. Aventuras, humor, emociones, persecuciones, historia, misterio, suspense, arqueología, fantasía, mitología… las trepidantes andanzas de Thea y Mehdi te van a mantener pendiente de estas páginas como hacía tiempo que no te ocurría.
Hace un par de semanas, en Twitter, Jesús Cañadas explicaba en un hilo cómo había sido la experiencia de escribir una novela juvenil. Decía que al principio había caído en la trampa de pensar que debía simplificar personajes, emociones y conflictos, pero que en seguida se dio cuenta de que un lector menor de edad no era sinónimo de un lector estúpido, y que un autor nunca debía insultar la inteligencia de sus lectores. Por eso El Ojo de Nefertiti es una narración con muchísimo sentido del humor, con personajes carismáticos y complejos, descripciones fantásticas y conflictos emocionales con los que el lector empatiza y se conmueve.
Además de sus protagonistas y de la atmósfera aventurera y romántica de principios del siglo XX de los exploradores y arqueólogos a los que todavía les quedaba mundo, tesoros y misterios por descubrir, me ha gustado mucho el estilazo de Cañadas y sus diálogos. La prosa del autor, cada vez más segura y personal, elegante y siempre teñida de ese humor que lo caracteriza, no desmerece en absoluto a historia y personajes. Los diálogos son frescos, divertidos, ingeniosos y bien afinados para caracterizar con precisión a cada uno de los personajes. Entre disparos, golpes de cimitarra, latigazos, venenos, inventos científicos, museos, tumbas egipcias, persecuciones por tierra, mar y aire, maldiciones y poderes sobrenaturales, los protagonistas intercambian puyas y discuten incluso sobre prejuicios de género o culturales.
Lector, no importa la edad que tengas, te vas a sentir como la primera vez que viste una película de Indiana Jones.
También te gustará: Constable & Toop; Flavia de los extraños talentos; Las verdaderas confesiones de Charlotte Doyle; Airman
Las siete muertes de Evelyn Hardcastle, de Stuart Turton
La poderosa familia Hardcastle ha organizado un fin de semana en su enorme y siniestra propiedad de Blackheath. Diecinueve años atrás, la finca fue testigo de un horrible asesinato y ahora parece que va a volverse a derramar sangre en Blackheath. Sebastian Bell, uno de los invitados, despierta en medio del bosque, desorientado y con una sola palabra en sus labios, Anna. Cuando consigue volver a la mansión y recuperarse de sus heridas y de la conmoción, un misterioso personaje disfrazado con una máscara de médico de la peste le informa de que está condenado a vivir el mismo día, en el cuerpo de un invitado distinto cada vez, hasta que consiga averiguar quién asesina a Evelyn Hardcastle, la hija de los anfitriones, durante el baile de disfraces.
«Nubes negras se amontonan unas encima de las otras, preñadas de una tormenta que ya he visto azotar a Blackheath media docena de veces. Los cazadores se amontonan formando una manada, agarrándose las gorras y las chaquetas cuando el viento tira de ellas con mil manos ladronas. Solo los perros parecen impacientes y tiran de las correas y ladran a la oscuridad. Va a ser una tarde miserable, y saber que me voy a encaminar a ella solo empeora las cosas.«

Las siete muertes de Evelyn Hardcastle es la primera novela del escritor y periodista Stuart Turton, un whodunit con tintes de ciencia ficción. Turton no solo hace un despliegue impresionante de osadía e inteligencia en esta primera obra, sino que además resuelve sin que le tiemble el pulso y con total brillantez una trama complicada, con saltos en el tiempo y enigmas de solución ingeniosa. Cuadrar tan milimétricamente todos esos cambios de cuerpos y de tiempos en un día que se repite exacto y a la vez distinto, mientras que la trama avanza y la intriga policíaca alcanza su clímax son malabares al alcance de muy pocos escritores. No me hubiese gustado estar en la piel del editor del señor Turton, por mucho que esta novela haya sido la sensación de la Feria de Londres del año pasado.
