Archivo de la categoría: Blog

Valancy Stirling o El Castillo Azul, de Lucy Maud Montgomery

En el día de su vigésimo noveno cumpleaños, Valancy se da cuenta de que la ciudad de Deerwood ya no la considera una solterona sin remedio sino que sencillamente ha dejado siquiera de considerarla; se ha vuelto invisible. Valancy, que sostiene que no ha sido feliz ni una sola hora de esos veintinueve años, está harta de que su familia la menosprecie, de no decir lo que piensa, de llevar enaguas de franela marrón y vestidos feos, harta de ese moño a la Pompadour, de que se le otorgue más a quien más tiene y de no poder ser libre ni para leer. Aburrida de las rutinas de la casa, de su madre y sus tíos y tías, de ser pobre, de ser soltera, solo halla consuelo en su particular Castillo Azul, una construcción imaginaria en donde puede reinar en libertad. Solo una noticia inesperada y terrible la hará despertar por fin de una vida tan miserable y animarla a salir de la tediosa existencia en la que se haya atrapada. Valancy, que ha tenido miedo de todo durante toda su vida, se da cuenta de que no le teme a la muerte y solo entonces se atreve por fin a vivir en absoluta libertad.

«—Toda mi vida he tratado de complacer a todo el mundo… y fracasé —dijo—. Ahora voy a complacerme a mí misma. Nunca más volveré a fingir. Siempre he respirado una atmósfera de mentiras, pretextos y evasivas ¡Qué lujo será decir la verdad! Quizás no sea capaz de hacer todo lo que me gustaría, pero nunca volveré a hacer nada que no quiera hacer (…). La desesperación es un hombre libre; la esperanza es un esclavo.«

dÉpoca Editorial
Colección: Tesoros de Época
ISBN: 978-84-943634-2-9
304 páginas
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Fecha de publicación: junio de 2015

Quizás el nombre de la autora junto al título no os suene. Pero si os digo que también es la autora de Ana de las Tejas Verdes segurísimo que ya sabéis de quién se trata, ¿a que sí? Lucy Maud Montgomery (1874-1942) fue una reconocida escritora canadiense con más de quinientos cuentos cortos y veinte novelas publicadas, además de un extenso poemario. Tuvo un matrimonio infeliz con un pastor presbiteriano y pasó por la terrible experiencia de perder a uno de sus hijos. Explica Carmen Forján, en el postfacio de Valancy Stirling, que su mala salud, su infelicidad conyugal y el estallido de la Segunda Guerra Mundial arrastraron a la autora a una profunda depresión en los últimos años de su vida. En 2008, la nieta de Lucy Maud Montgomery reconoció que su abuela se había suicidado. Pienso que escribir fue el personal Castillo Azul de Montgomery, un refugio en donde escapar de una vida que no le gustaba y vivir en otra llena de personajes y lugares encantadores.

Valancy Stirling o el castillo azul es una novela de principios del siglo XX que cumple con todos los requisitos de la literatura feelgood: mensaje optimista, paisajes en donde el lector se siente en paz con el mundo, sentido del humor y una protagonista que aprende a ser feliz cuando piensa que ya no le queda nada más por perder. No me esperaba una historia tan fresca y divertida, ni unos personajes tan geniales, ni una narración tan inteligente y agradable (atención a la gran labor de traducción de Rosa Sahuquillo y Susanna González); seguramente porque la portada de la edición no sugiere nada parecido o porque no había reconocido a la autora, no sé. Lo cierto es que agradezco muchísimo a Miss Hurst, de Las Inquilinas de Netherfield, la recomendación porque me estaba perdiendo una joyita literaria muy de mi gusto.

He disfrutado viviendo estos días en la isla de Mistawis, rodeada de una naturaleza salvaje y bella, con las montañas nevadas al fondo, sus frondosos bosques y los baños de mar. He sido feliz en silencio, cenando en la terraza de Valancy en buena compañía, leyendo los libros de John Foster junto a la chimenea por las noches, importándome un pimiento el qué dirán en el pueblo, libre de cualquier convencionalismo social, de las críticas y de las malas personas. Sin duda, Valancy se ha convertido en uno de mis personajes literarios preferidos gracias a la generosidad de Lucy Maud Montgomery, que tuvo a bien compartir su castillo azul con todos nosotros.

Lector, múdate unos días a Mistawis y me entenderás.

También te gustará: El libro de la señorita Buncle; La tierra de los abetos puntiagudos; Una temporada para silbar; Un abril encantado

Publicado en Blog | Etiquetado , | 22 comentarios

Cada corazón, un umbral, de Seanan Mcguire

Eleanor West regenta un internado donde acoge a todos aquellos niños que una vez encontraron su verdadero hogar —en las sombras, en el arco iris, en el sinsentido, en un mercado Goblin— y ahora se hallan perdidos. Sus alumnos atravesaron una puerta mágica, pero fueron expulsados, devueltos a esta realidad. Son niños marcados, inadaptados, considerados raros o locos, perdidos para sus padres y para esta vida. Todos desean volver a sus respectivos mundos, regresar a sus hogares verdaderos, pero es tan difícil encontrar la puerta que una vez los dejó cruzar el umbral… Nancy, regresada del mundo de los muertos, ingresa en el internado sin ninguna esperanza, sorprendida de no ser la única exiliada, la única niña perdida, inadaptada, que no encaja de ninguna de las maneras.

«Ella era una historia, no un epílogo. Y si mientras bajaba las escaleras para recibir a su alumna recién llegada eligió ir narrando su propia vida por entregas de una palabra, con ello no iba a perjudicar a nadie. Al fin y al cabo, el hábito de narrar no es algo con lo que resulte sencillo romper.
A veces, era lo único que te quedaba.«

Seanan McGuire es una escritora estadounidense de novelas y relatos de fantasía urbana y ficción oscura. Cada corazón, un umbral ha obtenido los Premios Hugo, Locus y Nébula en 2017 y es la primera entrega de la trilogía Wayward Children, aunque puede leerse de manera independiente y con final cerrado. Me lo llevé a casa por el precioso título, su singular sinopsis editorial (ver en Runas) y la recomendación en Twitter de lectores afines. Me he encontrado con una novela singular, bellamente oscura y trágica. Una hermosa oda, siniestra y melancólica, a todos aquellos niños que nunca encajamos bien en ningún sitio.

No voy a desvelar mucho más de lo que ya he contado sobre el argumento excepto que me ha resultado extramente familiar a la par que original el sistema de mundos fantásticos tras las puertas: Sinsetido, Lógico, Malvado, Inocente (como los cuatro puntos cardinales principales). Seanan McGuire refleja con precisión y sin dramatismos la enorme tristeza de los niños perdidos, el anhelo incesante de volver a sus mundos; y construye personajes complejos, terriblemente humanos, alejados de cualquier cliché de la literatura juvenil, que son a la vez protagonistas y piezas de la narración. No podría destacar a ningún personaje por encima de otro porque todos son extraordinarios, aunque sospecho que a la mayoría de los lectores les enamorará Sumi, esa chica que habla como el Gato de Cheshire, como el Sombrerero Loco, como la Liebre de Marzo, porque toda ella es un homenaje fantástico y genial del mundo al otro lado del espejo de Alicia.

No me atrevo a recomendar esta novela a todos los lectores que a menudo pasáis por Serendipia, ni siquiera a aquellos que os gusta el género fantástico, pues se trata de una novela oscura, teñida por una tristeza omnipresente y un anhelo doloroso. A mí me ha parecido hermosa como la esperanza que describe su autora: «La esperanza es un cuchillo que puede atravesar los cimientos del mundo (…). La esperanza es muy dolorosa. Eso es lo que tienes que aprender, y pronto, si no quieres que se te clave en las entrañas y te abra en canal. La esperanza es mala. Cuando tienes esperanza continúas aferrándote a cosas que ya nunca van a volver a ser así, de modo que te vas apagando muy poco a poco hasta extinguirte.» Y me ha encantado su final.