Avisa la editorial Ático de los libros que Las siete muertes de Evelyn Hardcastle es una mezcla de Atrapado en el tiempo, Agatha Christie, Downton Abbey y Black Mirror. Y en un artículo que leí no sé dónde se apuntaba que era como si Agatha Christie hubiese visto muchísimo Doctor Who. Quizás sí que todas estas menciones culturales pueden darle una idea al lector de por dónde van los tiros (nunca mejor dicho), pero pienso que Stuart Turton han escrito un thriller negro muy original y con tintes de ciencia ficción. No esperéis encontraros comedia y humor como en Atrapado en el tiempo, encanto british y tazas de té como los de la señora Christie o criados y señores como en Downton Abbey. Blackheath, la mansión protagonista de toda esta historia, es un lugar enorme, siniestro y decadente, lleno de rincones tenebrosos en donde psicópatas asesinos vestidos de lacayo o de médico de la peste esperan su oportunidad para destriparte despacito.
Una novela difícil de reseñar por la complejidad laberíntica de los hilos narrativos y por el amplio abanico de sofisticados personajes. Pero es precisamente ese fascinante rompecabezas temporal de un día que no hace más que ir hacia delante y hacia atrás, que cambia pero no cambia (a medida que el protagonista acumula información y descubre secretos es imposible que sus patrones de comportamiento sean exactos), y el gran trabajo psicológico de Turton con sus caracteres de ficción lo que convierte a esta novela en un ejercicio literario tan notable. También me ha gustado la prosa del autor, sobria y elegante, sus nítidas descripciones para crear una atmósfera tan siniestra y asfixiante, y sus diálogos precisos, libres de estúpidas muletillas. Blackheath, con sus bosques, sus pasillos, sus salas y sus estanques, constituye un protagonista formidable que da sentido a la novela y la caracteriza con precisión.
Lector, un whodunit muy friki e inteligente para lectores inconformistas.
Este libro llegó a mí por una recomendación de mi amiga Miss Hurst, de Las Inquilinas de Netherfield, que incluso sin haberlo leído tuvo la intuición de que sería una de esas excentricidades de las que solemos disfrutar tanto las dos. (Gracias, darling, qué buen ojo tienes).
También te gustará: La Torre; Ríos de Londres; Carter & Lovecraft; El relojero de Filigree Street; La mujer del viajero en el tiempo; El viajero;
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
Las siete muertes de Evelyn Hardcastle
Cada corazón, un umbral, de Seanan Mcguire
Eleanor West regenta un internado donde acoge a todos aquellos niños que una vez encontraron su verdadero hogar —en las sombras, en el arco iris, en el sinsentido, en un mercado Goblin— y ahora se hallan perdidos. Sus alumnos atravesaron una puerta mágica, pero fueron expulsados, devueltos a esta realidad. Son niños marcados, inadaptados, considerados raros o locos, perdidos para sus padres y para esta vida. Todos desean volver a sus respectivos mundos, regresar a sus hogares verdaderos, pero es tan difícil encontrar la puerta que una vez los dejó cruzar el umbral… Nancy, regresada del mundo de los muertos, ingresa en el internado sin ninguna esperanza, sorprendida de no ser la única exiliada, la única niña perdida, inadaptada, que no encaja de ninguna de las maneras.
«Ella era una historia, no un epílogo. Y si mientras bajaba las escaleras para recibir a su alumna recién llegada eligió ir narrando su propia vida por entregas de una palabra, con ello no iba a perjudicar a nadie. Al fin y al cabo, el hábito de narrar no es algo con lo que resulte sencillo romper.
A veces, era lo único que te quedaba.«

Seanan McGuire es una escritora estadounidense de novelas y relatos de fantasía urbana y ficción oscura. Cada corazón, un umbral ha obtenido los Premios Hugo, Locus y Nébula en 2017 y es la primera entrega de la trilogía Wayward Children, aunque puede leerse de manera independiente y con final cerrado. Me lo llevé a casa por el precioso título, su singular sinopsis editorial (ver en Runas) y la recomendación en Twitter de lectores afines. Me he encontrado con una novela singular, bellamente oscura y trágica. Una hermosa oda, siniestra y melancólica, a todos aquellos niños que nunca encajamos bien en ningún sitio.
No voy a desvelar mucho más de lo que ya he contado sobre el argumento excepto que me ha resultado extramente familiar a la par que original el sistema de mundos fantásticos tras las puertas: Sinsetido, Lógico, Malvado, Inocente (como los cuatro puntos cardinales principales). Seanan McGuire refleja con precisión y sin dramatismos la enorme tristeza de los niños perdidos, el anhelo incesante de volver a sus mundos; y construye personajes complejos, terriblemente humanos, alejados de cualquier cliché de la literatura juvenil, que son a la vez protagonistas y piezas de la narración. No podría destacar a ningún personaje por encima de otro porque todos son extraordinarios, aunque sospecho que a la mayoría de los lectores les enamorará Sumi, esa chica que habla como el Gato de Cheshire, como el Sombrerero Loco, como la Liebre de Marzo, porque toda ella es un homenaje fantástico y genial del mundo al otro lado del espejo de Alicia.
No me atrevo a recomendar esta novela a todos los lectores que a menudo pasáis por Serendipia, ni siquiera a aquellos que os gusta el género fantástico, pues se trata de una novela oscura, teñida por una tristeza omnipresente y un anhelo doloroso. A mí me ha parecido hermosa como la esperanza que describe su autora: «La esperanza es un cuchillo que puede atravesar los cimientos del mundo (…). La esperanza es muy dolorosa. Eso es lo que tienes que aprender, y pronto, si no quieres que se te clave en las entrañas y te abra en canal. La esperanza es mala. Cuando tienes esperanza continúas aferrándote a cosas que ya nunca van a volver a ser así, de modo que te vas apagando muy poco a poco hasta extinguirte.» Y me ha encantado su final.
Lector, oscura y bella como una noche de invierno.
También te gustará: Jonathan Strange y el señor Norrell; El circo de la noche; El hogar de miss Peregrine para niños peculiares; A través del espejo y lo que Alicia encontró allí
Nota: Runas ya ha publicado en castellano la segunda entrega de la saga, Ahí abajo, entre raíces y huesos, protagonizada por las gemelas Jill y Jack.
Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Cada corazón, un umbral (en papel)
Cada corazón, un umbral (para Kindle)
La Torre, de Daniel O’Malley
Cuando recupera el sentido en plena noche, en un parque de Londres, con los ojos morados y rodeada de cadáveres con las manos enguantadas, su única certeza es que no recuerda nada anterior a eso. En el bolsillo de la chaqueta encuentra una carta que le dice que antes de perder la memoria ella era Myfanwy Alice Thomas, la Torre Thomas del Checquy, una organización secreta del gobierno que se encarga de las amenazas sobrenaturales que hacen peligrar la seguridad del Reino Unido. Myfanwy no tarda en descubrir que además de amnesia tiene unos poderes extraordinarios, que no se quedan cortos al lado de sus colegas en la organización: un vampiro, una mente colmena, un laboratorio químico ambulante y un manipulador del metal, entre otros muchos y variados talentos. Bajo la supervisión de Ingrid, su eficiente secretaria, y con la libertad de no tener recuerdos que la coarten o acomplejen, la Torre Thomas deberá hacer frente a una peligrosa organización que quiere invadir Inglaterra, descubrir al traidor dentro del Checquy, llevar la contabilidad, aparentar que no ha perdido la memoria y mantenerse con vida rodeada de asesinos con poderes sobrenaturales.