Lector, oscura y bella como una noche de invierno.

También te gustará: Jonathan Strange y el señor Norrell; El circo de la noche; El hogar de miss Peregrine para niños peculiares; A través del espejo y lo que Alicia encontró allí

Nota: Runas ya ha publicado en castellano la segunda entrega de la saga, Ahí abajo, entre raíces y huesos, protagonizada por las gemelas Jill y Jack.

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Cada corazón, un umbral (en papel)
Cada corazón, un umbral (para Kindle)

Publicado en Blog | Etiquetado , | 12 comentarios

Los hermanos Karamázov, de Fiódor M. Dostoievski

En la ciudad rusa impronunciable de Skotoprigonievsk, en la región de Nóvgorod, a finales del siglo XIX, vivió una vez la familia Karamázov: Fiódor, el padre, un viejo lujurioso y bufón que ha hecho cierto dinero trapicheando; Dimitri, el hermano mayor e hijo de la primera esposa, un ex-militar apasionado, mujeriego y jugador; Iván, un intelectual descreído; y Aliosha, el hermano menor, un joven de buen corazón, que jamás juzga a nadie y con inclinaciones profundamente religiosas. Debido a un asunto de faldas y de dinero, los Karamázov no tardan en estar en boca de toda la sociedad de la época como un mal ejemplo de las nuevas generaciones rusas. Bebedores, pendencieros, mentirosos, despilfarradores, quizás incluso criminales, los Karamazov no trabajan honradamente y parecen estar perdiendo, aparentemente, cualquier escala de valores, aunque ellos se empeñen en decir que «los Karamázov no somos unos canallas, sino unos filósofos.«

«Porque soy un Karamázov. Y cuando me precipito al abismo, me precipito derecho, con la cabeza abajo y los talones arriba, incluso me siento satisfecho de caer en una posición tan humillante y considero que para mí eso es la belleza.«

Fiódor Dostoievski publicó Los hermanos Karamázov en 1880, poco antes de su muerte. Como había ideado esta novela como la primera entrega de una trilogía que no tuvo ocasión de continuar, la narración sufre continuas y larguísimas interrupciones -que pueden desesperar al lector contemporáneo- para ahondar en detalles y en la vida de personajes secundarios que seguramente hubiesen tenido sentido en los libros siguientes. Por esta razón, y porque se trata de una obra de profundas reflexiones religiosas, puesto que hacia el final de su vida el autor se centró en la idea de que solo el amor cristiano podía salvar al hombre, quizás no sea Los hermanos Karamázov la mejor opción para introducirse en la lectura de Dostoievski.

Sin embargo, para los que estamos libres de espanto ruso y tenemos vocación de libreros (tengo la teoría de que para ser librero de vocación son necesarias tres condiciones: tener un gato, poseer un acusado sentido del humor para enfrentarse al absurdo humano y haber leído a los rusos), Los hermanos Karamázov nos fascina por varias razones. En mi caso, las principales han sido el magistral dominio del narrador omnisciente del señor Dostoievski, su prosa concisa y diáfana (lenguaje sencillo, ideas complejas) y la construcción de los personajes en contraposición descripción vs diálogos (atención al capítulo IX del Libro III, la escena entre Grúshenka y Katerina). Superada la impresión de los capítulos sobre anacoretas, santos y religiosos, el lector se sumerge en una historia sobre la destrucción de los valores familiares, el orgullo llevado hasta sus últimas consecuencias y el retrato de una sociedad rusa todavía estamental, con hincapié en campesinos, criados y clases más empobrecidas de la ciudad.

Desde las primeras líneas Dostoievski nos anuncia que se avecina una tragedia, el lector la intuye cada vez más cercana, la desgracia de los Karamázov se cierne inexorable como una tormenta con cada capítulo que avanza en la trama. Y es esta historia de perdición anunciada la historia de un crimen, un parricidio, pero también de la pérdida de fe en todo lo humano y lo divino y la importancia del libre albedrío pese a los dictados divinos. Quizás por eso, los críticos literarios suelen señalar a Dostoievski como uno de los precursores del existencialismo, pero en mi opinión, Los hermanos Karamázov todavía tiene mucho de un romanticismo ruso tardío (también he encontrado ecos de Pushkin en la novela).