«—¿Ni crucifijos ni balas de plata?
—Eso no funciona, a no ser que seas un sacerdote o te ataque la prensa —respondió el hombre—. ¿Qué armas lleva usted, Torre Thomas?
Myfanwy parpadeó, sorprendida.
—¿Yo? Ninguna —confesó—. En realidad, se supone que los miembros de la Corte no deben llevarlas. Es una cosa ceremonial, creo.»

No sé si os ha pasado alguna vez que cuando cerráis un libro fabuloso —pero fabuloso de verdad, fabuloso hasta el extremo de pensar que es el libro que siempre habías querido leer y que el autor lo ha escrito especialmente para ti, para que te lo pases en grande— os entra un vacío existencial lector. Sabes que cualquier libro que leas después va a ser un poco menos divertido, menos ingenioso, menos friki, menos sorprendente, y te entra una especie de nostalgia. A mí me pasó cuando terminé de leer la saga de la detective literaria de Jasper Fforde, la gran Thursday Next. Y ya se me había olvidado un poquito la nostalgia, porque otras novelas estupendas habían venido en mi rescate, cuando abrí La Torre. Y flipé muy fuerte.
En pocas palabras: Myfanwy Thomas está a la digna altura de Thursday Next; sus aventuras, su excéntrico entorno, su humor y su frikismo no tienen nada que envidiar a los de Next. Y eso, compañeros, son palabras mayores.
Tropecé con La Torre por casualidad: vagando por la mesa de novedades de la librería Gigamesh, ya con otros dos libros en las manos, me topé con esta magnífica portada. Si os fijáis, los dibujitos del escudo del Checquy (bajo esa maravilla de «Al sobrenatural servicio secreto de su majestad«) no podían resultar más tentadores para mis manías lectoriles: una tetera, una torre, un pulpo lovecraftiano y el conejo de Alicia. No conocía a Daniel O’Malley, pero Nocturna tiene maravillas en su catálogo y la sinopsis era tentadora. Me lo llevé y empecé a leerlo de inmediato, vencida por la curiosidad. Después del primer capítulo tuve que recordarme que debía cerrar la boca y seguir respirando con normalidad.
La Torre es una novela fantástica que combina, con mucho sentido del humor e imaginación a raudales, thriller sobrenatural, aventura, espionaje y mucha acción. Tiene un toque Lovecraft, un montón de monstruos espeluznantes, encantadoras referencias literarias a la Alicia de Lewis Carroll y una simpatiquísima manía de su autor de fijarse en la decoración de interiores. Me encanta Daniel O’Malley, tiene una prosa fresca, con mucho ritmo, sin complejos y con ese humor tan british que tanto nos gusta a los lectores bebedores de té. Ha creado una protagonista carismática y fuerte, una antiheroína poderosa con la que se empatiza desde las primeras líneas porque ¿quién no se ha sentido alguna vez pequeña/bajita/desaliñada/incapaz/bloqueada/ninguneada en el trabajo pese a estar cualificada de sobras?
Pero los méritos de La Torre no son solo los de su protagonista y lo bien que narra e inventa historias Daniel O’Malley. La construcción del mundo del Checquay, la Torre Gestalt, los Alfiles Alrich y Grantchester, los Caballos Eckart y Gubbins, la Dama y el Rey, con sus poderes y todos los secundarios, las escenas de acción y la trama de suspense y espionaje son tan estupendos que te da pena terminar esta novela y despedirte de todo eso. Supongo que si has llegado hasta el final de esta alocada reseña ya te habrás hecho una idea sobre lo friki que es La Torre. Ese es otro de sus encantos. No te la pierdas, te entusiasmará.
Lector, y además la prota tiene un conejito de mascota.
La estupenda traducción de La Torre es de Manuel de los Reyes, para él todo mi agradecimiento por su excelente trabajo.
También te gustará: El caso Jane Eyre; Ríos de Londres