Lector, un clásico ruso para leer en vacaciones y sin prisas pues son más de 1.000 páginas con muy poquita acción (esta es una novela de personajes y de discusiones filosóficas y morales, pero no de trama). La historia de un parricidio en Rusia a finales del siglo XIX.

He leído y comentado esta novela en una lectura conjunta con La marmota mecánica, TrotalibrosLa estantería al completo y Dsdemona

También te gustará: Los Buddenbrook; La señorita Mackenzie; Las bostonianas; Papá Goriot; El paraíso de las damas

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Los hermanos Karamázov (en papel)
Los hermanos Karamázov (para Kindle)

Publicado en Blog | 12 comentarios

Diario de un librero, de Shaun Bythell

En 2001, Shaun Bythell, compra The Book Shop, una librería de viejo en Wigtown, un pueblecito del suroeste de Escocia. Pronto se da cuenta de que el negocio no va a hacerle rico, ni va a reconciliarle con el género humano, ni a dejarle más tiempo para leer o para hablar de literatura. Bythell se pelea a diario con su excéntrica empleada, Nicky, con los volátiles empleados a tiempo parcial, con su gato Captain, con los clientes, con el sistema informático, con los envíos por correo o con los zapatos de sus amigos; sabe que las librerías como la suya no pueden competir con los gigantes de la distribución y que cada vez que se escapa a pescar (su otra pasión) Nicky va a cambiarle los libros de sitio y una caterva de maleducados le desordenarán la librería. Pero aunque sea reacio a decirlo (ni en voz alta ni por escrito) ya es demasiado tarde para Shan Bythell: se ha enamorado perdidamente de The Book Shop.

«A mediodía un cliente me ha preguntado dónde guardamos los poemarios ilustrados. Le he contado que no disponemos de una sección específica y que tendría que buscar por la sección de poesía en general. Ha reaparecido al cabo de dos horas, portando alborozado una pila de libros valorados en 200 libras. Me ha contado que acaba de empezar a coleccionar libros y que el ámbito de los poemarios ilustrados se le antoja interesante con el fin de construir una colección. Yo estaba convencido de que este tipo de personas se había extinguido. He tenido que refrenar las ganas de abrazarlo.«

The Book Shop es la librería de viejo más grande de Escocia, tiene chimenea, un gato, un jardín, una cama, un club de lectura, un refugio de escritores durante el festival anual de libros y ha sido considerada, en 2014 por The Guardian, como la tercera librería más extraña y maravillosa del mundo. Un lugar extraordinario para cualquier lector, pero también una fuente inagotable de imprevistos y dolores de cabeza de los que Bythell da cuenta, con mucho sentido del humor e infinita paciencia, en Diario de un librero.

Diario de un librero es un compendio de las entradas diarias de bitácora de Bythell durante todo un año (desde febrero de 2014 hasta febrero de 2015). Cada día, este librero excéntrico y gruñón, escribe qué ha pasado en la librería: un cliente especialmente raruno o impertinente, un libro desaparecido, las delicias que ha traído Nicky del contenedor de la basura para los viernes foodie, las visitas a las bibliotecas privadas para comprar fondos, los problemas con los pedidos, la feroz competencia de Amazon, el festival… Un diario que rebosa encanto para cualquier lector, no solo porque es una librería fabulosa (¡con chimenea y pasillos laberínticos repletos de estanterías) sino porque Bythell tiene mucha gracia contando anécdotas, porque convierte en especiales a todos los personajes que se asoman a estas páginas y porque ofrece una mirada sincera sobre un mundo en una hermosa decadencia.

«Después de almorzar he ido a casa de mis padres a coger mi escopeta y he disparado con ella a un kindle.«

Fuente de la imagen: Facebook de The Book Shop

Me he sentido a gusto entre estas páginas, por las personas que transitan por ellas, por su calidez y su humor, por Wigtown y Escocia, por los libros, por conocer un poco mejor las dificultades que atraviesa una de las profesiones más bonitas del mundo y, por supuesto, por disfrutar de la ilusión de pasar unos días de vacaciones The Book Shop.

Lector, echarás de menos a Bythell, a Nicky y al señor vicario cuando termines este diario.

También te gustará: Cosas raras que se oyen en las librerías; La librería más famosa del mundo; Mi maravillosa librería; La casa de una escritora en Gales

Publicado en Blog | Etiquetado , , , | 21 comentarios

La pequeña librería de los corazones solitarios, de Annie Darling

Cuando Lavinia Thorndyke, hija del tercer lord Drysdale, muere, deja en herencia su preciada librería londinense a Posy Morland, su protegida. A la familia de la anciana no le sorprende su decisión, al fin y al cabo, Posy y su hermano llevan viviendo en el piso de arriba de la librería desde que eran pequeños, y sus padres eran buenos amigos de Lavinia. Sin embargo, la herencia de Posy tiene condiciones pues la señora dejó claro en una carta póstuma que si el negocio no despegaba en un par de años, el local que ocupaba pasaría a manos de su nieto Sebastian, quien podría disponer del inmueble a voluntad. Quizás por eso, y pese al tiempo de gracia, el arrogante Sebastian no deja de pasarse por la librería con un montón de ideas que ponen de los nervios a todos los libreros que allí trabajan. Posy no tiene dotes comerciales, solo un amor inmenso por los libros con finales felices; Sebastian es un exitoso empresario y el hombre menos sentimental de Gran Bretaña; nunca se han llevado bien, casi siempre se sacan de quicio el uno al otro y no coinciden en absolutamente nada. A Posy Morland le ha llegado la hora de empezar a creer en ella misma si quiere conservar la librería de sus amores.

«—Es que la sola mención de la palabra romanticismo o cualquiera de sus derivados, me empuja inmediatamente a un estado catatónico -se defendió Sebastian.

—Pues para estar catatónico, hablas por los codos.«

La pequeña librería de los corazones solitarios —pese a su desafortunado título— es una novela feelgood con tanto encanto literario que enamora. Para cualquier lector atento, todo en esta historia tiene un guiño literario: desde los tatuajes de Nina, hasta la calle en la que está situada la librería (Rochester Street), pasando por las caballerizas dickensianas o las inclinaciones escritoriles de la protagonista. Pero si por algo me ha gustado y divertido tanto esta historia de Annie Darling, ha sido por su rendido homenaje al ingenio literario de Georgette Heyer. Al más puro estilo Heyer, Darling borda los diálogos ingeniosos y rápidos, el tira y afloja entre sus dos protagonistas principales y hace gala de un sentido del humor inteligente y tan british de la escritora decimonónica. He terminado riéndome como una tonta y muriéndome de ganas de volver a leer Aquí hay veneno para reencontrarme con el primo Randall.

Me sorprende haber encontrado una novela de este cariz editada por Titania, desconocía que en su catálogo también hubiese comedia o feelgood, lo que demuestra que muchas veces somos los lectores y nuestros prejuicios los que nos perdemos bombones como estos. Porque, por si no ha quedado claro, aviso que La pequeña librería de los corazones solitarios no es un drama romántico sino una lectura divertida, ingeniosa y encantadora, con final feliz, estupendos diálogos y personajes simpáticos. La recomiendo para desconectar de períodos de vida fea y estresante.

Lector, si te apetece algo divertido y desenfadado pásate por Rochester Street.

También te gustará: Aquí hay veneno; Amor a primera vistaLa librería del señor Livingstone

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
La pequeña librería de los corazones solitarios (en papel)
La pequeña librería de los corazones solitarios (para Kindle)

Publicado en Blog | Etiquetado , , , , | 18 comentarios